“Fue muy difícil para ella entrar al mundo de la música”

Con la emoción a flor de piel la folclorista Lila Acevedo rindió homenaje a la compositora y musicóloga Ana Chela Gentile en el transcurso de una velada celebrada el viernes por la noche en la sede de la Casa de La Pampa en Buenos Aires, en el marco del ciclo Cancionero Folclórico Pampeano. La nacida en General Acha se presentó junto a Daniel González (guitarra) y Gustavo Crevvy (percusión). Estuvieron presentes el subdirector de la delegación provincial, Pablo Rubio; y los responsables del Área de Cultura, Cristian Accattoli y Julio Argentino Aguirre.
“Para mí es un honor hacer este homenaje a Chela porque fui alumna suya hace muchos años. La conocí personalmente, conozco su obra y donde voy interpreto sus canciones. Fue muy difícil para ella entrar al mundo de la música y la composición. El 18 de octubre se cumplen dos años desde que se fue físicamente pero dejó una obra maravillosa. Para mí es una responsabilidad enorme”, contó Acevedo.
Luego agregó: “Soy una agradecida de la vida porque esto que amo puedo hacerlo a diario, o mes a mes. Yo soy maestra en una Escuela Hogar, alfabetizo desde hace 18 años, y también soy profesora de bombo y de folclore. Hace 30 años que intento decir cosas a través de la música. Es mi pasión y lo único que sé hacer, decir lo que me pasa cantando. Soy una mujer que canta cosas de raíz folclórica de todo el país porque creo que el folclore no tiene una región”.
En Casa de La Pampa Acevedo presentó un amplio repertorio que incluyó distintas canciones de Gentile como Gatito para Don Crispino, Me acuerdo de ellas, Me vuelvo a mis pagos, Chacarera de La Pampa, Que no me llore el cristiano y Lluvia en el valle, sumando algunos clásicos pampeanos como Milonga baya, de Julio Domínguez, y Milonga nomás, de Roberto Yacomuzzi.
“La mayoría de los temas de Chela son zambas, quizás por eso del amor que atrae a una mujer, pero también tiene milongas, gatos, chacareras y algún que otro valcecito lindo que siempre que podemos los hacemos”, destacó Acevedo, quien ofició de “embajadora” de General Acha y Chacharramendi, donde se desempeña como docente, al entregar al subdirector de Casa de La Pampa dos escudos enviados por las autoridades de dichas comunas, María Julia Arrarás y Ariel Mauna, respectivamente.

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Autor

Raúl Bertone