La Escuela Laboral N° 6 celebró sus 25 años

En un acto que tuvo lugar anoche en el auditorio de MEdANo, la Escuela Laboral N° 6 “Clarisa Molina de Arroyo” celebró los 25 años desde su creación. Autoridades, directivos, profesores y alumnos recordaron allí los orígenes de la institución abocada a capacitar en oficios y destacaron su labor en la ciudad.

El director de la escuela, Oscar Tassone, se dirigió a los presentes y agradeció a los pioneros, quienes iniciaron el proyecto y lograron concretarlo en 1991, cuando no contaban con una infraestructura propia y los diferentes talleres se empezaron a ofrecer en distintas instituciones locales, como la Escuela N° 111, la Posta del Barrio Este o el Centro Cultural Maracó.

Recién en el año ’95, como destacó el director en su discurso, la institución empezó a funcionar en su edificio propio, de calle 3 y 32, donde se inscriben alrededor de 400 alumnos por año para realizar los diferentes cursos de carpintería, electricidad, operador de PC, panificación, gastronomía e indumentaria y que cuentan con la certificación del Ministerio Provincial de Educación.

En el acto, el viceintendente, José Osmar García, le entregó un recordatorio al director de esta notable institución y al tomar la palabra subrayó la tarea de dar enseñanza: “La gente que logra capacitarse cada vez debe ser más, para vivir de lo que producen, para ser dignas e independientes”. Seguidamente, se entregó un reconocimiento a Nora Fernández, la portera que trabajó en la escuela durante estos 25 años.

Un poco de historia

Entre los presentes, sobresalió la presencia de Berta Suárez de Delú quien fue directora de Adultos y Educación No Formal durante el gobierno del doctor Ahuad en La Pampa.

Finalizaba la década del ’80 y “el Ministerio de Educación creó distintas direcciones”, recuerda. “Me convocaron para la Dirección de Adultos. Aunque yo no tenía experiencia en escuelas laborales, cité a los directores para formar un equipo de trabajo y me encantó trabajar con ellos”.

“Empecé de a poco a crear centros laborales en distintas instituciones piquenses”, comenta. “Cuando consideré que podíamos formar una escuela con todos esos centros juntos, fui a decirle al gobernador que me firmara el expediente para la creación de una escuela laboral en Pico”.

Tiempo después y sin más infraestructura que una casa prestada, la escuela laboral se fundó con el nombre ‘Clarisa Molina de Arroyo’ por ser una docente pampeana muy dedicada a la educación de adultos y se convocó a Silvia Bongianino como directora de la institución. “Me encanta ver cómo progresó”, se emocionó Berta, al referirse a la entidad por donde pasaron más de 3000 personas desde ese momento hasta ahora.

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