“Escribir siempre es un acto de generosidad”

Y más adentro

-en la garganta-

el gajito de una fruta, un centímetro de voz conjurando

la humedad, una palabra

la carta de amor toda deglutida

áspera

el escalofrío de un pedazo de papel atragantado.

Te escribí

mi mejor muerte.

De “Que la muerte nos ampare”, 2017.

En el principio fue el verso. Antes que todo. La poesía también brinda identidad a la literatura de cualquier sitio, a pesar de que el ágora de las academias no la alcance o la excluya de sus planes. No hay pruebas para erigirse poeta más que ser consciente de que el lenguaje es nuestra única posibilidad de perder el hilo de las cosas cuando alcanzamos la exégesis del acuerdo. En esa paradoja, la poesía habita y calma. Y en ese transcurrir, en ese desandarse permanente, hay poetas que logran la constelación luminosa.
La poesía de Noelia Palma intenta remendar lo roto. El amor muchas veces desborda al corazón, que en sus intentos por retenerlo termina vencido por el fracaso. Pero como un vehículo que no ceja en su búsqueda, intenta siempre volver a cobijar ese sentimiento que es como una brasa encendida. Y la lucha por un amor intenso y pleno se relaciona a su vez con una pugna desesperada contra la muerte. La muerte también es poesía. A través de las palabras podemos imaginar la belleza y el horror de lo que hay en ese acto incierto. John Donne, en El corazón roto, proclama que cualquier persona que crea haber amado por una hora está loco, no porque el amor pueda atenuarse en tan ínfimo lapso de tiempo sino porque en ese transcurso el amor es capaz de engullir el corazón de cualquiera.
Nacida en la provincia de Buenos Aires en 1984, transitó los talleres de Alberto Ramponelli -su maestro- y Eduardo Espósito. Palma publicó el año pasado su primer libro de poemas Que la muerte nos ampare, editado por Francia Ediciones. También en 2017 publicó junto a Postales Japonesas su primer antología bilingüe sobre Charles Bukowski: Solo con todo el mundo. Desde el año 2011 traduce al autor de libros como Factótum, Mujeres, Pulp, Música de cañerías o La máquina de follar.
Sobre su oficio, Palma expuso: “Escribir siempre es un acto de generosidad, entre muchas otras cosas. Es todo ofrenda para que mis manos (y todo lo implicado) confeccionen lo que se revela. Escribir pasa necesariamente por todo el cuerpo. Después, lo que queda, lo escrito, no es más que el residuo de esa ofrenda que llegó a mí. El poema ya sucedió, aconteció. Entender este proceso implica decir que la literatura no sirve para nada, no tiene una utilidad. Sin embargo, el escritor acepta las condiciones. Es en esa miseria donde trabaja. Quizás por eso al mundo le falten poetas. No hablo de escribir en verso, una línea y después otra. Hablo de la creación a partir del residuo. La poesía es un estilo de vida. Una de las tantas formas de soportar el dolor del mundo”.

1) ¿Qué le hubiese gustado ser?
Me hubiese gustado ser quien soy. Me siento feliz en ese sentido.

2) ¿Quisiera cambiar de trabajo?
No. No podría dejar de escribir.

3) ¿Un lugar para vivir en el mundo?
Mi casa. Mi casa en Mar del Plata.

4) ¿Qué desea para su vejez?
Seguir escribiendo y ver feliz a mi hija.

5) ¿Qué mejoraría de su cuerpo?
Todo.

6) ¿En qué tarea no se siente inteligente?
En casi todas.

7) ¿Cuál fue el momento más feliz de su vida?
Sin dudas el nacimiento de mi hija.

8) ¿Su primer trabajo?
A los 19 años en un bar de la zona. El dueño me enseñó a limpiar, hacer café. Todo. Pero me fui porque el trato no era bueno.

9) ¿Cuál es el buen cine?
Quizás aquel que emocione sin dejar de lado lo racional.

10) ¿El último libro que leyó?
Últimamente me estoy dedicando a leer exclusivamente poesía. El último que leí fue Pueblo, de Julia Magistratti.

