El curioso caso del libro usado de 2.630 dólares

Libros baratos que pueden costar miles de dólares online.

Otros minoristas favorecen un enfoque que parecería ir en contra del sentido común: poner un precio estratosférico.
“Híjole”, tuiteó Deborah Macgillivray, una escritora de novelas románticas, el mes pasado cuando descubrió copias de “One Snowy Knight”, su novela de 2009, ofrecidas por miles de dólares. Una se vendía en “USD 2.630,52 y Envío GRATIS”, señaló.

Ya que otras copias del libro de pasta suave estaban a la venta en otras “tiendas” de Amazon por 99 centavos, estaba desconcertada. “¿Acaso tienen la esperanza de embaucar a alguien?”, escribió Macgillivray en un correo electrónico.

Amazon es el mercado más grande jamás visto de libros nuevos y usados. Vende directamente algunos libros, mientras que otros son vendidos por terceros. Los precios de locura ocurren con estos últimos.

El primer producto que ofreció Amazon fueron libros. Éstos cimentaron la reputación de la compañía. Pero ahora, los libros son una porción minúscula de sus ingresos. Amazon parece estarse expandiendo a todo campo y punto geográfico.

Los precios de locura de los libros ocurrían en rincones remotos de la librería Amazon a los que el minorista no pone mucha atención, dijo Guru Hariharan, director ejecutivo de Boomerang Commerce, que desarrolla tecnología para minoristas y marcas.

Los terceros, dijo, varían de marcas respetadas hasta individuos que utilizan el mercado de Amazon como una oportunidad de intermediación. Estos vendedores listan productos a los que tienen acceso, ajustando el precio y el inventario para impulsar las ganancias. “Al hacer que estos libros parezcan escasos, intentan justificar el precio exorbitante que han establecido”, dijo Hariharan, que trabajó en Amazon hace una década.

Amazon dijo en una declaración que “activamente monitoreamos y eliminamos” ofertas que violan sus políticas. Rehusó detallar sus políticas.

Hace una década, Elisabeth Petry escribió un tributo a su madre, la novelista Ann Petry. Copias de segunda mano de “At Home Inside” estaban recientemente a la venta en Amazon. Una copia de biblioteca costaba USD 1 900, una ganga comparada con una copia por USD 2 464. Otra búsqueda arrojó sólo una copia, por USD 691.

Uno de los vendedores del libro de Macgillivray se llama Red Rhino, que dice tener sus oficinas en Carolina del Norte. Todos los libros en las primeras páginas de su “tienda” —incluyendo “Fahrenheit 451”, “The Very Hungry Caterpillar” y “1984”— cuestan 600 dólares. Red Rhino recibió casi 1 400 reseñas de servicio al cliente el año pasado —91 por ciento de ellas positivas— aunque algunas reseñas parecían de personas que desconocían lo que es un libro. “El libro está intacto y no está roto”, escribió una. “Muy bonito. Flexibilidad destacada en muchas avenidas”, comentó otra.

Red Rhino no contestó correos electrónicos que se le enviaron vía sus páginas en Amazon solicitando comentarios.

Macgillivray dijo que estaba más perpleja que nunca por los precios.

“No hay nada ilegal respecto al hecho de que alguien ponga un artículo a la venta por cualquier precio que el mercado soporte”, dijo. “Al mismo tiempo, yo creería que Amazon no querría que su plataforma fuera empleada para prácticas que fueran menos que honorables”.

Muchos vendedores de libros en Amazon se esfuerzan por vender sus artículos a los precios más económicos posibles. Eso, después de todo, es cómo haces una venta en un mercado competitivo.

Fuente: Clarín – Por David Streitfeld.

Nota: Diario de cultura.

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