«El artista se quiere crear a él mismo en vos, se quiere clonar en tu cerebro»

«Tengo el gran privilegio que no soy solamente músico sino también docente, entonces el hecho de tener un sueldo y de seguir trabajando, de otra manera claro pero trabajando en fin, hace que todo lo que me vincule con la pandemia no pase por una necesidad económica ni física ni de familiares que estén expuestos a un caso de manera directa, gracias a Dios, sino por una empatía…Cuánto dudé si escribir dios con mayúsculas o con minúsculas o quitarlo y no agradecer, preguntas como estas son las que me flotaron durante todo este tiempo, acá también dudo de cómo llamarlo, las cosas se pusieron muy racionales en un momento, una pregunta sobre todo constante que casi siempre terminaba en un acorralamiento y el abismo y la pregunta sobre el por qué y para qué de la existencia, no mía, sino el por qué hay existencia, la existencia misma. ¿qué sentido tiene?. Ensayando soluciones me veía pensando esto, es un momento histórico, cómo lo puedo aprovechar, porque a pesar de todo lo malo, puedo estar en mi casa con mi hijo más tiempo, puedo manejar mis horarios y trabajar en horarios que son más naturales a mi cuerpo y el tiempo que quiera, entonces, de pronto me volví más productivo, más alegre, pero en eso veo una oreja de la culpa asomándose…lpm ¿de verdad podés ser tan mala persona en sentirte bien cuando hay mucha gente que la está pasando mal?. Y ahí viene otro mar de millones de preguntas que me catapultan a las 5 am dando vueltas en mi casa, sin TV ni celular ni música, solo adentro de mi cabeza, ahí cuando ya estoy harto, cansado de perder contra mí mismo iba y prendía el piano (con auriculares porque tengo una familia que despierta muy temprano, y yo con ellos). Ahí grabé mucho, largas improvisaciones, con superposiciones de texturas y capas, algunas en la misma frecuencia de las preguntas que flotaban, otras solo para lograr ser feliz y estar en paz. No son pensadas para exponerlas, pero algunas se las pasé a amigos, eso me entusiasmó y quizás saque un disco…pero otra pregunta me aparece, ese….¿y para qué?. Ahí entro a patinar y se empiezan a caer los ¿por qué? e intento descifrar porque hice todo lo que hice desde que tengo uso de razón y viajo a la infancia y me dejo llevar un rato; a veces este proceso ocurre mientras estoy improvisando y lo dejo así. Tuvo un recibimiento inesperado, extraño, muchos amigos, sin contarles este proceso, me decían que esa música los llevaba a un lugar feliz, otros, a diferentes lugares conocidos de la infancia, pero casi todos coinciden en que los lleva a un lugar muy personal. Cuándo se me empiezan a caer todas esas preguntas me doy cuenta que estoy enredado en algo que no existe, el tiempo no existe, entonces no se puede perder ni ganar ni aprovechar, pensar eso me genera paz, aunque queda bien escribirlo y leerlo, aún no lo creo, no lo quiero creer y lucho porque mi realidad se adecue. Hasta que no aprenda eso, estos momentos van a seguir siendo partes y no un todo completo, entonces no puedo decirte cómo aprovecho ahora el tiempo, porque en realidad cambio tanto que no tengo un centro, o al menos no uno con una lógica lineal, lo podría sacar por promedio de dónde rondé pero tampoco sería real. En cuanto al ambiente musical en cuarentena, creo que muchas personas se pusieron a aprender cosas nuevas, eso está buenísimo porque entusiasma mucho, al principio es como que hubo una incontinencia de todo el mundo poniendo su arte en redes, quizás una necesidad real de expresarse ante otro que pueda verlo, ¿verlo para qué?, para tener la sensación de existir quizás, no sé, seguramente hay un porqué y para qué por cada persona; luego sentí como un hartazgo de tanto y cada vez de menor calidad, el hecho de poner por poner luego se calmó y ahora empecé a ver cosas nuevamente interesantes. Claro que esto es para mí interesante, quizás el 90 por ciento de las personas piensan que es todo lo contrario, siempre la medida de todo es uno y la comparación con su eco interno. Según cómo estoy es cómo percibo el resto del mundo; si estoy enojado voy a ver enojo y cada vez más situaciones van a confirmar eso, porque siempre nos gusta tener razón, entonces nuestro cerebro pareciera que es como un receptor que ajusta lo que vive, no solo lo que ve, todo completo. Algunos afirman que el cerebro no es un receptor sino que es un emisor, pero ahí entra la pregunta y ¿quién es el que realmente elige, percibe o emite?. Una catarata de respuestas se me desploma en la cabeza y como capas de cebolla se van cayendo todas y siempre se llega al mismo arrinconamiento con el abismo a través de la duda, pero no la de Descartes, la que Descartes no le interesó, esa sobre ¿quién es el que piensa?, o quizás sí y no leí ese libro y quedo como un ignorante, que de hecho lo soy y en grande grande. Eso a mi ego le molesta y pienso, según los iluminados, la respuesta está en trascender el ego, y un artista sin ego ¿cómo hace?, ¿cuál es la razón de su arte?. La verdadera, la mía, era