«Cuando todo esto pase, ojalá podamos seguir cuidándonos un poco como sociedad»

«Creo que esta cuarentena que nos obliga a separarnos, en realidad nos tienta a acercarnos, no físicamente, a acercarnos al otro de otro modo, más virtual pero no menos interesante. Vemos un montón de personas tratando de interactuar o intentando “regalar” un poco lo que mejor hacen. Han aparecido infinidad de recitales, vivos de todo tipo, clases online de lo que nos imaginemos. Yo siento que surgió una intensa necesidad de “ver” a los demás y de ser vistos, de dar, de darnos. Y con respecto a esto, deseo que ojalá el “mirar» al otro lo podamos conservar cuando todo esto pase, ojalá podamos seguir cuidándonos un poco como sociedad. Cuando todo esto pase muchos van a necesitar ayuda, acompañamiento emocional y económico también. No es lo mismo cumplir con la cuarentena si contás con un ingreso económico fijo, que si tenés que cerrar tu negocio o te ves obligado a dejar de brindar un servicio y a prescindir de tus ingresos. Estaría bueno que así como nos dimos cuenta que de esta situación salimos únicamente con la ayuda de todos, tambien pensemos que de ese bajón económico que puede dejar esta situación, únicamente podemos salir juntos, y con la ayuda de todos más allá de la que brindara el Estado. Y que cuando uno está mejor, estamos mejor todos. Ojalá podamos mirar al otro y ver, por ejemplo, en qué negocio hacemos una compra, a quién contratamos para un servicio, pensando en quienes, aún necesitando ese ingreso, hoy se quedaron en casa para cuidarnos a todos. Como aprendizaje más amplio, esta etapa que nos toca vivir nos da la posibilidad de pensar cuál es el rol del Estado y qué tipo de Estado queremos como sociedad. Tenemos la oportunidad de darnos cuenta que no es todo lo mismo, que no da todo igual. En cuanto a mi trabajo, el mismo transcurre en el taller, mostrando un poco los procesos y los resultados en las redes y sitios que encuentro (virtuales por ahora). Esto no tiene que ver con la cuarentena, normalmente lo hago, son los lugares por donde siempre circulan las imágenes de mis trabajos. En realidad, para quienes vivimos en el interior, la muestra “virtual» es una buena opción, así como el contacto con otros artistas que, además de ser inspiradores, suelen ser muy generosos con sus conocimientos. Ese tiempo en el taller no se vio demasiado modificado debido a que trabajo en casa. Y en cuánto a muestras o intercambios, todo fue suspendido, si bien este año no había planificado ninguna actividad, no tengo ningún compromiso. Me había preparado para producir y modificar algunas cuestiones sin moverme mucho del taller. Lo que sí ha cambiado esta cuarentena es el ritmo, con los horarios, la logística y el ánimo para afrontar la tarea».

Gabriela López

Nació en General Pico el 28 de febrero de 1975. Se recibió de Bachiller pedagógico en la Escuela Normal Mixta (1992), de Maestra de actividades plásticas (1997) y de Profesorado de dibujo y escultura (1998), en el Instituto Superior de Bellas Artes. Fue parte de la primera Muestra de Arte Indisciplinado, auspiciada por el Concejo Deliberante (1995), y con el Centro El portón azul intervino en la construcción de los monumentos a Manuel Belgrano, al Trabajo, a los Inmigrantes (Trenel), a los Bomberos y en la restauración del monumento a la Madre, en General Pico. Con sus manos manipulando madera de caldén, hierro, piedra, cerámica, mármol, viene recorriendo un intenso camino de aprendizaje y trabajo. En este tiempo se sucedieron participaciones en diferentes salones y muestras colectivas e individuales, recogiendo distinciones varias. Dos de sus obras, una perteneciente a la serie Las niñas, y la restante titulada Celadores, fueron seleccionadas para ediciones del Salón Nacional de Artes Visuales.

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Autor

Raúl Bertone