“Nacemos felices, pero después racionalizamos todo”

Su voz deslizándose suave y fluidamente entre las historias. Habitante de ese territorio labrado en nuestro cancionero por la huella femenil. El folclore ha sido base fundamental de su repertorio y a su modo lo abordó para introducir su propio sello. Pisando distintos escenarios desde el nacimiento de los años 70, compartiendo vivencias y sonoridades con exponentes del género que desfilaron su arte, Gloria Fernández se ha ocupado, en sus momentos de expresión, de indagar sutilmente hasta construir su impronta.
“Todo comenzó en 1969 en El Alero, donde cantaba sola, con mi guitarrita, y tuve la posibilidad de subirme a un escenario por primera vez en la Capilla Nuestra Señora de Luján con otros chicos que también eran alumnos de Hugo Cuello, quien nos enseñaba guitarra por tono y de esa manera nos fue acercando a la peña. Después me incorporé a la denominada Embajada Reencuentro Nativo, y compartí con Los Labradores Pampeanos, Las Voces del Chañar, el Cuerpo de Danzas de El Alero, Heraldo Hernández y Alfredo Guerra. Fuimos creciendo con el paso del tiempo, empezamos a recorrer distintos lugares de la provincia y del país. Así fue que tuve ocasión de cantar en unas ocho o nueve ediciones del Festival de Doma y Folclore en Intendente Alvear, en la Fiesta del Caballo de Ingeniero Luiggi, en el Festival de la Manzana en Río Negro o en la Feria Iberoamericana en Buenos Aires, entre otros”, rememoró Gloria, convocada por Lobo Estepario para que esa época feliz recobrara vida por un rato.
Revalorizando siempre el material de folclore como pieza artística, Fernández buscó instalar desde el vamos el mejor clima intimista, con su despojada voz. Y en ese terreno fértil que fue la escena de esos años, se constituyó en viva presencia diciendo lo suyo. “En ese tiempo me acompañaron distintos músicos, entre ellos Roberto Blanco, Oscar Re, Jorge Morán o Miguel Touceda. Con Miguel seguimos andando, recorriendo distintos lugares del centro del país, tuvimos ocasión de representar a la provincia en el Centro de Residentes Pampeanos de Bahía Blanca, seguimos yendo a la Fiesta de la Manzana, fuimos a San Juan a la Fiesta Nacional del Turismo. Luego se armaron grupos de músicos que fueron rotando y que me acompañaron hasta el 2000 que fue cuando dejé de cantar de manera más profesional. Entre ellos estaban Luis Scansetti, Hugo De Dios, Carlos Rodríguez, Marcos Cabrino, Daniel González, Aldo Iranzo, Adrián González, Mauricio Panero, Guillermo Giacinti, Julio Ortíz, Chino González y Sebastián Díaz”.
Con el nacimiento del nuevo milenio Fernández decidió dar un paso al costado, bajarse de ese tren que se detenía en distintas estaciones, pero la música siempre la acompañó en todo este tiempo. Básicamente nunca dejó de cantar, en ronda de amigos o en reuniones familiares. Fue y es feliz haciéndolo. “Nunca imaginé hasta donde me podía llevar. Hice buenos amigos, conocí gente importante de la música, gente maravillosa que me enseñó, corrigió y ayudó. Con algunos compartí escenario, visité lugares hermosos, te diría que fue y es un regalo que me ha hecho la vida. Si bien estoy retirada de la actividad profesional, la música me acompaña siempre, en mi casa siempre hay música… folclore, tango, rock, jazz, lo que sea. Es parte de mi vida. Y cada tanto despunto el vicio cantando en alguna peña, o en los Encuentros de Escritores, donde me sienta cómoda….Me queda pendiente, porque no lo descarto, aprender canto alguna vez, no sé música y no sé absolutamente nada de canto, lo mío fue y es solo coraje y sentimiento”.
Fernández supo comprometerse con su entorno, volcar el propio sentir en una canción que guarda un estilo poético y estético, la cual se funde generalmente a su guitarra, siempre arraigada a un momento y a un lugar. Y volando su mirada de mujer, trabajadora y cantora, las sensaciones emanan por doquier. “En 1989, por una iniciativa de Litto Nebbia, que había girado por la provincia, en su estudio Melopea grabamos Como los cardos rusos, de Roberto Paglia, y que formó parte de un trabajo final junto a otros músicos llamado Nueva Música Popular de La Pampa. Más adelante, en 1998, con algunos de los músicos que te mencioné anteriormente, encaré mi primer material discográfico que fue presentado en la Sociedad Española, estuvimos acompañados por Los Carabajal, con quienes manteníamos una linda relación. Ellos nos invitaban permanentemente a participar en Cosquín, en un primer momento hacíamos solo los espectáculos callejeros y luego empezamos a participar de las peñas durante la semana del Festival, y en una oportunidad intervinimos de la Peña Oficial que ese año administraba Mercedes Sosa. Un orgullo para nosotros. En 1999 realizamos otro trabajo discográfico, pero nunca lo di a conocer, quedó en la cocina“, concluyó.

