“Expongo lo mejor de mí desde el respeto”

Lila Acevedo es un fiel reflejo de lo que puede la constancia. Viene recorriendo la huella femenil en nuestro cancionero pampeano, con su voz indagando entre las historias y la poesía de esta llanura que ha parido sonoridades particulares. A lo largo de los años, la cantante achense, que vivió hace algunos días un momento importante en su carrera artística logrando el primer premio como Solista Femenino de Canto en la edición número 51 del Festival Nacional del Malambo, en la localidad cordobesa de Laborde, supo bosquejar una impronta personal importante.
“Hace muchos años que asisto a Laborde, siempre había pasado a la final y nunca lo había logrado en el plano individual. Sí como dúo con Daniel (González) en 2011, y bueno, ahora repetimos los dos juntos y también se me dio como solista. Hay gente muy valiosa dado vueltas por lo que cuesta más. Empecé a conocer en profundidad la música pampeana a partir de mi amistad con Daniel, hace unos ocho años, yo cantaba otras cosas y si bien bailo desde que tenía también ocho años, en este último tiempo aprendí a decir lo pampeano como tiene que ser. Cuando estuve en Salta en ocasión de la Fiesta Nacional de la Chicha, me planté y canté una milonga, un estilo y algunas zambas, y el público lo recibió muy bien”, contó Acevedo, abriendo la charla con El Lobo Estepario.
Maestra rural en una Escuela Hogar de Chacharramendi, Lila ha recorrido diferentes escenarios del país, exponiendo muchas veces la obra de Anita Carmen Chela Gentile, principal referente de la historia musical achense de los últimos 50 años. Su voz se luce interpretando Lluvia en el valle, Zamba de mis pueblos, Me vuelvo a mis pagos o Chacarera de La Pampa, entre otras. Siempre acompañada en percusión por su marido Gustavo Creevy, y en reiteradas ocasiones por el piquense González, en guitarra, supo bosquejar una impronta personal importante en ese territorio de las vocalistas femeninas que surgieron por estos tiempos en el territorio pampeano.
“La primera noche canté Milonga nomás de Roberto Yacomuzzi y en la final Estilo de la calandria, de Bustriazo Ortíz, Mareque y Sombra. Canciones que, repito, aprendí de la mano de Daniel. Me costaron, me cuesta, pero siempre expongo lo mejor de mí desde el respeto, trato de pintar a La Pampa con los mejores colores cuando digo las cosas. Hablar de Yacomuzzi, Bustriazo, Mareque, Julio Domínguez, entre tantos otros autores que tienen una rica poesía, es hablar de todos nosotros. El jurado me dijo “en tu voz había pampa”, y ese es para mí el reconocimiento más grande. Eso era lo que queríamos. Tengo 45 años y canto desde los diez, siempre todo me ha costado el doble, por ahí los artistas que viven en Santa Rosa tienen otras oportunidades con respecto a quienes estamos en el interior, se nos hace algo más difícil, pero no por eso imposible. Tengo una familia que me apoya, El Flaco (Creevy) me acompaña y hace años que estamos en esto, y hay gente que conozco y de la que aprendo algo todos los días”, agregó la cantante pampeana, que ha compartido escena con artistas de la talla de Abel Pintos, Peteco Carabajal, Raly Barrionuevo o Tamara Castro.

– ¿Cuáles fueron tus referencias cuando niña? ¿A quién mirabas, o escuchabas?
– Siendo muy chica en General Acha solo se veía Canal 3 y todos los sábados no me perdía el programa Argentinísima. Me deslumbraba con el Ballet Brandsen y fue entonces que dije quiero bailar. En mi casa se escuchaba siempre mucho folclore, mi papá catamarqueño y mi madre achense. Y Mercedes Sosa ha sido mi referente, encaro todo lo que hago con la misma pasión que tenía ella. Una artista única e irrepetible.

– Citaste a Chela Gentile como alguien decisivo ¿hubo alguien más en esos comienzos?
– La persona que me marcó el camino en ese tiempo fue María Julia Arrarás, actualmente intendente de Acha. Fue mi maestra muchos años. Además tuve la suerte de conocer a Susi Gallo, una importante profesora de canto. Tendría 17 años cuando dio un taller en mi localidad, fui y le dije que me gustaba cantar, que venía haciéndolo con un grupo de amigos adolescentes pero que quería encararlo con mayor seriedad. Ella también me enseñó hasta que se fue al sur. Y en este último tiempo tengo que mencionar a mi compadre Daniel González, un músico con mucha sabiduría y con muchas ganas de enseñar, de no quedarse con nada. Lo admiro.

– Después de tu presencia en Salta viviste un 2017 con intensa agenda ¿cómo ves actualmente la escena en nuestra provincia?
– Vengo de un año maravilloso, canté en diferentes sitios, no puedo quejarme en ese sentido. Creo que este 2018 va a ser un poco más importante, pero más allá de eso, cante donde cante lo hago siempre de la misma manera y con el mismo respeto. Y si bien nadie es profeta en su tierra, y en Acha estaría faltando un poco, siempre canto ante mi gente. En los últimos años recibí reconocimientos y me tienen en cuenta en otros sitios, aunque me gustaría que fuera más amplio el escenario o que la torta se reparta mejor. Igualmente considero que con trabajo, esfuerzo y dedicación en algún momento se logrará. Uno nunca tiene que irse a dormir sin tener un sueño, y yo a mi sueños los tengo intactos. De lo contrario no estaría haciendo esto a mi edad, soy maestra en una Escuela Hogar, tengo que viajar todas las semanas y a veces estoy muy cansada. De mi parte voy sembrando semillas, tengo un taller de folclore con la gente del pueblo, lo poco que sé lo enseño.

– ¿Cómo está tu veta compositiva?
– Tengo algunas cositas escritas pero no me animo, aunque siempre me insisten con eso, que lo intente. Evidentemente nací para decir, soy una simple decidora de cosas, no nací para escribir. Y por eso respeto tanto a los autores de mi provincia. Llevo la obra de Chela a muchas partes, hace dos años ganamos en Baradero con textos de ella. Fue mi maestra de música en el secundario, aprendí mucho, era un placer escucharla. Una mujer que vivía investigando y estudiando. Para mí es un honor decir que soy de un lugar que es cuna de autores como Chela Gentile. Lo mismo me pasa cuando me preguntan por qué no incursiono en el tango, algo que me insiste Daniel, pero sinceramente no me animo. Cada tanto hago algo cuando ensayamos, pero respeto a excelentes intérpretes como Lucía Pirosanto o Leticia Pérez, a quien admiro. Decididamente mi camino en el folclore.

Foto de portada: Página oficial de Laborde.

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Autor

Raúl Bertone