“La música impulsa siempre a intentar algo nuevo”

El instrumento era algo permanente en su casa. Una presencia visible todos los días. Su madre, profesora de piano, ante el interés despertado en su hijo por esos sonidos armónicos, fomentó el hábito. Obviamente resultó la mejor guía. El santarroseño Martín Varela se vinculó con la música siendo pequeño y todo ese aprendizaje inicial en el hogar familiar, sería profundizado luego en la Academia Yamaha, dirigida por Mabel Belenda de Mascardi, a la que ingresó cuando tenía nueve años. La vocación bien acendrada que iría alimentando sin cejar en cada intento.
“Siempre jugaba con un piano que teníamos, mamá me enseñaba de a poco, chusmeaba los libros buscando ver que podía sacar solo y después me mandó a la academia que tenía una amiga de ella”, contó Martín, quien nació el 3 de septiembre de 1992. No transcurrió demasiado tiempo hasta empezar con sus participaciones en concursos provinciales y nacionales, siendo finalista en Valores de mi barrio en Santa Rosa, además de intervenir en el 3° Encuentro Musical Yamaha realizado en el Teatro Metropolitan de la ciudad de Buenos Aires. En 2013 participó del Concurso Nacional Federico Chopin organizado por la Fundación Música Esperanza, a cargo del maestro Miguel Ángel Estrella, también en Buenos Aires.
“Estudié en el CREAr (Centro Regional de Educación Artística), donde hice el Profesorado de Artes en Música, además de recibirme como Técnico en Instrumento, Composición y Arreglos de Música Popular Contemporánea en la Escuela Municipal de Santa Rosa (EMSaR). En este momento estoy tomando clases particulares con Viviana Dal Santo y el año pasado hice una capacitación complementaria en Interpretación, Composición y Arreglos de Música Popular Argentina, perteneciente al programa Pianistas Argentinos, que dictó la maestra Hilda Herrera. Lo que se trabaja en Pianistas Argentinos es, por ejemplo, que cuando leemos una partitura tenemos que saber leerla, no son todas iguales. Además de insistir con seguir transmitiendo nuestra música y a través de un instrumento como el piano que ofrece un montón de posibilidades. Cada clase con Hilda depara sensaciones gratas, vale la pena escuchar sus anécdotas con sus amigos, grandes exponentes de la música de nuestro país. Posee una memoria increíble, se sabe todas las melodías”, contó el pianista santarroseño, que continúa acumulando horas y horas de aprendizaje, además de acompañar a diferentes artistas y grupos.
En el pasado mes de agosto Varela brindó un concierto en el Teatro Español de la capital pampeana, contemplando un recorrido histórico de los distintos períodos de la música académica, en el que profundizó la evolución de la técnica pianística para concluir en la música argentina académica y popular. Así fue como obras de Bach, Clementi, Chopin, Bartók, Guastavino, Gustavo Leguizamón y Adolfo Ábalos convivieron en el aire de esa noche inolvidable para él. “El concierto superó todas las expectativas y terminó significando mucho más de lo que podía imaginarme. El objetivo era un poco mostrar algunas obras que estaba trabajando con Viviana (Dal Santo) y que corresponden a cada periodo, donde te marcan algo distinto que tiene que ver con la armonía o con la forma de componer o interpretar las melodías. También hice música popular, que es algo que me gusta”, destacó en la entrevista con El Lobo Estepario.
A lo largo de su formación Varela ha recibido el acompañamiento de profesores como Lía Hernández y Camilo Camilletti, entre otros, y con la mencionada Hilda Herrera participó de la Clínica musical realizada por CIMAP (Creadores e Intérpretes de la Música Argentina en Piano). “Considero que actualmente no hay grandes diferencias entre lo que es música académica o comúnmente llamada clásica, y la música popular. Años atrás la música académica se escribía y entonces se empezaron a hacer cosas más complejas en comparación de la popular, que se transmite de generación en generación o de manera oral, pero ninguna es mejor o peor que la otra. Se difunden de maneras diferentes y te brindan varias posibilidades. La música popular permite un poco más la improvisación y la interpretación individual, en tanto la académica es más estricta, pero tampoco es la idea de que sea algo cerrada. La música fue cambiando pero repito, no es tan distinta. Cada una se enmarca en su respectivo contexto”, agregó.
El nuevo año lo encontrará acompañando a varios artistas, como Leticia Pérez o Laura Gómez, además de insistir con otros proyectos, como el que viene bosquejando junto a Nacho Godano, apuntando a concretar un concierto de guitarra y piano concentrado en música instrumental argentina. “La intención es insistir con la música instrumental que va por otro plano para que la gente se acostumbre. Hay mucho para trabajar y mucho para rescatar, no tenemos que dejarnos apabullar por la industria del entretenimiento o de esta globalización de los medios que busca imponernos lo que debemos escuchar. Hay que estar atentos y saber valorar para no terminar escuchando lo que quieren ellos y sí lo que deseamos. Considero que la política cultural en el país está un poco empobrecida en lo ideológico, como que faltaría reforzarla para empezar a valorar todo lo que hay. Incluso la música de la región pampeana, hay triunfos o huellas que llaman mucho la atención en diferentes pianistas argentinos y creo que en otras provincias se escucha más eso que aquí entre nosotros. La música impulsa siempre a intentar algo nuevo, a no dejar nunca de investigar y estudiar”, concluyó.

“Está dispuesto siempre a la curiosidad sana y necesaria”

Viviana Dal Santo: “Martín es mi alumno de piano desde hace tres años aproximadamente. Trabaja conmigo Técnica Pianística e Interpretación, especialmente de música académica, aunque también de algunas obras populares o que rozan los estilos populares. Es un alumno dedicado, responsable y obediente, aunque está dispuesto siempre a la curiosidad sana y necesaria. Ha hecho un enorme progreso desde lo físico-corporal hasta lo interpretativo y emocional en su relación con el piano, y eso habla de un muy buen trabajo conjunto pero especialmente de su voluntad de crecer. En el escenario, es un pianista muy bueno, que puede capturar la atención del público y llegar a él con algo para decir, más allá de las notas”.

Compartir

Autor

Raúl Bertone