«Me pareció una buena oportunidad, como un recurso alternativo que llega mucho más a la comunidad»

Giovanni Boccaccio posiblemente escribió El Decamerón tras la epidemia de 1348. Un brillante texto que se inicia narrando la peste negra que azotó Florencia. «Así como el final de la alegría suele ser el dolor, las miserias se terminan con el gozo que las sigue» expone el escritor y poeta italiano en uno de sus cuentos. En estos inesperados tiempos de COVID-19 el arte es vínculo en un mundo infinito, inconmensurable. Y los artistas curan el alma en medio de la incertidumbre.

La artista plástica Adriana Garbarino creyó posible acercar su obra al ciudadano convencional en medio de una escena que está paralizada, donde los museos o las galerías se encuentran cerrados. Se planteó establecer una conexión y así como esta situación de pandemia hace que la resistencia se traduzca desde lo virtual, donde los hogares se transformaron en cines, salas de exposición o escenarios diversos, también los escaparates de los comercios pueden erigirse en verdaderos puentes, en una buena forma de expresión.

Así surgió la idea que lleva el nombre de 1 obra por vidriera, y Garbarino la estará plasmando durante los próximos días, del 21 al 30 de septiembre, una exposición que transitará la denominada Semana de las Artes. «Se me ocurrió a partir de esta situación actual de no poder exponer en ningún lugar ya que permanecen cerrados, pero también pensando que los sitios tradicionales no son los únicos lugares exhibitivos, por lo que me pregunté ¿qué sucedería si les planteo a los comercios de Pico exponer una obra en sus vidrieras?. Bueno, así fue, me permitirá mostrar mis obras y al comercio ofrecer algo diferente, e inclusive relacionado con sus productos atento a que seleccioné obras viejas que tenía del 2011 que, de pronto, tienen que ver con lo textil, o con el sueño, en el caso de una blanquería», contó Garbarino, consultada por El Lobo Estepario.

Un cuadro, una imagen como portadora de innumerables e inmediatos significados. Transmitiendo instantáneamente el mensaje que oculta la autora entre sus formas y sus colores. Obras relacionándose con la sociedad desde otro lugar, asomando en la vida cotidiana. «Me pareció una buena oportunidad, como un recurso alternativo que llega mucho más a la comunidad. Regularmente las obras quedan en los centros culturales y la gente no las conoce, incluso estas obras, que pertenecen a la serie Parecidos, fueron expuestas una sola vez. Incluyen bordado, tejido y pintura. Hasta ahora son unas diez que estarán distribuidas en diferentes locales comerciales», concluyó Garbarino.

Algunas de las obras que serán exhibidas

«Musa o Musaraña».
«Sospechosas».
«Peregrino».

Imagen de portada: «Creadora».

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Autor

Raúl Bertone