Adiós Alicia

En el día de hoy, en los albores del invierno, falleció Alicia Malerba. Difícil es categorizar su vida. Fue artista plástica, publicista de El Lobo Estepario, una hermosa amiga, una luz flameando sobre todas las luces del mundo. Llameante y apacible, una mujer sin fricciones que verdaderamente cambió el mundo y dejó en cada persona conocida un dejo de bienestar escondido en el corazón y una sonrisa amable en la boca.

Iba a decir que la muerte es el motor de la filosofía y que sin ella no conoceríamos nuestro límites, ni nos moveríamos. Iba a decir que no tiene importancia la muerte y que detrás de ella está el infinito mundo de las posibilidades. Tengo que decirlo, sin embargo, y desde cierto convencimiento, porque ante todo me es imposible relacionar a Alicia Malerba a cualquier cosa que tenga que ver con la muerte. Seguramente todo esto sea un error y si bien es seguro que todos nosotros estemos ahora un poco más pobres, habrá otro costado del universo mucho más luminoso.

Adiós mi amiga. Y si existe alguna posibilidad de que nos volvamos a ver es porque fui bueno y merecí conversar otra vez con vos.

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