“Guadaña” está hecha de metal resistente

Mientras otros estilos musicales van y vienen al capricho de las modas, el heavy metal resiste. Es una constante de un género pujante, polifacético. Y unido por muchos subgéneros, con sus diferentes matices, que pueden ir desde la complejidad rítmica del groove metal hasta el tempo grueso de la música doom, pasando por la disonancia del thrash metal hasta el salvaje virtuosismo del poder metal. En nuestra provincia Guadaña es una de las bandas más tenaces, que viene alimentando una comunicación directa con sus seguidores haciendo oír su voz sobre cosas que giran alrededor de la gente. Sus letras nunca van a ser vacías.
La formación piquense transita la ruta del género desde octubre de 2007, y tres de los hacedores siguen siendo parte de la historia como Gustavo Chino Adam (bajo), Guillermo Cerutti Wüz (batería) y Sebastián Pecho Giménez (voz), mientras José Rodríguez, otro integrante del grupo fundacional, se fue en 2009 por razones personales. Julio Amín (ex Todos tus muertos) ocupó su lugar de forma temporaria y al poco tiempo se hizo cargo de la guitarra Richard Genovesio, quien permaneció hasta 2017, pasando en ese momento Román Garialde a conformar lo que es la banda actual.
Los días de Guadaña no son días cualquieras. El primer disco estaba en el horizonte desde hacía bastante, y el hecho de que Laberinto mental hoy sea algo real, palpable, constituye un motivo grande para la felicidad de la banda después del paso por la ansiedad lógica. Grabado, mezclado y masterizado en La Hoguera Records de nuestra ciudad, el trabajo contiene 10 canciones -la mayoría de las letras pertenecen a Giménez y un par de canciones son de Adam-, en tanto la música fue compuesta entre todos, el arte de tapa pertenece a Marcelo Vélez Vega y la fotografía al santarroseño Flavio Clarembaux.
En 2008 habían grabado su primer EP y dos años más tarde comenzaron a hornear Laberinto mental de forma independiente. Los temas son justamente el que le da nombre al disco, Ración interna, Grito de gloria, Cambio de estado, Deseos de inmortalidad, Quien te salve, Juego peligroso, Sueño en sueños, La telaraña y Sombras de un Ícaro. La presentación oficial tendrá lugar el próximo sábado 9 de marzo en El Viejo Galpón.

“Para nosotros poder plasmar el disco en formato físico es el cierre de un ciclo, el fin de una etapa que tal vez se prolongó más de lo que nosotros hubiésemos deseado. Es también un sueño cumplido. El disco llevó un largo proceso de grabación producto de diferentes cuestiones que lo extendió a casi tres años para poder grabarlo, y después otros tres o cuatro editarlo. Es algo muy importante en la carrera de cualquier banda y obviamente para nosotros también lo es atento a ese objetivo planteado hace mucho tiempo, queríamos concretarlo así, con un sonido que representa a la banda, con un arte de tapa que también nos identifica y es muy personal. Si bien venimos tocando los temas desde hace mucho tiempo no hemos tenido la oportunidad de salir demasiado de la provincia, y el disco nos permitirá ahora la opción de salir un poco más. Cuando viajamos hace algunos años a Resistencia y Asunción vivimos una experiencia no del todo fortuita, ahí nos dimos cuenta que necesitamos tener el disco para poder presentarnos en otros sitios, y si bien eso no nos frenó y viajamos un par de veces a Buenos Aires, la idea es poder presentarlo en otras provincias y mostrar lo que es Guadaña este tiempo. El disco nos brindará la posibilidad de llegar a lugares a los que tal vez no podríamos llegar en forma personal. Se abre una puerta sin que lo sepamos. O sin que lo planteemos”, contó Pecho Giménez sobre el disco, durante la larga entrevista con El Lobo Estepario.
Guadaña intenta plasmar la música que más les gusta, que es el metal, más allá de las variadas influencias de cada uno de sus integrantes, que provienen del death metal melódico, thrash metal, viking metal y metal progresivo. En todos estos años la banda piquense compartió escena junto a bandas locales como Heroína, Híbrida, Sin Límites, Teraphia, Satura, Donna Tun, Noctámbulos, las santarroseña Badness Hell y Hellocos, y las bonaerenses Exterminio, Warbreed, Climatic Terra o Mastifal. Teloneó aHorcas en el Parque Angel Larrea y en marzo de 2009, con Amín en el grupo, cumplió con fechas pactadas junto a los finlandeses de Inferia en provincia de Buenos Aires, y O’Connor -ex Hermética– en Santa Rosa, Chaco, Paraguay y General Pico. También se presentó junto a la reconocida banda Tren Loco, para realizar en 2010 varias actuaciones, destacándose la que tuvo lugar en la mítica Fuente de Hurlingham junto a Hijos de la Aurora y Betrayer.
“El disco es para toda banda un momento determinado donde concluye una etapa y comienza otra. Deja plasmado sonoramente lo que tiene que ver con muchísimas horas de ensayo, composición, estudios, gustos musicales o técnica, y de un conjunto de ideas y valores que las personas tienen que unir como grupo para decidir grabar. Es el momento que uno se escucha, que uno se convierte en oyente de su propio grupo. Además lo mágico que tiene grabar un disco es que comienza a circular y a llegar a lugares donde tal vez uno físicamente no puede arribar. A veces nos llegan mensajes de gente que no conocemos y que les gusta este tipo de música que hacemos, bueno, todo eso produce un disco. Llegar con la música. Es dejar una huella muy grande que tiene que ver con el contexto donde uno vive”, señaló por su parte Adam, otro de los integrantes de Guadaña que charló con El Lobo Estepario. Los cuatro son partícipes activos de MIPA (Músicos Independientes Piquenses Asociados), entidad que cobija a las diferentes expresiones en esta parte de la provincia, brindando asesoramiento y capacitaciones.

