“La literatura pampeana debería ocupar un lugar mucho más importante”

La Casa de La Pampa y la Asociación Pampeana de Escritores celebraron días atrás el segundo encuentro del Ciclo Extramuros, con la presentación de Diálogo entre la tradición y lo emergente, conferencia a cargo de las escritoras Lisa Segovia y Alicia Santillán. El cierre quedó en manos del músico ranquel Javier Villalba, quien se lució junto a la banda Sin Mecenas. El objetivo fue presentar en Buenos Aires una serie de libros en los que conviven y dialogan lo nuevo y el homenaje a los modelos fundantes de la literatura pampeana.
En esta ocasión Segovia presentó su obra Retos, un poemario publicado el año pasado por el Fondo Editorial Pampeano. En tanto Santillán hizo lo propio con Matrioskas, una antología creada a partir de un taller literario. Ambas autoras abordan en sus escritos temáticas sensibles como la violencia de género, la niñez, la maternidad y las pérdidas familiares. Asimismo, las escritoras pampeanas leyeron algunas piezas de Poemas de olvido (el lenguaje los convertirá en memoria), de Armando Basko Inchaurraga, quien no pudo estar presente en Buenos Aires por cuestiones personales.
Segovia y Santillán coincidieron en la necesidad de ampliar la difusión de la literatura pampeana a través de iniciativas como el ciclo Extramuros. “La literatura pampeana debería ocupar un lugar mucho más importante. Hay sitios donde la cultura tiene mayor capacidad de difusión, como puede ser las grandes ciudades y a veces el interior queda relegado. Es muy rica la producción de la cultura pampeana y espero que a partir de acciones como estas se empiece a difundir a nivel nacional”, señaló Santillán. En la misma línea, Segovia aseguró que “hay grandes escritores pampeanos muy importantes como Morisoli, Bustriazo, Olga Orozco, Nervi y muchas voces nuevas que esperemos lleguen a ser reconocidas como fueron estos grandes escritores”.

“La lengua ranquel fue un redescubrimiento”

Villalba regresó a la Casa de La Pampa con su banda Sin Mecenas, integrada por Lía Hernández (piano), Silvia Larroque (percusión/bajo) y Tobías Pignol (violín). En la delegación provincial presentó parte de su último disco Iñ Ruka, un trabajo en el que dialogan canciones en lengua ranquel con ritmos del pop/rock y especies folclóricas. Luego de atravesar su infancia entre Catamarca y La Rioja, el músico y compositor pampeano se radicó en Santa Rosa, donde experimentó un profundo acercamiento a sus raíces que lo animó a componer en lengua ranquel.
“Desde la partida de mi madre comencé a preguntarme muchas cosas. Una de ellas era la cuestión de la identidad. En mi casa siempre se hablaba en chiste que mi mamá era ranquel. Ella nunca lo reconoció por ese miedo y ese silencio que ha habido durante muchos años. Me fui acercando a distintas comunidades ranqueles en Santa Rosa, como la Comunidad Baigorrita, donde me adoptaron musicalmente. Ahí empecé a estudiar la lengua con Daniel Serraíno y a recuperar todo eso. Hasta que un día empecé a escribir canciones en lengua ranquel. Me di cuenta que fonéticamente es muy bonita. Fue un redescubrimiento”, señaló Villaba.

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Autor

Raúl Bertone