“La felicidad es estar vivo”

La caja de resonancia de su guitarra fiel se cuela en el aire. La pulsación de las cuerdas, el afecto que se desprende de cada uno de sus rasguidos. Julio Argentino Aguirre tiene muy claro lo que siente y no lo falsea. Ocupa un lugar de privilegio dentro de los exponentes del instrumento que parió esta llanura amplia, transida de dolores y de coraje. Nacido en Eduardo Castex, hace más de cuatro décadas que expone su arte. Creando atmósferas musicales que brotan, vibran en los dedos de sus manos.
“Fui a la escuela hasta tercer grado y después empecé a lustrar zapatos y a vender diarios. Con el tiempo mi viejo me llevó al campo, aprendí el oficio de hachero. Me enseñó todo, desde cómo agarrar un poste, ponerlo en el hombro y llevarlo con el equilibrio justo. Estuve en las cosechas, aprendí a ser enganchador, a coser bolsas, y llegué a ser maquinista. Laburé en el campo El Porvenir, por ejemplo. Con mi viejo no fue solo trabajo, me enseñó bastante sobre la vida y la naturaleza, tenía cuarto año secundario y sabía mucho. Cada tres meses me venía a Santa Rosa para ver a la maestra Dal Santo, en la Escuela 180, ella me daba clases de noche y de esa forma terminé la primaria. Cuando le dije al viejo que quería venirme a la ciudad no se opuso, y así empezó mi derrotero. Fui alambrador, trabajé en un stud donde me enseñaron a amansar caballos, también fui plomero, electricista, hice algo de albañilería, armé tranqueras, mangas, hasta que ingresé a la Subsecretaría de cultura en el 88, cuando la directora era Norma Durango”, cuenta Aguirre, a modo de repaso de su vida plagada de sensaciones, y donde el trabajo fue la matriz de todo.
Este guitarrero gaucho de pura cepa fue compañero de ruta del inmenso Paulino Ortellado. Un dúo que recorrió diferentes escenarios imponiendo un sello distintivo y con profundo sentido de pertenencia al estilo pampeano, a la milonga. Esa forma de bucear en el instrumento le valió a Aguirre un reconocimiento especial la vez que acompañó al Indio Rossi en la edición del Festival de Cosquín 1990. Protagonista de las ediciones 2001, 2002 y 2003 de Guitarras del Mundo, a lo largo de todo este tiempo en la escena fueron numerosas sus presentaciones tanto como intérprete solista de guitarra como acompañando a distintos referentes del cancionero pampeano.
“La música es mi pasión. Siempre lo fue. Mi abuelo tocaba la guitarra y tenía una talabartería en Toay; mi viejo cuando joven ejecutó instrumentos de viento en la banda de Mecca. Los pesos que logré con el trabajo en la cosecha me sirvieron para comprarme mi primera guitarra, marca El Cisne, más dura que un fierro…(risas). Mi maestro en los comienzos fue Raúl Formía, después me junté con mucha gente, iba a las peñas, a los boliches, que en ese tiempo abundaban, y así fui aprendiendo, siempre mirando y escuchando. Un buen día me encuentro con René García, medio pariente mío, el tocaba algunas cosas y me pasó muchos temas. Después me crucé con Raúl Santa Juliana, fue la persona que me aconsejó para que estudiara música, y así lo hice. Empecé con Anibal Olié, fue un gran maestro, iba con Carlitos Santa Juliana. A partir de ese momento mi vida cambió con respecto a la música” continuó Aguirre, entrevistado por El Lobo Estepario.

– ¿Cómo fue el encuentro con Paulino Ortellado?
– No olvido más la vez que me dijo “tiene lindo toque usted, vaya por mi casa que algo le voy a pasar”. Bueno, un día fui, y me dice “por fin apareció”. Así empezó nuestra amistad. Una gran persona, con un tremendo talento. Me enseñó todo lo que sabía hasta que cierta vez me tira “Julito, ¿no querés tocar conmigo?”. Imaginate mi tremenda alegría, que Paulino me ofreciera tal cosa. Arrancamos con el dúo y estuvimos juntos durante 17 años. Paulino fue un hombre de palabra como pocos. En cuanto a mi obra, bueno, hice 18 canciones, quedan para mis hijos y todos aquellos que quieran tocarlas. Nunca viví de la música, trabajé para la música.

1) ¿Qué le hubiese gustado ser?
Me gusta ser lo que soy.

2) ¿Quisiera cambiar de trabajo?
No.

3) ¿Un lugar para vivir en el mundo?
El campo.

4) ¿Qué desea para su vejez?
Tener tranquilidad y salud.

5) ¿Qué mejoraría de su cuerpo?
Me siento bien como estoy.

6) ¿En qué tarea no se siente inteligente?
En todas aquellas donde no pude aprender.

7) ¿Cuál fue el momento más feliz de su vida?
La felicidad la experimenté en muchas etapas, pero las mayores se produjeron con los nacimientos de mis hijos.

8) ¿Su primer trabajo?
Fui canillita y lustrabotas.

9)¿Cuál es el buen cine?
Depende lo que se mire.

10) ¿El último libro que leyó?
Los dos libros de Hugo Chumbita sobre Vairoleto.

11) ¿El mejor libro que leyó?
No podría decir uno solo, sí mencionaría la obra de Bustriazo Ortiz o de Edgar Morisoli.

12) ¿Un programa de T.V?
Muchos.

