«Me parece fantástico que mis obras puedan sonar en manos de otros guitarristas»

Narciso Yepes dijo, refiriéndose a la guitarra, que es «el único instrumento polifónico transportable». De ahí que se haya transformado en el más popular del mundo. Dócil e intimista, donde la naturalidad y la sensibilidad también cuentan, una guitarra ejecutada con honestidad emociona. Provoca felicidad. El castense Nacho Godano disfruta de la guitarra. Allí vuelca toda su creatividad y sentimiento musical. La pasión que le despierta se hace evidente en su dedicación sin medida de tiempo. En sus ganas de continuar acumulando conocimientos y enseñanzas.

De alguna manera, todas esas vivencias y sensaciones que lo acompañan hoy, lamenta no haberlas podido experimentar cuando niño. Aunque también llega a la conclusión de que nadie asegura que un vínculo a temprana edad perviva con el paso de los años. Es obvio que el estímulo favorece y allana el camino, y que la guitarra, al igual que el piano, requiere motricidad fina elevada. Pero la práctica individual y cotidiana redunda en esos progresos que Godano siente que alimentan actualmente su derrotero en la escena.

Nacido hace 24 años en Eduardo Castex, se radicó en Santa Rosa hace más de seis. Recibido de Profesor de Artes en Música en el ISFD CREAr, actualmente trabaja como profesor en la Orquesta Latinoamericana y en la Orquesta de Cuerdas del barrio Néstor Kirchner de Santa Rosa, además de dictar clases particulares. Participante en varias ediciones del festival Guitarras del Mundo, Godano ha acompañado a diferentes músicos de la provincia como Anto Gallardo, Sylvia Zabzuk o Ilda Susana, integrando distintas formaciones como Paulino Cuarteto o The Pian Quartet. Por estos días mucha de su energía está depositada en el transitar de Bonsai Trío, que conforma junto a Martín Varela y Franco Sánchez. Es autor del libro La guitarra en el tango, iniciación al acompañamiento.

Los inicios: «Empecé con la música cuando era bastante grande, a los 16 años. En ese momento tuve mi primera clase del instrumento en Eduardo Castex, y después me vine a Santa Rosa para estudiar, hasta que me recibí. Siento que me hubiese gustado arrancar mucho antes con la música, pero en mi pueblo no había tanta oferta en ese momento. Y no sé si eso hubiese cambiado demasiado las cosas. Hay personas que comienzan a los cinco años, a los diez se cansan, y no hacen más nada. Con mi profesor Carlos Coronel tuve algunas incursiones en los escenarios, hacía primera guitarra acompañándolo en sus presentaciones. Y comencé a tocar de forma más contínua cuando me convocó Anto Gallardo para un Pre Cosquín. En un mes y medio preparamos los seis temas. Bueno, a partir de ese momento se dieron otras actuaciones juntos, si bien ella tenía su grupo».

La escena actual: «No puedo hablar con mucho conocimiento sobre lo que sucedía hace unos diez años atrás como para entender qué cambió en este tiempo, pero observo que la cuestión está bastante aceitada, hay muchos eventos y lugares para tocar, hay gente creando arte y música. Hace poco, en el transcurso de un día, toqué en dos sitios diferentes, y había otros dos eventos más. Creo que la variedad está, y esa movida me parece no se daba hace unos años. Igualmente la cuestión económica está difícil, y se le hace complejo a los que organizan para poder remunerar como corresponde, sin salir perdiendo nadie. Igualmente cuando más difíciles son los tiempos, más onda le pone la gente. Esa es mi sensación».

El presente: «Viéndolo objetivamente, siento que hubo un avance considerable en mí. Y eso me pone feliz. Lo estuve analizando un poco cuando el año último se terminaba. Pude conseguir cosas, me siento bastante cómodo, y si bien me recibí hace tres años, no dejé de estudiar. Solo que no lo hago en una institución. Me dediqué a acompañar a varios cantantes, me metí un poco más en el tango, donde escucho y practico todo lo que puedo. Y eso, de alguna manera, es seguir estudiando. Siempre que exista un objetivo planteado y se trabaje para llegar a eso. En ocasión de estar en el proyecto con Sylvia Zabuzk, tuve que rever los arreglos para dos guitarras, ya que ella tenía su obra arreglada y hubo que ver cómo se sumaba otra guitarra que no molestara, que no restara. Cuando vienen profesores a Santa Rosa aprovecho para tomar clases, lo hice hace poco cuando estuvo un integrante de la Fundación Las manos del músico, donde aproveché para modificar cosas. Y cada tanto lo hago con Hernán Basso, en armonía en general, y con Martín Castro cuando vino también. Algo que me viene interpelando mucho es la cuestión didáctica y de la enseñanza que vengo ejerciendo en las dos orquestas donde trabajo, que son para niños escolarizados de 8 a 18 años, dos veces por semana y totalmente gratuito. Me parece genial que aprendan instrumentos, a tocar con otros. Además se le facilita el instrumento a quien no posea».

Proyectos: «Tuve la suerte de grabar un tema del disco de Pamela Pratts, hice una guitarra de una milonga como invitado, y también en cuatro temas del trabajo que editó Ilda Susana. Muy feliz por esas posibilidades que se dieron últimamente, y por la confianza que depositó Jesús Gallego para los arreglos de un tema para su futuro disco de tango. Me planteé ahora continuar con las cuestiones didácticas, pero de otra manera, no dando clases particulares. Estuve pensando, no en hacer otro libro, pero sí en seguir posteando en mi cuenta de Instagram (@nachogodano) situaciones sencillas para que lleguen a varias personas, que se comprenda que no es difícil aprender música si las ganas y las intenciones están. Darle esa importancia para que la gente no esté tan ajena, con esto no hablo de tomarla con liviandad, pero si buscamos un camino correcto se pueden hacer cosas interesantes en poco tiempo. Es una forma de seguir colaborando desde otro lado. A su vez hice cinco obras que están registradas, tengo ganas de reunirlas en un libro y en ese sentido ya hablé con una persona que es dibujante. Me gustaría una ilustración para cada pieza, se trata de un proyecto que quisiera terminarlo en los próximos dos o tres meses, para luego imprimirlos y así puedan sonar en manos de otros guitarristas. Eso me parece fantástico. Algunos ya las escucharon y me las pidieron, por lo que me encanta les haya gustado».

Bonsai Trío: «Es una propuesta que pergeñamos con Martín Varela, a quien conozco desde hace bastante tiempo. Fue con la primera persona, dejando a Anto (Gallardo), con quien inicié presentaciones, y además coincidimos en las orquestas. Está en las mismas que yo. También tocamos juntos con Juani De Pian, con Ilda Susana, y cuando nos juntamos a tomar mate surgen siempre cosas lindas, muchas que tal vez quedan en la nada. Fue por eso que nos pusimos las pilas y decidimos empezar a darle forma. Lleva tiempo también tomar las decisiones, se nos ocurrió darle seriedad, luego lo encontré a Franco (Sánchez), lo invitamos y así surgió el trío. Los tres estamos muy metidos con eso, la idea es seguir sacando arreglos, transcribiendo, ensayando y empezar a tocar seguido. Tenemos muchas ganas. Nos vamos a dedicar a la música latinoamericana, como ser folclore, tango, milonga, siempre en la versión instrumental para piano, guitarra y saxo. Franco toca toca los cuatro saxos por lo que vamos trabajando con las distintas sonoridades».

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Autor

Raúl Bertone