“Cuando me dijeron que me aceptaron sabía que mi sueño había comenzado a tener forma”

Gonzalo Martín, ser actor en Hollywood: “cuando me dijeron que me aceptaron sabía que mi sueño había comenzado a tener forma”.

Gonzalo Martin nació en Buenos Aires. Empezó a actuar a una edad muy temprana cuando fue descubriendo el teatro que surgía en las obras escolares y en las que siempre participaba. Ligado al arte, a las representaciones, a la lectura constante y a las letras, cuando era muy chico escribía cuentos y jugaba a lanzar sus propios libros para niños. Como cualquier adolescente a punto de terminar el colegio secundario, se interesaba por distintas carreras y apreciaba en ese momento, el área del espacio, de los aviones por lo cual comenzó a estudiar para ser piloto aeronáutico. En ningún momento dejó de soñar con la actuación aunque siempre había considerado que “esos actores que se veían en las películas habían nacido en Hollywood y que ese era el único camino para lograr algo ahí”. Ya inscripto en una de las universidades más prestigiosas de aeronáutica de Estados Unidos tomó otra determinación: dejar la Argentina y marchar a aquel país pero para estudiar lo que realmente lo movilizaba: la actuación. La primera etapa fue de investigación, sin saber mucho en qué consistía lo que había que estudiar, en buscar el lugar indicado y en completar procesos que son parte de calificar con requisitos y ser aceptado, etapa que a Gonzalo, no le demandó grandes esfuerzos “cuando me dijeron que me aceptaron sabía que mi sueño había comenzado a tener mas forma”. Una vez en la New York Film Academy de Los Ángeles comenzó una carrera mucho más profunda de lo que Gonzalo había pensado hasta ese momento, en la que había clases de historia del teatro, de aprender acerca de monólogos, canto, baile y técnicas que no imaginaba, lo que lo convirtió en algo “mucho más interesante y mucho más serio, en donde tenés que trabajar muchísimo a nivel emocional… una carrera en la que jugas por lugares no te imaginás y con distintas sensaciones”. Gonzalo destacó que mientras se estudia se va viviendo bajo un constante estado de vulnerabilidad y con la adrenalina a flor de piel siempre compartiendo cosas con gente que “ni conoces”.

Permanecer.
Como en cualquier rubro, profesión, actividad, si llegar a hacer las cosas que a uno le gustan son difíciles, permanecer, superarte y lograr cosas nuevas es todavía más complicado pero no imposible, “estás constantemente aprendiendo y la competitividad es altísima” porque cada año cuatrocientas mil personas llegan a Los Ángeles en búsqueda del sueño de ser actores y transcurridos 12 meses, solo el 20 % permanece, lo que supondría un fácil acceso a lo que el actor busca, pero por el contrario, de manera inmediata ya vuelven a llegar los otros cuatrocientos mil. Desde su punto de vista todo depende de cuánto se quiera conseguir, de cómo hay que moverse para lograrlo, de encontrar una representación artística, agentes y un manager porque cuando el actor comienza a agendar audiciones en la misma se presentan treinta o cuarenta personas con las mismas características, capacidades y sueños. Tras haber conseguido su primera visa de trabajo, este joven actor consiguió el primer comercial haciendo de esa, una valiosa experiencia ya como actor. Desde entonces realizó comerciales para empresas destacadas como Apple Inc, Moose Toy’s, Kellogg’s, una serie para BuzzFeed y se encuentra trabajando en varios proyectos de películas nuevas. Cuando le consultamos sobre qué le diría a una persona con las expectativas de ser actor nos comentó: “honestamente no es algo fácil y es algo en lo que hay que tener mucha paciencia. El tiempo promedio como para convertirse en un actor de las famosas películas de Hollywood que vemos en el cine implica muchos años, tal vez diez y siempre hay que hacer sacrificios para conseguir lo que las personas consideramos oportunidades únicas en la vida. A mí me motiva todo el amor y el apoyo que recibo de mis padres, hermanos, toda la familia y amigos”. Desde su perspectiva, hay que pensar mucho en la decisión que implica estar listo para cambios y para entrar en un mundo nuevo en el que la fama es lo único que no hay que buscar porque “la fama es la consecuencia de un buen trabajo”

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