Encuentro con Miguel Rellán: médico, actor y maestro de vida

“No para lucirme por un espectacular monólogo, sino para ver la expresión de la gente cuando yo les contara esa historia”. Podría elegir otras frases de Miguel Rellán para empezar esta nota y todas serían igual de genuinas, porque es una persona que manifiesta su interior sin necesidad de ninguna máscara ni maquillaje aunque, por esas ironías de la vida, es actor. Un actor con enorme trayectoria en escenarios y pantallas de España.

Miguel se abstrae en algunos misterios, piensa en el azar, por ejemplo, o en otros… como esa magia que hizo que le gustara la música clásica desde que su padre lo llevó por primera vez a un concierto, siendo que otras personas pueden responder, justamente, que no les gusta ese estilo de música porque desde niños los llevaron a un concierto. Lo encontré por azar, en el centro de Madrid, en una librería llamada la Buena Vida, y me habló de estas cosas.

“Como dice una actriz española, yo tengo el ego metido en legía, por una razón quizás, porque empecé en los grupos independientes de teatro, en la época de la dictadura, yo tengo un concepto colectivo de esto, nunca he querido hacer Hamlet o Ricardo III… lo que me interesa es el grupo, el proyecto. Y nunca he querido hacer un monólogo, porque los que me ofrecían eran de lucimiento personal… ‘mire usted lo bien que lo hago, y ahora me tiro al suelo, y me paro de cabeza…’ yo, más bien, quería contar algo”. Manteniéndose en esta postura, aceptó aun hacer un unipersonal que el director Raúl Fuertes le venía ofreciendo, porque luego de leer el texto sintió que era una historia fascinante. Así abrazó el proyecto ‘Novecento, la leyenda del pianista del océano’ con la frase del principio: “Yo quería ver la cara de la gente cuando le contara eso”.

Miguel-Rellán-culturabadajoz
Por esta obra, que lleva cuatro años en cartelera en diferentes salas madrileñas, la Unión de Actores de España le otorgó a Miguel el premio de mejor actor protagonista de teatro en 2014, y él, que no actuaba con ese fin, sigue interpretándola, metiéndose en la piel de un músico que cuenta la historia de su amigo Novecento, sabiendo que el teatro tiene la magia de surcar océanos y llegar al alma de quien se sienta en la butaca, aunque no siempre suceda. Y eso también se lo pregunta, me confesó que para él también eso es un misterio, por qué a veces sucede la magia, y a veces no…

Además de una carrera prolífica en cuanto a lo actoral, es larga la lista de obras, películas y series televisivas en las que ha participado, Miguel Rellán es médico, comenzó a hacer teatro mientras estudiaba medicina en la Universidad de Sevilla. “El azar en nuestras vidas es una cosa fundamental: llego a mi primera clase de anatomía y ahí un joven que tenía al lado mío me dijo que se iba a apuntar a las clases de teatro y yo le dije ‘voy contigo’. Él sigue siendo mi amigo cuarenta y tantos años después, y se dedica a la interpretación en Sevilla”, me contó.

Miguel Rellan en el escenario
Cuando inició su carrera, era una época en que el teatro debió ser una especie de medicina frente a la dictadura que continuaba en España en los años ’70. Él lo llama teatro de guerrilla, de trinchera, “si no perseguido, muy vigilado”, hasta con policías en la puerta de la sala donde se representaba. “Y muchas veces –dice- levantar el telón independientemente de la calidad de lo que hicieras, ya era un acto político”. Terminó su carrera de medicina y comenzó una carrera artística que lo llevó a Madrid a participar de todo tipo de proyectos culturales.

En la librería, donde Miguel es un amigo de la casa, más que a un reconocido actor español veo a un maestro, un sembrador, alguien reconciliado con su historia personal para ofrecer, desde allí, historias de ficción a otros. Mencionó que en su infancia en Tetuán, Marruecos, iba a todas las salas de cine a ver más de dos veces la misma película y no se hubiera imaginado que más tarde podría compartir escenario con algunos de esos actores cuyas imágenes guardaban sus retinas. También me habló de su miopía, y cómo la burla de sus compañeros de la escuela muchas veces lo dejaba al margen de los deportes.

“En general estoy más contento de lo que más trabajo me ha costado. Me gustan esos personajes que no tienen nada que ver conmigo, y si lo logro…”, deja los puntos suspensivos dejando entrever su satisfacción.

Novecento Miguel Rellan
Para ver más sobre la actividad actual y trayectoria del intérprete visitá su sitio: http://www.miguelrellan.com/

Por Yamila Juan (Especial para El Lobo Estepario)

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