no morir; el hacer obras, pensaba, me permitiría no morir, al menos por un tiempo, y uno se esfuerza por lograr una obra que perdure, solo para no morir, o retrasar la muerte, el olvido, que quizás por eso son tan exitosas las redes sociales, porque uno aunque no lo haga consciente sabe que si otro lo ve, existe por un momento en la cabeza del otro, igual que el artista. Pero todo se desmorona cuando te das cuenta de que en realidad nada de eso existe, y nada de eso importa, no hablo de las redes, sino de nada de lo que le importe a tu ego existe, es solo una ilusión, y ahí surge otro arte, otro tipo de arte, no importa la forma que tenga este arte, pero igualmente se sigue buscando algo que no se podrá alcanzar nunca. Estamos programados para evitar morir y mantenernos vivos, biológicamente hablando, pero trasladamos eso a diferentes facetas; mientras estén las necesidades básicas cubiertas se pasan a otro tipo de cuestionamientos, la energía que tenías para sobrevivir ahora la usás para otras cosas. En esencia, es la misma energía sexual, que es la primera y la más necesaria para que la existencia continúe, ya que es la que perpetúa la vida, por eso toda energía se deriva de esa, toda esa energía que utilizábamos para sobrevivir, ahora está canalizada en otras cosas. La sociedad moderna pareciera que supo ver esta energía y ponerle una dirección, y ese movernos a un lugar para satisfacer esa necesidad se transformó en consumo y dentro de ese consumo mucha energía artística se transformó en mercancía, que no está mal, claro que todo esto no tiene ninguna base de nada; podría ser un invento que le damos credibilidad porque lo dijo alguien o lo veo en un libro o en cualquier otro elemento que se utilizó como irrefutable y se sigue utilizando. El arte es lo mismo, pero el fin último es no morir, en ambos lo es al final ya que todo es lo mismo y todo es una sola cosa. El querer no morir como individuos es una empresa que en realidad ya está perdida desde que nacemos. Bueno, por esos lugares me mantuvo esta pandemia, a verdad es que no resolví ninguna pregunta, pero me hice un montón y conozco más lo que desconozco de mí al menos. Y sobre el futuro, no creo que haya grandes cambios, no no, habrá sí grandes cambios, pero van a ser pasajeros y anticuados en poco tiempo, viejos, no no pará…van a ser permanentes y nuevos. (Esto se puede leer en cualquier orden). En realidad no existe ni va a existir, como todo lo que dije anteriormente, solo hay frecuencias vibratorias y nada más. Me pedís que te lo envíe a un mail y el mail tiene mis números, el 627, solo es una frecuencia que cambia todo, como todas las frecuencias; esto es una hipótesis muy poco probable y que nunca voy a investigar a fondo, quizás coquetee a veces con resolverla y ponerla a prueba, pero creo que se refutará a la primera, entonces me quedo agarrado a un pedacito de ignorancia confirmada por el solo hecho de que exista una posibilidad, y en esa posibilidad se encuentra la creación de todo. El existir de una posibilidad crea un mundo, y ahí vuelven las preguntas y bueh…otra noche larga y una mañana de mi familia muy temprano. Cada persona se formará una opinión mía según lo que lea de esta nota, puede que tengan algunos otros datos que me conozcan o que no en realidad, pero lo único que van a leer es una impresión de ellos mismos. No hay otra manera de entender el mundo si no es desde una comprensión, comparaciones internas con nuestras propias experiencias; así se percibe el arte en realidad, mientras más abierto estás a escucharte sin el ruido de tus voces, así percibís el arte. No sé si el arte va a mejorar, va a depender de cuánto mejore el que lo perciba en realidad. Si todo esto te parece una …………. solo te estás pensando a vos mismo, porque sos el único que le da significado; solo vos lo comprendés de la manera que lo comprendés, por eso sos la obra que el artista quiere crear. El artista se quiere crear a él mismo en vos, se quiere clonar en tu cerebro, esto es el círculo artístico, es la conquista de más existencia, y la lucha para que esa existencia además sea amada. La incansable búsqueda de la felicidad que el artista no resuelve porque la busca fuera de sí mismo, cuando en realidad si te afecta positiva o negativamente un comentario de otra persona es que se está buscando dónde no se encontrará nada. Hay mucho de ese arte hoy, el arte que sale de ese círculo es maravilloso, como el dibujo de un niño o el garabateo de alguien que lo hace solo en la arena, sin propósito externo. Ese arte me interesa, pero eso no está en dónde se lo busca, eso está en la calle misma; de todas maneras no quiere decir que no disfrute de escuchar a Mozart o leer un libro o ver un cuadro o una película o cualquier otro tipo de arte que se haya creado para vender, entretener, etc, etc. Lo que quiero decir es que esa pureza del arte no pensado, no racional, no emanado por una necesidad de falencia, hace que sea una joya difícil de encontrar, pero muy hermosa según el momento en que se la encuentre».

