«Esta pandemia expone las marcadas desigualdades que existen en nuestro planeta»

«Siento que esta pandemia expone las marcadas desigualdades que existen en nuestro planeta, se muestran como otras tantas veces, y eso es algo que me duele mucho. Lo observo principalmente en este país que amo, donde veo las diferencias tan marcadas, con un gran número de personas que no tienen las herramientas para sobrellevarla de la mejor manera posible. Estamos en el peor momento, con todas las dificultades que viene acarreando, con el dolor que produce la pérdida de seres queridos, con la imposibilidad prácticamente de trabajar con normalidad. Así las cosas, me considero una persona optimista, y debemos ser fuertes para afrontar esta experiencia y buscar salir adelante. Sería bueno que aquellos que ostentan el poder en el mundo tomaran en cuenta todo esto y en lugar de pensar en acumular riquezas, reflexionen y piensen los pasos futuros. Puede ser algo utópico de mi parte, pero bueno, uno no pierde la esperanza. En lo personal, sigo dando clases de modo virtual, haciendo algunas pequeñas actividades, aunque, como se sabe, toda la escena musical y artística está detenida, y no se conoce a ciencia cierta cuándo se retomarán los escenarios. Estos cuatro meses de cuarentena en mi casa hizo que me volcara a escribir bastante, además estoy estudiando como hacía muchos años no estudiaba, por lo que he podido reencontrarme con esa faceta. También intento cumplir con una rutina física, es decir me siento más relajado en algunas cosas y aprovecho el tiempo que tengo, pero insisto, vivo con la angustia que manifesté en un principio, esperando que esto se modifique para volver a lo que era y donde seguramente el primer momento no será lo mismo. Creo también que cada cosa que sucede es para crecer y mejorar, para que estemos más unidos, más juntos, y abrazados por las mismas sensaciones».  

Nicolás Ledesma

Nació en General Pico el 14 de junio de 1965. Debutó a los 11 años tocando en la orquesta de Erberto Benuzzi, en la vieja confitería de Pico F.Club. Luego llegaría el momento de estudiar piano con el maestro Horacio Salgán y clases de armonía con Juan Carlos Cirigliano. El principio de una trayectoria que lo llevaría a integrar los conjuntos orquestales de Leopoldo Federico, Pascual Mamone, Osvaldo Piro, el quinteto del violinista Fernando Suárez Paz, el trío de Julio Pane y el octeto de Daniel Piazzolla, tocar en la Filarmónica de Buenos Aires bajo la dirección de Daniel Barenboim, en la Camerata Bariloche, en El Café de los Maestros, en la Gran Orquesta TangoVía de Buenos Aires o integrar la Selección Nacional del Tango. A sus sobresalientes dotes de arreglador, Ledesma agrega su dominio del piano en un nivel de excelencia que lo ubica entre las figuras más importantes del género. Con el nacimiento del nuevo milenio se animó a lanzar sus propios discos: Sueño de tango (compuesto por solos de piano, en 2001); De tango somos (con un cuarteto, en 2004), Meridiano Buenos Aires (con una pequeña orquesta reforzada por un cuarteto de cuerdas, en 2008) y Cuando llora la milonga (con su formación de orquesta típica y la voz de Mariana Viviana, en 2015). En 2016 este último trabajo le valió el Grammy Latino en la categoría Mejor álbum de tango. Además de tocar, grabar y viajar permanentemente con su orquesta, el músico piquense dicta clases de tango y folclore en el Conservatorio Manuel de Falla. Ledesma compuso entre otros temas De tango somos (dedicado a Leopoldo Federico), Milonguero de siempre, Sueño de tango, Ruta siete, Fuelle amigo, Oiga pibe (dedicado a Carlos García), El Marquetín (con Miguel Cantilo), Luchar y existir (con Susana Rinaldi), Dime (con María Viviana), A toda orquesta (con Leopoldo Federico), Betitta (dedicado a su madre), Voy a buena (dedicado a Fernando Suárez Paz) y La revolcada.

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Autor

Raúl Bertone