«No fue algo planeado, simplemente sucedió»

Un disco engloba un concepto, ese que funciona como un disparador de sonidos, ambientes, ideas, letras…La música es como un animal que está vivo, que pide cosas en todo momento. Y las personas que transitan ese camino, son sabedoras de que, como todo arte, revela siempre ganas de ir más allá de uno mismo. Al mismo tiempo que va exponiendo a la fragilidad porque lleva a lugares remotos. Renzo Testa es un músico piquense que sostiene esos frescos impulsos que hacen que pueda suceder algo nuevo a cada instante. Y en ese mantenerse inquieto, la posibilidad de encontrar otros matices.

Por estos días se muestra feliz con el disco Noche, amasado y horneado junto a Juan Manuel Olsina. Cuando niño, la música estuvo permanentemente en su aire, y fue a los 12 años cuando se decidió por comenzar a tomar clases de guitarra. «La iniciativa llegó escuchando lo que me llegaba en ese momento. Había algo ahí que hacía todo un poco más lindo y quería, a mi manera, ser parte. No estaba solo mi grupo de amigos también se entusiasmó escuchando esos discos de la escena del rock de los ‘`90, entre otras cosas, y estaba todo por hacer. Lo compartido siempre resulta más fácil. La presencia de una guitarra clásica en casa hizo que me definiera por ahí, y empecé a tomar clases con Daniel Sosa. Él fue quién me compartió los primeros acordes y nociones de la materia. Con las clases ablandé un poco los dedos y empecé a tocar en bandas de aquel momento, casi todos eran covers de rock nacional e internacional. Una época hermosa que pareció más larga de lo que en verdad fue. Un camino de aprendizaje compartido que recuerdo con mucha alegría», comentó Renzo, en el transcurso de una charla con El Lobo Estepario.

Una vez finalizado su paso por el colegio secundario, se instaló en Buenos Aires, cursando durante cinco años en la Escuela Popular de Música del Sindicato Argentino de Músicos (SAdeM). «Ahí estudié con grandes profesores, no solo de guitarra, sino también de teoría musical y ensambles. Fue un momento de aprender y conocer mucha música que no tenía tan masticada, tanto del repertorio popular argentino como del jazz, que resulta protagonista en este tipo de formación. También integré varias formaciones que me hicieron conocer distintos escenarios, y hacer grandes amigos, a los que aún frecuento. Regresé a Pico en diciembre de 2015, y en el 2017 for´mé junto a tres amigos pampeanos la banda Río bajo, con la que seguimos presentándonos con un repertorio propio e instrumental. El nombre refiere a los ríos que ya no corren por nuestro territorio, es una manera de apoyar el reclamo histórico de los pampeanos», destacó.

Cada disco logra su propia personalidad musical, está atado a un momento vivencial. Y en ese sentido, Noche fue bosquejado en un momento difícil para la humanidad como ha sido el tránsito de la pandemia de coronavirus. Ese silencio que trajo sirviendo de inspiración. Haciendo canciones como una buena forma de sobrevivir emocionalmente. «Uno de los regalos más lindos de mis años en Buenos Aires fue conocer a Juan Manuel Olsina, Manolo para los amigos. Un cantante y poeta chubutense que vive allí desde hace mucho tiempo. A la distancia, y encerrados debido a las restricciones por el confinamiento, comenzamos a trabajar en canciones. No fue algo planeado, simplemente sucedió. Al menos al principio. Él me pasó una letra, yo hice una música, o al revés, y después otra, y otra. Cuando quisimos darnos cuenta teníamos seis o siete canciones, empezó a tomar forma. Claro que faltaba mucho aún, concretamente empezar a grabar. Estaban las canciones, y una idea de cómo las imaginábamos, pero faltaba poner los dedos y que aparezcan algunos personajes».

Las letras de los 11 temas que integran el trabajo discográfico pertenecen a Olsina, mientras Testa se encargó de la música. El proceso que consolidó el material para sacarlo finalmente a la luz se desarrolló durante el 2021. En ese sentido, Renzo señaló que «una vez recuperada cierta vida en sociedad, trabajamos en General Pico con Damián Flaco Cantamessa y Emilio Galletti en la grabación de instrumentos. Yo hice todas las guitarras, y ellos batería y bajo, respectivamente. Damián se encargó también de la grabación propiamente dicha del disco en su estudio SLiM. A medida que terminábamos las pistas, Manolo fue metiendo las voces en Buenos Aires, trabajando con Adolfo Schmith en Juli Records. Sumamos algunos colores como coros (Juan Yamuni), cuerdas (el propio Schmith), armónica (Darío Oliva), y alguna guitarra acústica. Los bronces que aparecen en los reggaes fueron grabados por Franco Sánchez, en Santa Rosa. Schmith se ocupó de la masterización y mezcla definitiva».

Noche asomó su nariz en marzo de este año, puede escucharse ingresando en la plataforma Spotify, y el disco también se encuentra por su nombre en los perfiles de las redes sociales de Renzo Testa y Juan Manuel Olsina. «A su vez está en formato físico, por lo que recomiendo especialmente a quienes aún tienen la costumbre de poner un CD en el equipo y sentarse en el sillón con la caja en la mano. ¡Suena espectacular!. Personalmente estoy muy feliz de haber logrado este trabajo, es una satisfacción muy grande tenerlo y haber transitado el proceso con toda esta gente. Fue una expresión clara de complementarse y armar un equipo para un fin. Pocas veces lo vi con tanta claridad. Creo que se nota cuando suena. Ojalá todos puedan disfrutarlo de la misma manera. Queremos presentarlo en diciembre en General Pico, y en enero estaremos en Chubut. Seguramente más avanzado el 2023 andaremos en Buenos Aires», concluyó Testa.

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