Guillermo R. Schiavi Gon

Nació en James Craik (Córdoba) el 27 de junio de 1981. Es Licenciado en Composición musical con orientación en música popular, egresado de la Universidad Nacional de Villa María; Profesor de grado universitario de Composición musical, egresado de la Universidad Juan Agustín Maza. Sus comienzos en la música fueron a los 7 u 8 años en la Banda de su pueblo, donde formó parte de varias agrupaciones populares, entre las que destaca el mítico grupo de cuarteto, Chébere. Actualmente se desempeña como compositor-arreglador y músico estable de la Banda Sinfónica de La Pampa. Desarrolla su labor docente en el Profesorado de Artes en Música (C.R.E.Ar), dictando las cátedras de Armonía aplicada a la Práctica Escolar, Técnicas de Arreglo y Acompañamiento, Lenguaje Musical I, II, III y IV, Producción Musical II, Práctica y Reflexión Docente II y III, Seminario de vientos y percusión, Taller de creación de material didáctico. Habitualmente dicta Master Class, Cursos, Talleres y Conferencias sobre composición y arreglos musicales, con un enfoque pedagógico hacia la educación musical y estrategias de enseñanza alternativas. Sus obras son ejecutadas frecuentemente en toda Argentina por diferentes agrupaciones y solistas, formando parte del repertorio de cátedras de saxofón en diferentes universidades, como también de la lista habitual de muchas bandas. Su repertorio para saxofón ha sido elegido en diferentes oportunidades por agrupaciones y solistas en Brasil, Colombia, España, Costa Rica, Panamá, Uruguay, México, EEUU, Francia, entre otros países, y es programado habitualmente en festivales y concursos de Latinoamérica y Europa. Ha sido jurado en diversos concursos, nacionales e internacionales. Su estilo compositivo abarca un amplio abanico de géneros y técnicas, que van de lo más tradicional a la vanguardia y creación de un lenguaje propio con una fuerte raíz folclórica argentina. Gran parte de su creación involucra instrumentos de viento, destacándose su aporte al repertorio para saxofón, siendo este un hilo conductor en  gran parte de su trabajo. Tiene editado un libro de partituras gráficas llamado Sueños, en un estilo que involucra la intuición y la indeterminación, y el mismo es trabajado en diferentes conservatorios y universidades. Es el creador de Música Inducida, que se caracteriza por no poseer transmisión física del sonido. Su arte muchas veces se encuentra con lo cotidiano y excede lo musical disfrazado entre lo habitual, como la venta del universo en mercadolibre y el alquiler de la imaginación en la misma plataforma, entre otros, todas expresiones de corta duración que no suelen dejar rastros y pasan inadvertidas. Ha desarrollado diferentes metodologías de enseñanza musical con base en la experiencia de más de 15 años de docencia, en todos los niveles educativos, lo cual le llevó a experimentar con técnicas alternativas. Editó un método para el estudio rítmico, enfocado en principiantes y en el estudio de la síncopa y el contratiempo. Se ha desempeñado como docente en más de 11 escuelas rurales de la provincia de Córdoba y ha dictado clases de música en todos los niveles educativos, trabajando en diferentes proyectos, fundando muchos de ellos en distintas localidades del interior del país. Formó parte de diferentes agrupaciones populares, abarcando diversos estilos como folclore, jazz, rock, merengue, cuarteto, salsa. Formó parte del Ensamble de Vientos y Percusión de la Universidad de Villa María. Junto al cuarteto de saxofones Meridión, se ha presentado en diversos escenarios de Argentina y del exterior, y en dicha formación ha escrito y arreglado música académica de raíz folclórica argentina. Desde el 2017 forma parte del comité de ALASax.

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Autor

Raúl Bertone