«Cada canción pertenece a un trabajo distinto, y en uno hay payadas en vivo»

El arte de la payada supo en algún momento estar en jaque por el olvido, pero en este tiempo se sostiene en diferentes puntos del territorio con aguerridos herederos de Santos Vega, José Betinoti, Gabino Ezeiza, Abel Soria o Higinio Cazón, por citar a tantas leyendas victoriosas sobre indiferencia, obstáculos y censuras. Los bonaerenses Emanuel Gabotto y David Tokar son dos de ellos. Verdaderos exponentes de esta tradición criolla donde se instala la necesidad de la improvisación poética expresada con música.

En este momento de convivencia con una pandemia que continúa azotando, obviamente también se ha modificado el presente de quienes son protagonistas de la escena payadoril. Ante la imposibilidad de reencontrarse con el público fiel, y frente a la ausencia de escenarios, no son pocos los payadores que recurren a la alternativa online para seguir alimentando el vínculo. Gabotto y Tokar lanzaron en las últimas semanas tres discos virtuales que se pueden adquirir a un precio promocional. La venta online se realiza a través de pedidos por privado y los interesados pueden escribir a las direcciones de correo electrónico emanuelgabotto@hotmail.com o payadortokar@hotmail.com.

«Estos discos nacieron de tantas otras inquietudes en el contexto de la pandemia. Nosotros, que vivimos exclusivamente de esto, no nos podemos detener en nuestras actividades, muchas de ellas son ad honorem, como una forma de aportar y brindar una compañía en este tiempo, y también en otras recibimos alguna pequeña recompensa económica que nos permite mantenernos activos, en nuestras posibilidades de supervivencia. Los discos son también una manera de seguir creando y mostrando lo que hacemos, es la forma que hoy tenemos de comunicarnos, de que la gente siga consumiendo nuestro arte. Habíamos pensado hacerlo ante el público, pero visto y considerando que esto se pone cada vez más extenso y se complica asistir a un estudio, cada uno hizo una recopilación con temas muy singulares de distintos trabajos», contó Gabotto, durante una charla con El Lobo Estepario.

Los payadores suelen evocar hechos históricos con datos de la tradición oral. Hoy como ayer, el arte de la improvisación cautiva y sorprende por su fresca espontaneidad, su relación con el pasado y el presente inmediato, y su comunicación directa con el público. «Cada canción pertenece a un trabajo distinto; en mi caso, Huellas sin tiempo contiene cinco temas de cinco placas diferentes, y algunos no muy conocidos. Está, por ejemplo, La Virgen del Cerro, y lo mismo sucede con David, que tiene Qué rancho quedará vivo, pero otros no son tan difundidos. Además, por ahí no tienen todos los discos de cada uno por lo que es novedoso de alguna manera. El tercer disco es especial ya que contiene payadas en vivo en sitios como Las Palmeras, uno de los reductos que más extrañamos, y también contiene una muy particular en Italia, donde trabajamos con un formato de traducción inmediata y con improvisadores de otros países. Hay una payada en Puerto Rico, otra en Plaza de Mayo y también en la Academia Porteña del Lunfardo. Registros de momentos muy emocionantes para nosotros y que mucha gente no los tiene, no aparecen en YouTube ni en ningún otro disco», resaltó Gabotto.

Consultado por el transcurrir de este momento especial, el payador bonaerense comentó que tanto él como Tokar continúan brindando talleres, obviamente de forma virtual. Al respecto agregó que «en mi caso estoy con Quilmes, Dolores, La Plata y Brandsen, mientras David dicta para San Vicente y Almirante Brown. Seguimos en contacto con nuestros alumnos, y por otro lado, aparte de los talleres municipales, creamos uno que va por su sexta edición con alumnos de todo el país. Ha sido un éxito, llegar a lugares donde de forma presencial, por ahí, se complicaría poder estar. Además hacemos transmisiones por Instagram, Facebook o Zoom, la gran mayoría de forma gratuita, y nos fue muy bien en todas».

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Autor

Raúl Bertone