Imaginero de una belleza errática

Quienes concurran por estos días al Museo Caraffa, de la ciudad de Córdoba, podrán apreciar las obras recientemente restauradas de David Rivolta, cuya producción se destaca por la diversidad de temáticas abordadas en grandes series. En la Sala 4 se presenta Imaginero de una belleza errática una muestra en homenaje al artista cordobés. La selección se centra en obras cuya combinación inusual de materiales, el pequeño formato y el tratamiento naturalista, a medio camino entre la imaginería religiosa, el naturalismo y lo grotesco, construyen un discurso visual intimista y erótico del desnudo masculino.
En el año 2010, la familia Rivolta donó al municipio de Unquillo la casa familiar y las obras de los tres artistas que la habitaron y que generaron allí un centro de circulación cultural importante, no sólo como centro de exhibición permanente de las obras de Eugenio Rivolta (Córdoba, 1907 -1985), y sus hijos David (Córdoba 1938-1995) y Marta (Córdoba, 1950-2009), sino también como espacio de aprendizaje informal de literatura, cerámica, dibujo y pintura.
“Su obra aparece como un hallazgo de exótica belleza en nuestra contemporaneidad. Sin embargo esto es un efecto de visibilidad, pues en su contexto, la ciudad de Unquillo, David y su familia tuvieron una importante participación. El constante ejercicio clasificatorio de su mente emerge reiterativo en las imágenes que pintaba o esculpía, generando grandes series temáticas. Esta selección pone énfasis en las esculturas, cuya factura en materiales diversos y combinados de manera experimental, tiene como punto favorable una resolución detallista, es desmedro de la perdurabilidad. En ellas, David desarrolló con temática obsesiva la belleza del cuerpo masculino”, destacó Florencia Ferreyra, del Area de Investigación.

David Rivolta

Recibe las primeras lecciones del pintor Eugenio Rivolta, su padre, y toma cursos de dibujo y pintura en la Escuela de Artes Rentzell de Olivos, en Buenos Aires, donde obtiene el diploma de Profesor. La corriente académica realista del paisaje y los desnudos anatómicos lo seducen desde el principio y a los 20 años de edad comienza a esculpir. Dedica buena parte de su vida a la enseñanza como profesor de Dibujo y Pintura en las Academias Phillips. Su actividad artística se nutre de intereses como historia del arte, arqueología, mineralogía y astronomía, guiado por Guido Buffo (Italia, 1885- Unquillo, 1960). Realiza viajes de investigación por países de América, y lo impacta fuertemente la cultura de la Isla de Pascua. Su obra, la de su padre y hermana, es conocida en Unquillo, especialmente por la forma en que esta familia se inserta en aquella comunidad. La casa familiar no fue sólo una academia en la localidad, sino también una suerte de galería abierta al público y, desde 2010, luego del fallecimiento de Marta Rivolta, forma parte del patrimonio Municipal de Unquillo, como Casa Museo Rivolta.

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Autor

Raúl Bertone