– ¿Qué intentaron plasmar musicalmente en el disco?
SG: Una estética que permitiera encontrar los puntos en común dentro de todas las variantes y gustos musicales que tenemos cada uno. Tratar de llevarlos a una identidad propia sin sonar parecido a tal o cual banda. Nunca fue ese el objetivo, sino intentar tener lo nuestro. Creo que los temas tienen una complejidad musical bastante alta, son compuestos por muchos riffs, donde prácticamente no hay temas que tengan un formato de canción. Las letras tratan de acompañar eso de una forma también bastante elaborada, la mayoría hablan de realidades que nos tocan indirectamente, de cosas que suceden en nuestro entorno, tratando de cuidar la lírica de la misma forma que cuidamos la parte musical. Buscamos darle la misma importancia a las dos cosas.

GA: Intentamos plasmar principalmente un genero de música que no es muy conocido y que tiene que ver con una sonoridad poco habitual. Nuestras afinaciones de bajo y guitarra están en Si. Para aquel que entienda música toda guitarra está afinada en Mi, eso significa que es un poco más grave y tiene que ver con esa sonoridad que busca el grupo, de técnicas musicales que rompe con las estructuras básicas, de formas. Son muchos riffs en una misma canción y tratamos de transmitir con la letra realidades, sueños, objetivos y análisis que tenemos de la vida. Siempre las composiciones fueron de forma conjunta y eso hace que sonoramente cuando uno escucha a Guadaña, tanto en el disco como en vivo, sabe que hay un realmente un grupo de personas que genera música, que no hay individualidades. Entonces principalmente la idea fue plasmar una identidad. Cuando se escucha a la banda, te guste o no, sabe que es Guadaña. Nos gustó como quedó sonoramente, fue un disco que lo grabamos una vez, no nos gustó, lo borramos todo y lo volvimos a grabar. Y en la segunda vez lo encontramos. Por cuestiones de sinceridad con uno mismo y con la banda. Además hacerlo en tu propio estudio es como hacerlo en tu propia casa. Hubo mucha gente que nos ayudó para lograr ese sonido que pretendíamos.

