La música encontró el mejor escondite

Sin música la vida sería un error. Para Nietzsche la música expresa, más que cualquier otro arte, la realidad de la voluntad de poder, aún melancólica o trágica es el estimulante de la vida. A su declaración Nietzsche, ateo, le confiere innegablemente un alcance metafísico. La creación estaría perdida si el mundo no incluyera la música. A pesar de ser algo tan etéreo e intangible, es un elemento muy presente en nuestra vida. Voluntariamente o no, nos pasamos el tiempo escuchando música y probablemente no pase un solo día sin que escuchemos al menos un retazo de una canción.
Dice el refrán que la música amansa las fieras. Una máxima que apela al poderoso efecto que una melodía puede tener sobre nosotros. Aún una simple melodía es capaz de avivar infinitas emociones. Oscar Wilde decía que el arte de la música es el que más cercano se halla de las lágrimas y los recuerdos. Es, en efecto, un recurso que podemos utilizar, no sólo para despertar nuestros sentimientos, sino también para favorecer nuestro aprendizaje y mejorar nuestra memoria. O para viajar en el tiempo, uno de los billetes favoritos que utilizamos es la música cuando queremos evocar recuerdos de nuestra niñez o adolescencia, etapas que marcan fuertemente la vida de un ser humano.
La personalidad de Sebastián Díaz va de la mano con esa permanente manifestación de hacer. Y la música fue la principal forjadora. Cuando niños teníamos como misión encontrar el escondite perfecto. Apelábamos a la mayor imaginación para no ser descubiertos. Pero hay escondites que esperan ser hallados. Mucho más donde la música es el reino. Se respira en el aire. El escondite de mis alumnos es obra de Díaz. Allí transcurren muchas de sus horas, cumpliendo con el rol de trasladar sus conocimientos a un grupo de personas de todas las edades que se dejan conmover, que sienten el poderoso efecto que esta manifestación artística tiene sobre nosotros.
“Todo este proyecto nació hace cuatro años, empecé en en mi casa, en un pequeño espacio y con dos o tres alumnos. De a poco fue creciendo, se fue sumando gente y bueno, el sitio nos quedó chico, de ahí que también empezaron a complicarse los horarios. Tomé la decisión de mudar la idea a un espacio propio y así fue. Estamos en un lugar muy cálido y acogedor, donde los alumnos se sienten muy cómodos. Y el nombre surgió por dos motivos: principalmente porque nos causaba risa que quienes venían por primera vez se perdían, no lo encontraban, era como que el lugar estaba escondido, y después nos empezamos a dar cuenta de la cantidad de gente que tiene el don de la música o tiene un talento escondido”, contó Díaz, abriendo la charla con Lobo Estepario.

– La mejor manera de aprovechar el poder de la música para generar diferentes respuestas emocionales…
– Exactamente. Descubrimos un montón de talentos de esa forma. La gente empezó a crecer con el transcurrir de las clases, que son entretenidas y dinámicas. Siempre trabajamos en grupos, ahora estamos armando varios formatos, dando clases de canto y de teclado. También se anexó teatro, iniciación musical y contamos con una coreógrafa que nos está dando una mano para las presentaciones que vendrán. Todo lo que van aprendiendo lo exponen en las actuaciones, esa es la idea. Por eso el eslogan es El escondite de mis alumnos, creadores de artistas, porque no solamente damos clases y termina todo ahí, sino que el objetivo es preparar a un niño o a un adulto, formarlos. Estoy haciendo mucho hincapié en edades más pequeñas ante la no existencia de sitios en nuestra ciudad, es una experiencia hermosa trabajar con niños. En realidad venía trabajando bastante con adolescentes y adultos, y desde hace un año arranqué con chicos.

– ¿Cómo se traduce ese efecto de la música a la hora de corporizar intenciones o proyectos sobre un escenario?
– Se armó un grupo humano muy lindo, donde se delegan distintas tareas, hay gente que se encarga de la escenografía, otras personas del vestuario, la iluminación o el sonido…Siempre apuntamos a armar una buena puesta de escena. Queremos que la gente se vaya contenta, que el espectáculo no sea sólo musical sino que también genere un impacto visual. Tratamos de cuidar esos detalles, nos gusta trabajar con contenidos, no con un espectáculo pobre. Todos ponemos mucha seriedad y compromiso, tanto a la hora de las clases como en el momento de subirnos a un escenario.

– El 30 de septiembre está resaltado en el calendario como un día especial ¿Qué viene preparando El escondite de mis alumnos?
– Habrá un espectáculo que se llamará Noche de gala, se iniciará a las 21:30 horas y tendrá lugar en el auditorio de MEdANo. Será un grupo amplio en escena, unas 40 personas que van a estar interactuando y además esa noche será el debut de San Sebastián, un proyecto que se truncó en un momento y ahora se retomó. Se trata de un coro conformado íntegramente por mujeres de diferentes edades, donde trabajamos distintos géneros musicales, con arreglos y canciones de mi autoría. El grupo viene creciendo un montón, y ya hicimos algunas presentaciones. Además este año no pasó algo muy lindo. Nos llamaron para participar en la plaza por la celebración del Día de la Mujer, se armó un grupo de cuatro mujeres que se denominó Ellas, tratando sobre los derechos y la defensa de los valores, con audiovisuales y letras de canciones que están relacionados con la temática. Ese trabajo se difundió a través de las redes sociales, y fue así que recibimos el llamado de la Directora de cultura de América, quien después de ver el video nos convocó para actuar en el salón Dorado de la Municipalidad. El mes pasado llevamos ese espectáculo a Fortín Olavarría, en el aniversario de la biblioteca, el mes que viene iremos a Trenque Lauquen y posiblemente volvamos a presentarlo en América. Todo eso nos da la pauta de que venimos trabajando más que bien, me llena de orgullo.

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Autor

Raúl Bertone