1) ¿Qué le hubiese gustado ser?
Psicóloga.

2) ¿Quisiera cambiar de trabajo?
Estoy jubilosamente jubilada. Fui docente y no lo hubiese cambiado.

3) ¿Un lugar para vivir en el mundo?
En una playa, frente al mar.

4) ¿Qué desea para su vejez?
Seguir teniendo proyectos, aggiornarme.

5) ¿Qué mejoraría de su cuerpo?
Nada. Aunque diez centímetros más de altura no me vendrían mal.

6) ¿En qué tarea no se siente inteligente?
Para las ciencias exactas soy un desastre.

7) ¿Cuál fue el momento más feliz de su vida?
Cuando nacieron mis hijas Daniela y Belén.

8) ¿Su primer trabajo?
Empleada en una juguetería, cuando terminé el secundario.

9) ¿Cuál es el buen cine?
El cine que te deja un mensaje, que te hace pensar.

10) ¿El último libro que leyó?
Martina en tierra firme, una saga de la escritora española Elisabet Benavent.

11) ¿El mejor libro que leyó?
Comer, rezar, amar, de Elizabeth Gilbert. Me dejó un buen mensaje.

12) ¿Un programa de T.V?
No veo mucha televisión.

13) ¿Qué músico influyó en su camino?
Como cantora Mercedes Sosa, y como autores muchos, Hamlet Lima Quintana, María Elena Walsh, Violeta Parra, Jaime Dávalos, Guaraní, Teresa Parodi, Víctor Heredia. La lista se haría larga.

14) ¿Qué hito de la historia mundial le hubiese gustado vivir personalmente?
Nunca lo había pensado, pero creo que me hubiese gustado vivir la Revolución Francesa.

15) ¿Cuál fue la vez que más lloró?
Soy muy llorona, pero creo que fue cuando murió mi madre y al poco tiempo me separé del padre de mis hijas. Dos duelos totalmente distintos, pero fuertes los dos.

16) ¿El mejor político en la historia del país?
El doctor Arturo Illia. Por su honestidad y su humildad.

17) ¿La mejor persona que haya conocido?
Mi padre.

18) ¿Usted cree en la justicia de este país?
No. Hace años que esperamos que la “Señora de ojos vendados, baje de los pedestales” como dice María Elena Walsh.

19) ¿Qué profesión u oficio nunca ejercería?
Siempre que sea un oficio o profesión honesta no tendría problemas de trabajar en cualquier cosa.

20) ¿Un personaje nefasto en nuestra historia?
Jorge Videla.

21) ¿Le preocupa la muerte?
No. Me preocupa la decrepitud.

22) ¿El arte salva?
Sí. Sin dudarlo. La vida es arte.

23) ¿Qué opina del aborto?
En algunos casos es absolutamente necesario.

24) ¿Qué le gustaría saber del futuro?
Nada. La vida se vive día a día.

25) ¿A quién no dejaría entrar a su casa?
Mi casa es de puertas abiertas, pero la cerraría a quien quisiera dañar a mi familia.

26) ¿Donaría sus órganos?
Sí. Venimos a este mundo en un envase prestado.

27) ¿Recuerda su primera maestra?
Tengo los mejores recuerdos de mi primera maestra. Fue la señora Celia Urioste de Rosales, en primer grado C turno tarde, en la Escuela 57.

28) ¿Qué opina de la religión?
La religión es un invento de los hombres para imponer supremacía sobre otros hombres.

29) ¿Una película?
La vida es bella, dirigida e interpretada por Roberto Benigni.