Guadaña es una banda laboriosa, que intenta armar un circuito de presentaciones, que no deja de vincularse con otros grupos del interior del país ¿cómo ven la escena actualmente?
SG: La escena está como el país, con bastante recesión, tratando de sobrevivir en el día a día. Lo que no impide que sigan saliendo bandas nuevas, discos nuevos, pero obviamente todo es muy cuesta arriba. En nuestra provincia lamentablemente hay cada vez menos espacios, y en General Pico, por ejemplo, lugares exclusivos del rock como fueron en su momento Limón o Road Crew, hoy ya no están. En Santa Rosa no hace mucho tiempo cerró El Social Barclub, que era también un espacio lindo y agradable para tocar. Por lo tanto nosotros como el resto de las bandas del género estamos tratando de crear espacios alternativos y gestionar nuestras fechas para que no muera ahí. Está claro que cuando uno cuenta con infraestructuras como las que mencioné, siempre es más fácil poder organizar una movida y que se mantenga viva. Igualmente todos seguimos peleándola. Está complicado pero no es difícil, habrá que seguir trabajando un poco más intenso que en otras épocas para mantener lo que se logró.

GA: A veces, o casi siempre, las escenas son un reflejo de las realidades que atraviesa un país en ese momento. A veces se habla de que no hay trabajo, o de que no hay espacios, es la realidad que viven los músicos como cualquier otro trabajador. Estamos convencidos que los músicos somos laburantes y tenemos el placer de trabajar en lo que nos gusta, que requiere ni más ni menos la misma profesionalidad que cualquier otro trabajo. Como músicos independientes el momento que se vive es complicado, hay lugares que cerraron sus puertas en nuestra ciudad, y en la provincia prácticamente las veces que tocamos son gracias a invitaciones de otros músicos independientes o a movidas que organizamos nosotros mismos. Nuestro género no es habitual escucharlo todos los fines de semana, entonces tiene otro gusto cada vez que se toca porque sabemos que es un gran esfuerzo para las personas que organizan. Tiene que ver con la dignidad del laburante, que cuando la escena provincial o nacional no es la óptima se sale a buscar el mango. Como grupo no nos quedamos pensando que vendrán tiempos mejores, sino que ponemos el pecho o tenemos la voluntad de crear, empujar, diseñar y gestionar espacios para que pueda haber música en vivo. Y no para distraer, sino para reflexionar.

Laberinto Mental fue un objetivo largamente anhelado, y que finalmente pudo concretarse ¿Qué asoma en el horizonte, cómo ven los pasos futuros?
SG: Están un poco los deseos personales y los grupales, y creo que los que se llevan siempre a cabo son los grupales o los personales que uno puede compartir con el resto. Hoy por hoy estamos concentrados en concretar la presentación oficial del disco que está estipulada para el segundo sábado de marzo, esa es la idea. Ese día seguramente presentaremos también un video que originalmente iba a ser filmado con esa intención y después decidimos hacer algo con imágenes en vivo, buscando hacer un recuento de estos 11 años de Guadaña. A su vez se podrán ver los videos lyrics que se hicieron basados en las imágenes que hizo Vélez Vega para el arte de tapa. Le pasamos las letras e hizo un trabajo excelente, lo plasmó en imágenes. Por otra parte queremos concretar un video de un tema nuevo que no está en el disco, tenemos un par de locaciones alternativas y hay que definir ese lugar y la fecha, además de grabarlo. Seguiremos ensayando, terminar de componer canciones e intentar sacar el disco nuevo, en nuestros planes está seguir con temas y discos, salir a defenderlos en vivo y presentarlos en la mayor cantidad de lugares que se pueda, disfrutando cada momento. Hay mucha gente alentando a seguir acompañando.

GA: Si bien uno integra un grupo, están los deseos personales que tienen que ver principalmente con que Guadaña siga tocando y ensayando, una de las cosas que más me gusta, el momento de encontrarnos con amigos y seguir componiendo lo que nos sale. Seguir transmitiendo nuestros ideales y saber que ya pasaron mas de diez años y Guadaña, más allá de los cambios de guitarristas, sigue adelante como proyecto, y eso es muy importante. Estamos en un momento muy bueno a nivel humano, ensayando mucho, trabajando hombro a hombro. Que un grupo de rock presente un disco original con sus temas registrados y que pueda brindárselo a su gente de una forma profesional, en cuanto a iluminación, sonido o audiovisual, para nosotros es un gran anhelo de mucho tiempo. Seguramente luego seguiremos componiendo, pensando en grabar nuestro segundo disco.

Fotografía: Flavio Clarembaux.

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Autor

Raúl Bertone