«No soy optimista con respecto a que la sociedad mejore»

«Las sensaciones que me produce esta pandemia son varias. Un estado de alerta constante, el pensamiento de que el mundo que conocíamos ya no es y que hay que estar bien adentro de cada un@ para poder seguir creciendo y amando, en el mundo que nos toque vivir de acá en más. Por eso en este tiempo he buscado nutrirme en muchos sentidos; la alimentación, caminar, regar mis plantas, estar al sol, cantar, cocinar, bailar, hacer ejercicios, tener charlas con amig@s, familia, etc, donde quieran que estén y amarlos. Cuido a mi hijo y estoy en contacto con el que está en Buenos Aires. Llorar todo lo que se tenga que llorar y reír. Me gusta hablar con mi psicóloga y empecé yoga, me gusta mucho la filosofía y la psicología, he mirado muchas más películas de las que veo habitualmente. Extraño mucho jugar al fútbol y los ensayos de nuestras queridas orquestas pampeanas, de la Camerata de Lincoln, del dúo con Viviana Dal Santo y de las clases con mis alumn@s, que lentamente vamos retomando de forma particular en las casas. No soy optimista con respecto a que la sociedad mejore, al contrario, todo depende hasta donde sufra. No creo que una pandemia nos eduque, nos haga justos y solidarios. Creo que la sociedad va a mejorar con educación y amor, y la pandemia no educa ni da amor. No me olvido de toda esa gente que tiene una vocación de ayuda al prójimo, y sin embargo creo que a los poderosos del mundo no les importa que mueran unos cuantos millones. No deseo imaginar qué preparan para los próximos años, pero sí estoy seguro que es nuestro interior, la empatía con quienes nos rodean, y el potencial de amar que poseemos, lo que debemos cuidar y fortalecer. En el ambiente artístico, observo que no a tod@s les pegó del mismo modo. Personalmente, en un principio tuve que hacer un duelo y reflexionar, y después de unas semanas me volví a encender. Mi vida está cada vez más entregada al arte, todos los días toco mi violín y lo mimo, escucho música a cada rato. He visto muchos trabajos hermosos en estos tiempos de cuarentena, lo que viene haciendo Matías Rach y su equipo de profesores en General Pico, todo lo del ensamble, es impresionante. Es mucho el trabajo. Nosotros, con nuestra querida Orquesta Juana Azurduy, también estamos pudiendo trabajar muy lindo. Es muy difícil imaginar cuándo volverá a realizarse un recital masivo, poder ir a ver a la banda al teatro en Santa Rosa o realizar un Encuentro de orquestas. Espero suceda pronto, y para que eso pase nos tenemos que cuidar mucho».

Enzo Ludueña

Nació en Córdoba el 16 de junio de 1979. Es Profesor de violín (Conservatorio Superior de Música Félix Garzón, Córdoba). Estudió con Néstor Álvarez, Amalia Coria, Guillermo Zurita, y desde el 2011 con Mariano Farro. Ha realizado capacitaciones para docentes de Orquestas Infanto-Juveniles con los Maestros Joelle Pardaens, Walter Herman, Adriana González y Mariano Farro. Asistió a la clase magistral Creación y desarrollo de orquestas infanto-juveniles en Venezuela con José Abreu, a la clase magistral de violín con Pablo Agri y a la clase de Dirección con Gustavo Fontana. Integró la Orquesta del Conservatorio Félix Garzón, la Agrupación de Cuerdas Guarnerius (Córdoba), el Trío de Cuerdas Consonancias (Santa Rosa) y la Orquesta Revirados (Santa Rosa). Actualmente conforma el Dúo Dal Santo-Ludueña y es Primer Violín en la Camerata de la Municipalidad de Lincoln. Se desempeñó como docente de violín en el Centro Municipal de Cultura (Santa Rosa); es profesor en la Orquesta Infanto Juvenil Unidad N°7, en la Orquesta Infanto Juvenil de Toay, en la Orquesta Infanto Juvenil de Lincoln y en el Conservatorio Aldo Quadraccia de Lincoln. Estuvo cinco años como capacitador de violín del Ministerio de Cultura de la Nación. Dirige la Orquesta Infanto Juvenil de General Pico.

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Autor

Raúl Bertone