13) ¿Qué músico influyó en su camino?
Joe Pass, Paulino Ortellano, Raúl Santa Juliana,

14) ¿Qué hito de la historia mundial le hubiese gustado vivir personalmente?
Ninguno en especial. Me conformo con este tiempo que me ha tocado vivir.

15) ¿Cuál fue la vez que más lloró?
Por mis hijos.

16) ¿El mejor político en la historia del país?
Juan Domingo Perón.

17) ¿La mejor persona que haya conocido?
Muchas por suerte, pero principalmente mis padres.

18) ¿Usted cree en la justicia de este país?
Uno tiene que creer, pero se tienen que modificar muchas leyes para que la justicia resulte más creíble.

19) ¿Qué profesión u oficio nunca ejercería?
Tambero.

20) ¿Un personaje nefasto en nuestra historia?
En esta paso.

21) ¿Le preocupa la muerte?
No me preocupa para nada. Dios dirá cuando me toque viajar hacia el más allá.

22) ¿El arte salva?
Sí. Es una descarga a tierra.

23) ¿Qué opina del aborto?
No estoy de acuerdo.

24) ¿Qué le gustaría saber del futuro?
Nada. El futuro lo vivirán mis hijos.

25) ¿A quién no dejaría entrar a su casa?
A todas aquellas personas que no son de mi agrado.

26) ¿Donaría sus órganos?
Sí.

27) ¿Recuerda su primera maestra?
Sí. Pero no recuerdo su nombre.

28) ¿Qué opina de la religión?
Soy católico, pero cada uno entiende y cree a su manera. Yo creo en la palabra de Dios, pero no en la del hombre.

29) ¿Una película?
Depende del momento.

30) ¿Cuál es la persona que más le gustaría ver en estos momentos?
A mis hijos y a mis hermanos.

31) ¿Le molesta que fumen al lado suyo?
En absoluto.

32) ¿Qué sabe o recuerda de la dictadura militar?
No es bueno recordar estas cuestiones.

33) ¿Cuál es su idea de la felicidad?
La felicidad es estar vivo. Es mi guitarra, mi esposa, mis hijos, mis amigos. Poder vivir sin reproches. Por cada cosa que uno puede aportar sin ninguna clase de interés.

34) ¿Qué es lo que más valora en sus amigos?
Valoro la honestidad, la palabra. Todos somos diferentes, y a partir de eso uno tiene que tomar del otro lo que le sirve.

35) ¿A quién le gustaría parecerse físicamente?
A nadie, me siento bien con lo que me tocó.

36) ¿A quién le gustaría parecerse intelectualmente?
La vida misma te va enseñando. La naturaleza es sabia y te enseña mucho sobre aquellas cosas que los grandes intelectuales no ven. Por supuesto que el estudio es un complemento muy importante, pero en mi caso, no tuve tiempo de detenerme a estudiar, siempre tuve que trabajar.

37) ¿Le niega o le negó el saludo a alguien?
Lo hice alguna que otra vez, pero en mi ser no está actuar de esa forma. Uno tiene que perdonar. Vaya a saber qué sucedió con esa persona para que actuara de tal o cual manera con uno. Si nos miramos para adentro, podemos entender, ver mejor todo y perdonar.

38) ¿Qué le gustaría saber ante todo?
Algo que está pendiente aún. Conocer los orígenes de mi apellido, de mi familia, indagar muchas generaciones hacia atrás.

39) ¿Qué otro instrumento musical le gustaría tocar?
Hay un refrán que dice “quien mucho abarca poco aprieta”. Bueno, en mi caso con la guitarra es suficiente. Toco un poco el charango, el ukelele, también el bajo, pero en alguna que otra sobremesa, de curioso nada más.

40) ¿Su peor defecto?
Soy bastante porfiado y renegado. Eso sí, pido disculpas cuando me equivoco.

41) ¿Qué le gusta regalar?
Un cuchillo bien afilado, un mate calabaza curado y alguna flor a mi esposa cuando se presenta la oportunidad.

42) ¿Qué piensa del periodismo en general?
No puedo opinar demasiado, sí puedo decir que a mí me han tratado siempre muy bien cada vez que me convocaron para una entrevista o para difundir lo que hago.

43) ¿Justificaría en algún caso la tortura y aún la muerte?
Ninguna de las dos cosas.

44) Se incendia su casa, sólo puede llevarse una cosa, ¿cuál?
Mi familia y la guitarra.

45) ¿Una canción?
La Pampa es un viejo mar, de Ricardo Nervi y Alberto Cortez.

46) ¿Cuál lugar de la casa es el mejor para leer?
En el patio, y al sol.

47) ¿Si fuese presidente, qué es lo primero que haría?
Rodearme de gente con principios, gente joven que tenga ganas de trabajar para el país.

48) ¿Si fuese Dios, qué es lo primero que haría?
No sé. Es algo delicado.

49) ¿Cuál fue la persona que más lo ayudó?
Mis padres, y los amigos que me dio la música, como Raúl Formía o Paulino Ortellado, y no puedo dejar de mencionar a Quique Rodríguez, una persona que marcó mi vida, viví dos años con su familia y nunca dejó que pusiera un peso. Tenía comida, la ropa limpia y un catre para dormir. Y sin conocerme.

50) ¿Se arrepiente de algo?
Claro que sí. Uno se arrepiente de oportunidades desaprovechadas, de no haber aceptado en su momento algún que otro ofrecimiento. Después con los años entendí que es el destino de cada uno.

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Autor

Raúl Bertone