“Hay enormes miradas en La Pampa sobre el árbol”

La Casa de La Pampa celebró el segundo encuentro del ciclo literario Extramuros 2018, con la presentación de Hachadas. Representaciones en el campo del arte, una charla a cargo del periodista y poeta Silvio Tejada. La actividad se complementó con un show musical del dúo Amarcanto, integrado por los pampeanos Pamela Martín y Daniel Ojeda. Quien no puedo participar por motivos personales fue el investigador Denis Lucero.
Tejada regresó a Casa de La Pampa para rescatar las manifestaciones artísticas surgidas a partir de las tradicionales hachadas en la provincia. “Lo que estoy presentando es un trabajo de ponencia periodística, en búsqueda de la poesía en las hachadas pero también en búsqueda de los derechos humanos en esas hachadas”, explicó Tejada. El escritor nacido en San Juan y radicado en Santa Rosa abordó la actividad desde la obra literaria de Norberto Righi, a quien definió como “uno de los grandes poetas de La Pampa”, pese a su origen bonaerense.
“Hay un rescate de cómo suenan los árboles en la provincia, y durante el Encuentro de las Letras Pampeanas celebrado el año pasado en Rancul, un lugar extremadamente de hachadas, presenté este trabajo y tanto los integrantes de la Casa de La Pampa como mis compañeros de Asociación de Escritores no dudaron para que viniera a decir lo que uno siente a través de la poesía de Norberto. Hablar de Righi es también un compromiso como poeta debido a que generacionalmente no se lo rescata mucho, por lo que es una buena oportunidad para acercar su voz, lo que él sintió y vivió siendo un bonaerense que llegó a La Pampa y se encontró con semejante país de monte”, agregó.
Tejada destacó a su vez el trabajo de otros exponentes de la cultura pampeana en esta temática. “Hay una poeta magnífica que se llama Teresa Pérez, que nació en una hachada, en un ladrillar, y siendo una niña vivió lo que es la quema de un árbol o estar en un lugar tan inhóspito como un monte, con esas condiciones en las que se vivía y en las que se vive también hoy. Y así como rescato en este caso a la poesía como un lugar de partida, me remonto también al cine, a una película de ese joven director que es Lisandro Alonso, que se llama La libertad. El film tiene un clima que va llevando a un hachador por distintos momentos de su día, cómo vive su soledad, cómo piensa o trabaja. Una película que merece verse. También la autora Ana María Lasalle es sinónimo de cultura pampeana que siendo joven vivió en un lugar de hachadas, de caldenes. Hay enormes miradas en La Pampa sobre el árbol, sobre el caldén. Como la del escultor Roberto Garro, quien vivió en un sitio así y sabe lo que es. Considero que es impresionante su calidad con la madera, volcó su interés escultórico en los troncos quemados, logrando una escultura muy fina y delicada”, concluyó Tejada.
El ciclo Extramuros, organizado en forma conjunta con la Asociación Pampeana de Escritores (APE), es un espacio de reflexión literaria que tiene por finalidad compartir en la ciudad de Buenos Aires las voces de los escritores y poetas pampeanos. Un lugar de encuentro que permita potenciar sus obras, interpelarlas e integrarlas en nuevos circuitos de opinión y circulación, y observar los diálogos con otras disciplinas artísticas y filosóficas. Estuvieron presentes los responsables de las áreas de Cultura y Relaciones Institucionales de la delegación provincial, Cristian Accáttoli y Nora Raina.

“El tango me cae bien”

En el cierre Pamela Martín y Daniel Ojeda se lucieron con un repertorio del cancionero pampeano, en el que no faltó un rescate a las hachadas y el monte de caldén. “Estábamos ansiosos porque hacía tres años que veníamos tratando de acordar una fecha para tocar en Casa de La Pampa y nunca cuadraba. Hoy sentimos una doble satisfacción: haber podido cantar y compartirlo con gente amiga y tan cálida”, expresó Ojeda.
Martín, cantante nacida en Eduardo Castex, cautivó al público con su voz y junto a Ojeda entregaron pinceladas del talento artístico del dúo, mostrando sobre el escenario su enorme versatilidad musical, que les permite transitar tanto el folclore como el tango. “Como Amarcanto atravesamos distintos géneros, entre ellos el tango. A mi me tira bastante la cuestión mundana de ciudad. El tango me cae bien, me gusta interpretarlo, tiene un cuestión histriónica que me atrae”, señaló.
El último trabajo discográfico de Amarcanto –grabado en 2017- está enteramente dedicado a la música ciudadana. Dicho material les valió la participación en el Festival Internacional de Tango de Medellín, donde fueron finalistas. Precisamente a Colombia viajarán esta semana para presentarse en la edición 2018, que se desarrollará del 18 al 24 de junio.

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Autor

Raúl Bertone