Envolviendo diferentes tipos de emociones

El jazz no son sólo sentimientos, porque para cualquier tipo de música se necesitan de ellos. Todos los grandes tipos de música los tienen mucho más allá de los sentimientos humanos. El jazz es algo que envuelve diferentes tipos de emociones basadas en el ritmo y en otras influencias como la armonía o el blues, todas esas cosas hacen el jazz. Pero también el jazz tiene ritmo de swing, algunas conexiones con el blues y su parte de interpretación.
Días atrás el aire en la Casa de La Pampa se inundó de jazz para la celebración de otra edición del ciclo Ñuke Co-Madre Agua, que nació en 2013 con el objetivo de visibilizar en la ciudad de Buenos Aires la problemática del río Atuel. En esta ocasión se lucieron los músicos Germán Cenizo y Bernardo Baraj, este último como invitado especial.
Cenizo, guitarrista y compositor santarroseño, se presentó en versión cuarteto acompañado por Paula García (saxo alto), Jona Schenone (contrabajo) y Fernando Bruno (batería). La banda interpretó varios temas que forman parte de La Quietud, su primer trabajo discográfico, en el que priman piezas de jazz contemporáneo.
El músico pampeano agradeció la posibilidad de participar del ciclo y poder exhibir su trabajo. “Es una alegría tocar en Buenos Aires. Yo me vine hace muy poquito desde Santa Rosa y poder presentar mi música en la Casa de La Pampa es una gran alegría. La música que hacemos es una música que el año pasado estuvimos tocando con un grupo que armé en Santa Rosa. Luego grabamos el disco y el repertorio que hicimos aquí forma parte de ese trabajo”, destacó.
Por su parte, el cuarteto liderado por Bernardo Baraj e integrado por Juan Barrueco (guitarra), Bucky Arcella (bajo) y Marcelo Baraj (batería), copó el escenario y deslumbró al numeroso público que se acercó a la delegación provincial. La banda hizo su presentación gracias a la colaboración de la Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música, y se lució con varias canciones de standard jazz, en una gran demostración de virtudes individuales y colectivas.
“Esta es la primera vez que me presento en Casa de La Pampa. Había pasado varias veces por la puerta pero nunca había tenido el gusto de poder entrar y de tocar en este lugar tan bello. Es un privilegio, la verdad es que estamos muy contentos”, dijo Baraj. El saxofonista –que comparte la banda con su hijo Marcelo- es un músico multifacético que reparte su tiempo entre sus dos pasiones: el jazz y el tango. “Somos un cuarteto de jazz moderno, que toca algunos temas originales nuestros y algunos standards, de clásicos como Herbie Hancock y Duke Ellington”, agregó.

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Autor

Raúl Bertone