30) ¿Cuál es la persona que más le gustaría ver en estos momentos?
A mi padre.

31) ¿Le molesta que fumen al lado suyo?
No, para nada.

32) ¿Qué sabe o recuerda de la dictadura militar?
Fue la peor época de la historia argentina. La viví de cerca. Yo era estudiante universitaria, y empleada administrativa en la vieja UTN. Varios compañeros y amigos estuvieron detenidos, vi como se llevaban preso a un vecino, Veleda, que era un señor mayor. Nos llenaron de miedo. Tengo una amiga desaparecida, Mariel Morettini. Amigos que salieron del país y que no regresaron más, otros sí, cuando volvió la democracia.

33) ¿Cuál es su idea de la felicidad?
La felicidad es un sentimiento de plenitud, de sentirse bien con uno mismo, tener la satisfacción personal de ser quien sos, no estar pensando en lo que nos falta, no compararnos con nadie. Felicidad no es no tener problemas, felicidad es sentirte lo suficientemente seguro de vos y valiente como para enfrentar las situaciones dolorosas o arbitrarias, transcurrirlas y luego seguir adelante. Nacemos felices, pero después racionalizamos todo.

34) ¿Qué es lo que más valora en sus amigos?
El amor y la lealtad.

35) ¿A quién le gustaría parecerse físicamente?
A Gloria Fernández.

36) ¿A quién le gustaría parecerse intelectualmente?
A Manuel Belgrano.

37) ¿Le niega o le negó el saludo a alguien?
No, yo saludo a todo el mundo.

38) ¿Qué le gustaría saber ante todo?
Me encantaría saber que se terminó la violencia en el mundo.

39) ¿Qué artista influyó en su carrera?
Siempre traté de tener mi propio estilo, pero me gustó escuchar a Chabuca Granda, a Chavela Vargas, a Violeta Parra, con esas formas tan propias de decir. Obviamente que no me comparo con ellas, lo que digo es que aprendí de estas grandes, a que cada uno debe buscar “su modo” de cantar, de acuerdo a como lo va sintiendo.

40) ¿Su peor defecto?
Mi búsqueda constante de armonía en todas las cosas, desde cómo me visto, hasta cómo preparo una mesa para recibir amigos, o acomodo mis plantas en el jardín.

41) ¿Qué le gusta regalar?
Regalo lo que me gustaría que me regalen a mí. En lo posible que sea original.

42) ¿Qué piensa del periodismo en general?
Creo que hay un poco de todo. Hay periodistas serios, que informan o que opinan de manera objetiva, que hacen notas interesantes y otros que solo van por el amarillismo, la nota burda, los comentarios ofensivos, la grosería. Ese periodismo no me gusta.

43) ¿Justificaría en algún caso la tortura y aún la muerte?
En ningún caso justificaría la tortura ni la muerte.

44) Se incendia su casa, sólo puede llevarse una cosa, ¿cuál?
Me llevaría mi guitarra, es un regalo de mi madrina cuando cumplí diez años. Aún la conservo, es de Casa América y tiene una etiqueta en su interior donde dice que fue fabricada en 1963. Una reliquia.

45) ¿Una canción?
Gracias a la vida, de Violeta Parra.

46) ¿Cuál lugar de la casa es el mejor para leer?
El mejor lugar para leer es el living, sentada en mi viejo sillón.

47) ¿Si fuese presidente, qué es lo primero que haría?
Me gustaría un modelo político que busque una redistribución del ingreso más justo. Buscaría la forma de lograr una sociedad más igualitaria, con menos pobreza, con menos exclusión, con más derechos sociales.

48) ¿Si fuese Dios, qué es lo primero que haría?
Decretaría la paz mundial.

49) ¿Cuál fue la persona que más lo ayudó?
Me han ayudado muchas personas en distintos momentos de mi vida y cuando lo he necesitado. Mi familia, mis amigos, mis compañeros de laburo, no podría nombrar a nadie en particular.

50) ¿Se arrepiente de algo?
Durante mucho tiempo viví arrepintiéndome de muchas cosas, después entendí que la vida es solo presente. Lo que no hiciste, lo que no dijiste, ya está, forma parte de tu pasado. Ahora vivo a mi manera, con mis aciertos y mis errores, y cuando me equivoco pido las disculpas correspondientes, incluso a mí misma.

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Autor

Raúl Bertone