La luna buscando bañarse en el río

En el camino transitado por Ernesto del Viso como compositor, autor e intérprete, Sonidos y palabras para conocer La Pampa es un mojón importante. Un punto de inflexión. Se trató de un proyecto emprendido junto a Sandra Enrietti, quien fuera gestora de la idea, buscando rescatar y musicalizar poesías de autores pampeanos, que incluyeran la temática infantil. Una tarea instalada para confeccionar el primer cancionero infantil pampeano, nacido en 1997.

Por estos días se presentó en sociedad, a través de la plataforma YouTube, Luna de Chical Co, un tango cuya letra expone y evidencia el problema de la falta del agua en el oeste pampeano. La poesía pertenece a Julio Domínguez El Bardino, mientras del Viso se encargó de la música e interpretación. La realización del video estuvo a cargo de Juan Pablo Morisoli. «La canción forma parte del disco y fue la mamá de mis hijos quien impulsó la idea del cancionero infantil pampeano. Empezamos a buscar material y esta letra surgió después de un encuentro que tuvo con El Bardino, a quien fue a ver cuando trabajaba en la planta baja de la entonces Secretaría de Cultura. Le dijo que yo quería grabar un disco de temática infantil y le preguntó ¿además de Coy Coy, usted tiene algo más? . Julio abrió un cajón de la mesa de entrada, sacó una carpeta y dice «Aquí hay un libro que se llama Chaquiras para los niños«, contó el músico santarroseño, en diálogo con El Lobo Estepario.

Del Viso, que inició su camino artístico como cantor soslita en 1979, continuó diciendo que «Sandra quiso saber por qué nunca lo había editado, él no le dijo mucho en ese momento pero después más o menos me confesó que ¿cómo iba a mostrar canciones para niños? ¿qué iban a decir los demás poetas, los que admiraba?. Tenía sus prejuicios. Ese libro nació a partir de todos los dibujos que le dejaban los alumnos que iban a visitar el Museo de Ciencias Naturales, donde a veces tenía que hacerles una visita, no sé lo qué les diría, pero conocía mucho del campo. Hay un montón de poemas, musicalicé la milonga Doña lagartija fina y La luna de Chical Co, donde ese atájate jarillal me dio la visión de que tenía que hacer un tango. Lo maravilloso de que tanto en Doña lagartija fina como en La luna de Chical Co, Julio hace volar su imaginación de niño, esa niñez en el jagüel de la Blanca o en Emilio Mitre, donde pasaba mucho miedo por las noches. Describe esa luna sedienta por la cuestión de la falta del Atuel en el oeste pampeano, arrancando en el manantial de Puelén para terminar en el cerro Colón. Es la misma luna que está en todo el mundo, pero es una luna del oeste, que va rodando rodando buscando agua».

Consultado sobre que fue lo que motivó el pedido a Morisoli, topógrafo y una de las personas que más a trabajado desde la función pública en el conflicto hídrico, respondió que «estaba leyendo una nota donde hablaba de la Cueva de la Tigra y citaba al cerro Colón. Fue entonces cuando se me prendió la lamparita, lo llamé, le conté que tenía un tanguito para los chicos y le pregunté si con todo el material fotográfico que él tenía, no me podía armar un video. Le mandé la música, y él hizo la edición, ilustrando lo que va diciendo la letra de Julio. Me emocionó la actitud de Juan Pablo, a quien quiero mucho, como también a su padre Edgar», concluyó quien fue uno de los fundadores de la Agrupación Pampeana Confluencia y conformó el Grupo Vocal de Integración de niños ciegos y videntes.

Foto de portada: Juan Pablo Morisoli.

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Autor

Raúl Bertone