«Este es un momento muy bonito para mí»

La armónica como ese micro instrumento que supo convocarlo en su niñez para intentar probar esa magia que se produce al exhalar y aspirar. Y el aire impregnado por la sonoridad del santiagueño Hugo Díaz o Toots Thielemans. El músico bonaerense Daniel Chappet es un virtuoso que nunca ha dejado de explorar distintos lenguajes musicales. Y cada vez que sale al ruedo con su armónica deja en claro, con una impronta tan particular como personal, que se trata de uno de los referentes principales de la nueva generación de armoniquistas.

Por estos días, el nacido en San Agustín experimenta sensaciones propias generadas por la aparición de su primer disco, llamado Daniel Chappet Cuarteto. Acompañado por Nacho Stoppani (piano), Diego Amerise (contrabajo) y Pablo Bianchetto (batería), pudo darle forma finalmente a un sueño de varios años. «Este es un momento muy bonito para mí, es mi primer disco luego de mucho tiempo de dudas en largarme o no para hacer algo en ese sentido. Bueno, me largué, y fue en el peor momento que me tocó vivir, en plena pandemia. Estaba toda esa preparación que veía que necesitaba, sobre la técnica del instrumento y de conseguir más herramientas musicales», expresó Chappet, abriendo la charla con El Lobo Estepario.

El disco fue grabado en el Estudio Mirifico, mezclado y masterizado por Santiago Teruggi, con diseño de Flor Paganini. El trabajo ya se puede escuchar en las diferentes plataformas digitales como YouTube, Spotify o Dezzer, y contiene seis canciones: Milonga gris (Carlos Aguirre), Juana Azurduy (Ariel Ramírez-Félix Luna), Amares (Chappet-Marquesano), Soledad (Gardel-Alfredo Le Pera), Paraná (Nacho Stoppani) y Ácido Tritónico (Chappet). «Ya con el laburo finalizado me di cuenta que necesitaba estar mejor preparado emocionalmente, más maduro. Por ese motivo fue que se dio de grabarlo de una manera tan espontánea que no me lo imaginaba. Me levanté una mañana y me dije «voy a grabarlo». Llamé a la gente del estudio, avisé que haría el depósito, y así se decidió cuándo arrancar», destacó Chappet.

A los 13 años, el músico se radicó en Balcarce junto a su familia, eligiendo trasladarse posteriormente a la ciudad de La Plata para perfeccionarse y compartir reuniones con otros músicos. Así fue como conoció a un guitarrista, Aldo Vallejos, conformando en 2006 un dúo que tuvo su pico de máxima expresión en ocasión de la sexta edición del certamen Hugo del Carril, ganando el primer premio. Luego Chappet obtuvo el Pre Cosquín 2014 en el rubro solista instrumental, y comenzó a desarrollar su actividad en el circuito profesional, acompañando a diferentes artistas.

En el final de la entrevista, habló de la experiencia que significó la grabación de su primer disco, y del cuarteto que logró armar hace dos años. «Se trata de un disco de música folclórica argentina, hay ritmos de chacarera, cueca y milonga, hay un par de temas míos, más orientados al jazz. Pero siempre está el jugo de la música nuestra, en un clima totalmente jazzero. Los muchachos se portaron increíble, estoy muy agradecidos con ellos. Me siento feliz con este material, se grabó en un estudio pero con toda la picardía del vivo, y todas las incertidumbres que genera eso. Lo hicimos muy convencidos y salió todo muy espontáneo, las improvisaciones. Ahora habrá que ver lo que dicen los colegas, los amigos y la gente que se interesa por lo que hago. Uno como músico busca la aprobación todo el tiempo», cerró Chappet.

Foto de portada: Lau Lugano.

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Autor

Raúl Bertone