11) ¿El mejor libro que leyó?
Lo tengo en curso. La poesía completa de José Watanabe. Creo que es el mejor libro de poesía que leí en los últimos años. Pero no podría nombrar solamente uno. Creo que El evangelio según Jesucristo, de Saramago, es bestial.

12) ¿Un programa de T.V?
Nada. No miro TV.

13) ¿Qué instrumento musical le gustaría tocar?
Hubiera querido ser violinista cuando era chica. Pero en ese tiempo bailaba y preferí la danza.

14) ¿Qué hito de la historia mundial le hubiese gustado vivir personalmente?
Todo aquel que tenga una historia de amor en el fondo.

15) ¿Cuál fue la vez que más lloró?
Ja!

16) ¿El mejor político en la historia del país?
Ninguno.

17) ¿La mejor persona que haya conocido?
Mi abuela.

18) ¿Usted cree en la justicia de este país?
Yo no creo en nada.

19) ¿Qué profesión u oficio nunca ejercería?
Cocinera.

20) ¿Un personaje nefasto en nuestra historia?
Todos. Yo no confío en nadie.

21) ¿Le preocupa la muerte?
Sí. No quisiera dejar de ser la mamá de Julia.

22) ¿El arte salva?
Antes creía que no. Ahora sí. Y si no salva, cura. Y si no cura, protege.

23) ¿Qué opina del aborto?
Que es un tema controvertido. Y que debería aprobarse, pero siempre dando apoyo psicológico a quien lo practique.

24) ¿Qué le gustaría saber del futuro?
Todo.

25) ¿A quién no dejaría entrar a su casa?
A casi nadie. Soy muy solitaria.

26) ¿Donaría sus órganos?
Definitivamente sí.

27) ¿Recuerda su primera maestra?
Se llamaba Andrea y me retaba porque no hacía los deberes ni copiaba consignas.

28) ¿Qué opina de la religión?
Que es una verdadera mierda.

29) ¿Una película?
Juan Moreira, de Leonardo Favio.

30) ¿Cuál es la persona que más le gustaría ver en estos momentos?
Me gustaría ver a Valeria Pariso, mi amiga y confidente. Y además, de lo mejor en la poesía argentina actual.

31) ¿Le molesta que fumen al lado suyo?
No. Yo fumo. Sólo que al lado de mi hija no lo permito.

32) ¿Qué sabe o recuerda de la dictadura militar?
No viví esa época, por suerte.

33) ¿Cuál es su idea de la felicidad?
El abrazo de Julia.

34) ¿Qué es lo que más valora en sus amigos?
Que me dejan ser quien realmente soy. Solitaria.

35) ¿A quién le gustaría parecerse físicamente?
A nadie.

36) ¿A quién le gustaría parecerse intelectualmente?
A nadie.

37) ¿Le niega o le negó el saludo a alguien?
Sí, a muchos. Siempre hago lo que siento.

38) ¿Qué le gustaría saber ante todo?
Cómo enseñarle a mi hija a ser quien quiere ser.

39) ¿Qué escritor influyó en su carrera?
Alberto Ramponelli, mi maestro, con quien hice casi 10 años de taller.

40) ¿Su peor defecto?
La ansiedad. Pero no sé si es un defecto o una manera de ser.

41) ¿Qué le gusta regalar?
¡Libros!

42) ¿Qué piensa del periodismo en general?
Que opinan mucho más de lo que informan.

43) ¿Justificaría en algún caso la tortura y aún la muerte?
Si le hacen algo a mi hija, sí.

44) Se incendia su casa, sólo puede llevarse una cosa, ¿cuál?
La biblioteca.

45) ¿Una canción?
Ahora alguna de Billie Holiday.

46) ¿Cuál lugar de la casa es el mejor para leer?
En la cocina mientras la niña duerme su siesta.

47) ¿Si fuese presidente, qué es lo primero que haría?
Repartir dinero.

48) ¿Si fuese Dios, qué es lo primero que haría?
Pedir perdón.

49) ¿Cuál fue la persona que más lo ayudó?
Mi madre. Siempre está presente.

50) ¿Se arrepiente de algo?
De muchas cosas. Mucho de lo que no hice.

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Autor

Raúl Bertone