Escupir todo lo que se siente

La pronunciación. Los modos. La sensibilidad en el ritmo. Todo eso conjuga el rap, un género musical callejero desarrollado en Estados Unidos en el tramo final de los años ’60, entre la comunidad afroamericana, y transformado en uno de los cuatro pilares fundamentales de la cultura hip hop, nacida en el South Bronx de Nueva York a mitad de los setenta. El rap, al igual que todas las opciones musicales, es un medio de expresión. Y en una sociedad inhóspita, escupir sensaciones es una forma de plantarse. Muchas veces subestimado, el rap, que es parte de la cultura urbana, cuenta con cultores que saben de estructuras poéticas y las aplican conscientemente en sus construcciones. Escribir sobre lo que se siente, del amor, del desamor, de la política, o lo social, y lanzarlo en forma de dardos certeros.
En nuestra ciudad el rap está presente y Tiago Ponce es una de las referencias importantes. El Area de Juventud del Municipio local impulsó el pasado lunes la primera edición del J-RAP, concentrando en calles 22 y 17 a una importante cantidad de jóvenes que fueron partícipes de una jornada donde la música compartió escenario con la danza, surgiendo otro tipo de intervenciones artísticas y generándose un espacio para la reflexión ante la problemática hídrica que atraviesa nuestra provincia.
La impronta de Tiago Ponce y El Melly abarcó la propuesta rapera, y el grupo New Star, dirigido por Paula Martegani, ofreció los movimientos del freestyle y break dance. Por su parte, el artista Raúl Salvadori plasmó en un mural diseñado por Guadalupe Páez y Sara Laztra, el mensaje El Atuel también es pampeano. “Pensamos en algo donde los jóvenes puedan dejar sus mensajes, y que se hagan parte de este reclamo que nos involucra a todos. Consideramos fundamental que ellos tomen conciencia y hagan propia la problemática porque el Atuel es un derecho de los jóvenes pampeanos también. Fue un poco eso, concientizar y compartir”, señaló la funcionaria municipal Anabella Páez.

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Autor

Raúl Bertone