La reivindicación del caos

Con 85 años y una trayectoria de seis décadas, Luis Felipe Noé, uno de los más destacados artistas vivos argentinos, no ha dejado de buscar ni de preguntarse creativamente. Sus obras, conocidas especialmente a partir de su participación en el grupo Nueva Figuración, son una continua reflexión materializada en pinturas, dibujos, escritos, y el resultado de su mixtura. En Mirada prospectiva, desplegada en tres salas del Museo Emilio Caraffa (MEC) con curaduría de Cecilia Ivanchevich, se pueden contemplar obras realizadas por Yuyo entre 1957 y 2017, organizadas en un recorrido que no se pretende cronológico sino que procura mostrar los vínculos atemporales, destacando la circularidad en el pensamiento creativo de este artista nacido en Buenos Aires en 1933.
“En 1965, en su libro Antiestética, Luis Felipe Noé expresó la necesidad de asumir el caos, no en oposición al orden, sino como una nueva dinámica de funcionamiento de un mundo en permanente cambio. En sintonía con el pensamiento científico, el artista concibió desde entonces la inclusión del caos dentro de la teoría y la práctica. Esta exposición analiza los aspectos centrales de la obra de Noé, a través de los cuales desarrolló su “estética del caos”, donde el pasado hace eco en el presente y se proyecta hacia el futuro. De ahí el título Mirada prospectiva, porque su trabajo presenta una continua obsesión por desentrañar el devenir. Las tres constantes que estructuran la muestra se ven condensadas en la imponente instalación Entreveros (2017), que presenta una imagen de quiebre, en momentos en que la espiral del caos vuelve a estallar ante nosotros”, describe Ivanchevich. La obra de Noé puede visitarse hasta el 10 de marzo.

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Autor

Raúl Bertone