«La sociedad va a cambiar en tanto y en cuanto cada ser humano se proponga…ser más humano»

«Como artista y como persona, intento plegarme a lo que nos está pidiendo este tiempo: observar, escuchar, esperar. Con estas acciones viene el milagro de crear (¡después de 37 años de carrera como cantante y guitarrista, 25 como maestra de canto y unos cuantos como arregladora y directora de ensambles, este año comencé a componer, y eso me llena de energía!). En este sentido, estoy al frente de algunos proyectos con alumnos que graban sobre las canciones elegidas, sus voces y coros a la distancia. También me encuentro participando de la grabación de dos temas junto a muy buenos músicos amigos, y encarando mi séptimo disco, el más «solista» de todos, ya que será íntegramente grabado en casa, cantado, tocado y arreglado por mí. Una experiencia que creo no hubiese podido hacer si se presentaba en otro momento de mi vida. En cuanto a la mirada que me genera la sociedad en este momento histórico, simplemente creo que va a cambiar en tanto y en cuanto cada ser humano se proponga…ser más humano. Y esto me lleva a cuestiones que van desde nuestras históricas grietas de pensamiento político, las especulaciones de los sectores económicamente más poderosos, hasta la simple capacidad de intentar empatizar en todos los niveles. Los artistas nos hemos visto obligados a cambiar nuestra forma de trabajar: desde las cuestiones estéticas que hablan de una inspiración diferente, la adaptación a lo que nos ofrece la tecnología para comunicarnos online, hasta el violento ajuste económico que hemos tenido que enfrentar para poder seguir trabajando. Aunque muchos colegas aún no recuperamos la totalidad del trabajo que teníamos antes de la pandemia, el mismo va tomando nuevas formas, y todo es para agradecer. Siempre me pregunté (y lo sigo haciendo) cuán imprescindible es el Arte en la vida de la persona que tiene un oficio diferente o que se dedica a otra cosa, y qué lugar toma nuestra actividad ante una crisis económica como la que vivimos.Y mi personal conclusión es que, efectivamente, es un item «recortable». Pero muchas veces lo es por poco tiempo. Quien ha experimentado una clase placentera y rica en información, una hora dedicada a lo que se ama hacer, entiende que a su tiempo, la actividad le es necesaria como bienestar personal. Por último, creo que el regreso a los escenarios (y a la vida en general, de la cual en este punto confieso confundir por momentos la percepción de «normalidad» para referirme a la pre-pandemia o al presente), será muy gradual. No solo por los lógicos protocolos a respetar para eventos musicales o teatrales, sino que siento que no nos va a resultar tan sencillo «volver», ni como artistas o docentes, ni como público en general.Y siento que está bien así. Es un proceso esperable y natural. A priori para muchos puede ser un año perdido. Especialmente si se piensa el fenómeno desde la gente afectada y fallecida a causa del virus. Y luego, desde el punto de vista económico, es innegable el inmenso saldo negativo que deja esta crisis. Más allá de saber esto, yo pienso que es un año de oportunidades». 

Gabriela Mazzeo

Cantante, docente de canto, guitarrista y arregladora vocal y musical. Nació en el otoño del 67, en el barrio de Caballito. A los ocho años empezó sus estudios de guitarra con el profesor Adolfo Rimac. Al tiempo descubrió su vocación por el canto. En los 80, María Estela Monti fue su primera maestra y volvió a la guitarra con Gustavo Fernández, con quién estudió armonía, arreglos y guitarra en el jazz, y posteriormente con Juan Carlos Benegas. Entre 1988 y 1998 sus estudios de técnica vocal fueron con Leticia Caramelli, quién la formó como intérprete de jazz y profesora de canto. También estudió Dirección Coral y piano con Sara Santacoloma, y posteriormente con Mariano Olivera. Participó en varios talleres de blues, jazz y góspel a cargo de Gabriel Grätzer. Posteriormente retomó los estudios de piano con Alejandro Devries y de canto con Marcela Pietrokovsky. En 2011 integró el grupo de docentes Estudiosas de la voz, continuando al mismo tiempo con estudios de técnica vocal, con Pietrokovsky y Renata Parussel. También se formó en el C.C. Ricardo Rojas con Roberto Liaskowski en el Método Feldenkrais. En 2012 comenzó a trabajar en técnica vocal con la Profesora Maricel Villamonte (Método Rabine). En noviembre del mismo año, en el marco del Festival de Jazz BA, participó del Workshop de Canto, a cargo de la gran cantante Judy Niemack. Desde 2016 hasta la fecha continúa sus estudios de técnica vocal con Roxana Peralta (Método Rabine) y de Interpretación para cantantes con el director musical Diego Vila. También en 2016 participó del taller de Improvisación en Jazz a cargo de Lucía Boffo y El cuerpo escénico a cargo de Paz Imán. En sus comienzos como vocalista participó en bandas de rock fusión, tango y proyección folklórica. Entre 1988 y 1992 integró el trío vocal instrumental de música latinoamericana Tríptico junto a Osvaldo Mongelli y Dina Sapollnik, con presentaciones en El Paseo La Plaza, Centro Cultural General San Martín, Radio Nacional, Centro Cultural Recoleta, Radio Continental (programa La Oreja, de Quique Pessoa) y en los programas televisivos Tu mano, mi mano y Medianoche Aurora Grundig. Con participación en el Festival Trabún (Encuentro) en San Martín de los Andes, junto a otros artistas como Raúl Carnota y Suna Rocha. Entre 1994 y 2002 participó en Dúo vocal-instrumental de jazz y blues junto a Osvaldo Mongelli. En 2002 y 2003 realizó Almas robadas, espectáculo de jazz y blues, junto a Osvaldo Mongelli con presentación del show en el ciclo Jazzología, del Centro Cultural General San Martín y presentación del CD en la Bodega del Café Tortoni, en Liberarte y en el Teatro en Flor. Como solista de 2004 a 2010 realizó Ciclos de jazz y bossa/acústicos de rock nacional presentándose en Ummo, La Dama de Bollini, Bodega 52 y Celetto. Su segundo disco – el primero solista – es Infinidad (2006), luego editó Vereda Dixie (2009) y Lovely Café (2012). Recientemente grabó un nuevo trabajo solista: Centerpiece-Habladurías de Jazz (2017). Paralelamente, entre 2010 y 2017 integró el trío vocal femenino Rouge a Tempo, grupo que evocaba el jazz blanco de los años 30. Dirige diversos ensambles vocales. Dicta (en Buenos Aires e interior del país) la Clínica de jazz El jazz: desde los comienzos hasta tu voz, desde el año 2014 hasta la fecha.

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Autor

Raúl Bertone