«Es todo a pulmón, pero es un pulmón que respira con alegría, ya que cada vez que se hace música, el alma se oxigena»

Amasando sueños con la música acompañando. Sosteniendo. El sendero de la vida ofreciendo oportunidades. Y a esa fe depositada desde el vamos, el esfuerzo alimentando cada esfuerzo, redoblando el sacrificio. No hay otra opción cuando se hace arte de forma independiente. La pampeana Eli Fernández vive en Córdoba desde hace varios años, ha sido la estación elegida para proyectarse en la escena artística, después de cursar estudios como vocalista superior en La Colmena Escuela de Músicos.

La cantante nacida en General Pico hizo realidad en el 2018 Canto soy, su primer disco. La placa, que reúne un par de canciones propias, y las restantes de autores como Raúl Carnota, Miguel Condomí o Abel Tesoriere, fue nominada en 2019 para la entrega de los Premios Gardel, integrando la categoría Mejor Álbum Artista Femenina de Folclore. Un mimo que no muchos artistas suelen recibir a partir de su álbum debut.

Por estos días, después que la pandemia postergara el año anterior la habitual rutina en un estudio de grabación, Fernández ultima detalles de su nuevo trabajo discográfico. Bajo la dirección de Gustavo Popi Spatocco y con la participación de artistas invitados de la talla de Sandra Mihanovich, Lidia Borda, Lula Bertoldi, Teresa Parodi, Manu Sija o Nahuel Pennisi, el segundo disco ha cobrado vida, y finalmente en los próximos meses podrá ser presentado en sociedad.

«Me siento muy feliz, empezamos a grabarlo el 11 de abril y tuvimos una semana y media intensa. Poder trabajar con Popi Spatocco, quien está a cargo de la dirección artística, los arreglos y la producción, es algo que me produce gran alegría. Fue la mano derecha de Mercedes Sosa, su pianista durante muchos años, y participó de forma decisiva en Cantora, un viaje íntimo, el último disco de Mercedes. No solo tiene esa talla como artista, sino también como ser humano, y eso es único. La vida me enseña que en este camino, ser una persona buena y honesta vale mucho más que el talento», contó Eli, entrevistada por El Lobo Estepario.

En cada impulso van concentrados sueños y anhelos. Fernández recorre diferentes paisajes musicales de nuestro país, y expone en sus intervenciones un variado repertorio de folclore y tango, con presencia de autores clásicos y contemporáneos. «Que este trabajo se haya dado de la manera que se dio me produce mucha emoción. Siento haber cumplido otro sueño, cada disco que se graba es un momento de mucho esfuerzo, amor y empeño, principalmente para los artistas y las artistas independientes como soy. Es todo a pulmón, pero es un pulmón que respira con alegría ya que cada vez que se hace música, el alma se oxigena», destacó.

Consultada por lo que estará ofreciendo en esta segunda placa, la cantante señaló que «el disco se viene con un 50 por ciento de canciones propias por un lado, y con algunas inéditas tanto mías o de otros autores, mayormente jóvenes. Tenía ganas que fuera de esa manera. Aparecen temas del mendocino Nahuel Jofré o del formoseño Jorge Martínez. También contiene algunos clásicos. Y los invitados son muy especiales. Lidia (Borda) es una enorme intérprete de tangos, la voz femenina del momento; bueno, Sandra (Mihanovich) es la gran artista que todos conocemos y adoramos; están Lula (Bertoldi) y Teresa (Parodi), con quien canto a dúo un chamamé; Nahuel (Penissi) y Manu Sija, que pertenece a la Nueva Trova. Y también interviene mi amiga Daniela Calderón, con quien vengo cantando hace mucho y grabamos una tonada. Atravesar un momento tan importante a nivel emocional y poder grabar mis canciones, es mostrar un poco mi alma desnuda. Me pone en otra posición con respecto a escuchar y sentir la música».

Foto de portada: Rodrigo Cascallares.

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Autor

Raúl Bertone