La madera como materia de expresión

La escultura en madera es una de las técnicas escultóricas más antiguas que ha empleado el hombre, y que sigue conservando toda su fuerza atractiva. Material cálido, fuerte, maleable. Su talla puede transformarse en un proceso laborioso, lento. Un arte ancestral que permite, por ejemplo, que un tronco de un árbol muerto siga vivo, de otro modo. Mutando en una segunda vida.

Días atrás se realizó en las instalaciones del Vivero Municipal Francisco Pascasio Moreno, de la localidad bonaerense de América, un Encuentro de Escultores que tuvo como finalidad transformar un sector del mismo en un paseo que expusiera obras talladas en madera. Allí estuvieron los santarroseños Lihué Pumilla, Fernando Mata y Roberto Ortiz, y la piquense Gabriela López, quienes, tomando la motosierra, la amoladora o las gubias, recrearon diferentes figuras al cabo de cuatro jornadas.

Lihué Pumilla: Algunos árboles se fueron cayendo producto de temporales, o de viejos. Fueron cortados y se encuentran en un sitio muy lindo donde la gente camina, anda en bicicleta o sale a trotar. La mayoría son eucaliptus, una madera algo compleja y con la que nunca había trabajado. Habrá que ver cómo reacciona con el paso del tiempo. Fue la primera vez que trabajé con un árbol clavado en la tierra, me costó bastante enganchar la onda. Lo que yo hago siempre es desarmar la madera y la rearmo en otra figura. Seguramente si volvemos a ir, que es la idea, seguiré experimentando y probando. Estuvo genial salir a la ruta, estar con amigos en otro lugar. En mi caso hacía una banda que no me movía de Toay».

Gabriela López: La idea es hacer varios encuentros, esta vez fue sin público por las restricciones impuestas por la pandemia, aunque es abierto a la gente, para que asista, pregunte…Varias personas que pasaban por ahí se mostraron sorprendidas, y hasta emocionadas. Mi obra es una nena que está sentada y que tiene una especie de pájaro sobre un hombro. Se trata de una talla directa, en una sola pieza en madera de eucaliptus, y se llama Está naciendo en el bosque. No tenía nombre, pero al otro día de venirme alguien escribió un texto y de casualidad lo encontré. La temática era libre, en mi caso cuando asisto a un encuentro trato de hacer el mismo tipo de trabajo que realizo en el taller. Hice un boceto en cerámica ya que me permite ir más rápido con la obra, voy tomando medidas. Está muy bueno que se animen a armar este tipo de actividades, el arte en un espacio público cambia la vida cotidiana, y los modifica».

Roberto Ortiz: «La idea que quise representar fue en realidad una improvisación. Lo que habitualmente hago en escultura terminan siendo formas orgánicas, sin concepto, y muchas veces aparece una forma sugerente. No llevé un boceto, fue ver el tronco y meter motosierra para descubrir qué forma podía encontrar en esa madera, y bueno, salió muy parecida a otras a las que titulé Semilla. Pero está quedó con el nombre de Semilla explosiva. Sucedió que cuando estaba quemando la madera, el soplete no anduvo más y no tuvimos mejor idea que mandarle con el pincel y nafta. En un momento se me prendió fuego el pincel, me quemé el brazo, un poco la cara, y así fue que le quedó ese nombre. Yo no vivo de la escultura, soy artesano en madera, pero lo hago porque me gusta mucho».

Fernando Mata: «Nos convocaron desde el Municipio de Rivadavia y empezamos a movilizarnos para hacer realidad el paseo. La experiencia estuvo muy buena, la idea es volver y seguir engrosando el lugar de esculturas. Por ahí también, si se puede, invitar a otros escultores y otras esculturas para que aporten sus obras. Este tipo de encuentros permite poder compartir ideas, y ayudarse cuando hay que resolver en poco tiempo. En mi obra estoy planteando un nacimiento, esa fue un poco mi idea, hablar de un salir en la naturaleza y empezar a estar en ella».

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Autor

Raúl Bertone