Niñez vivenciando y disfrutando

Agosto es tradicionalmente en nuestro país el mes de una celebración que busca hoy reconocer al niño y a la niña como sujetos de derecho y al juego como un derecho fundamental para la infancia, que busca la participación de la diversidad cultural y social de los niños, las niñas y sus familias. Enrique Rojas, un humanista español, señaló que “casi todo lo humano está en la infancia”. La importancia, entonces, de atravesar esa etapa con los mejores cimientos que servirán de base para toda una vida. La Cooperativa La Comunitaria fue una de las instituciones que el último domingo se involucró con la organización de una jornada en el predio del Centro Cultural Comunitario, en nuestra ciudad. Un espacio forjado a pulmón, donde experiencias artísticas creativas y coloridas transmitieron alegría al corazón.
“La jornada estuvo muy buena, nos quedamos impresionados por la cantidad de personas que asistieron. En el inicio hubo juegos cooperativos, dividiendo a todos los que concurrieron en cinco grupos, sumando también a los adultos buscando que jugáramos todos juntos. Luego continuamos con el armado de barriletes, fue muy lindo observar el momento en que los adultos ayudaban a los niños en esa tarea, y una vez que estuvieron terminados salimos a remontarlos, incorporándose familias con sus propios barriletes. Tras ese rato de diversión ofrecimos variedades de tortas y se sirvió chocolate. Posteriormente se presentaron integrantes de la Asociación de Bomberos Voluntarios de General Pico, lo hicieron con una autobomba, permitiendo a niños y niñas a subir a la misma, además de poder utilizar sus cascos y sus camperas”, contó Natalia Estévez, integrante de La Comunitaria, que estuvo acompañada en esta convocatoria por Corpico -facilitó los micros que permitieron el traslado desde diferentes puntos de la ciudad-, Jóvenes Solidarios, NEA, UNLPam y el Espacio de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes.
La actividad de cierre de la jornada denominada Creciendo en comunidad consistió en la puesta en escena de la obra Fantasmita Pluft, a cargo del grupo perteneciente al Teatro Comunitario de González Moreno. “Todos juntos ingresamos al salón para disfrutar de la obra aunque varios adultos permanecieron al aire libre aprovechando la hermosa tarde. La murga Aloha y unas marionetas gigantes se encargaron de la despedida, recibiendo cada niño y cada niña un pequeño presente como testimonio de haber sido los partícipes principales”, concluyó Estévez, consultada por El Lobo Estepario.

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Autor

Raúl Bertone