“Nunca imaginé que duraría tanto tiempo”

Bajo el cobijo de los consejos de Bismark Ruiz comenzó a vincularse con el violín, instrumento que había atrapado sus ganas de hacer música, emparentada esa ilusión con el aire que respiraba durante las reuniones que solía amenizar con el fuelle su tío Domingo. Cuando tenía 15 años Alberto Pellizari pasó a ser parte de la emblemática orquesta Splendid, supo integrar también Los Diamantes, Trío Tango y Cuarteto Moderno de Tango, hasta armarse su propio camino cumplidos los 27 años. Las enseñanzas de Erberto Benuzzi y Salvador Santángelo terminaron de aportar a la causa.
La impronta de Oscar Arp y Juan Carlos Corso fue la referencia vocal en gran parte de ese recorrido por el tango, pisando diferentes escenarios del país y llevándose todos los aplausos en varias ediciones del Festival de Cosquín. La trágica muerte del Cancha Arp afectó, y mucho, a Pellizari, quien decidió largar todo. Después de varios meses sin trabajar, bosquejó la idea de formar una Orquesta de Cámara, a la que llamaría Ciudad de General Pico. La formación estará celebrando esta noche sus 20 años de existencia con un concierto a realizarse desde las 21:00 horas en la Iglesia Nuestra Señora de la Merced, reducto que albergó aquella primera presentación del 31 de mayo de 1998.
“Todo empezó casi como un juego, tratando de experimentar, verdaderamente nunca imaginé que duraría tanto tiempo. Estuve seis meses inactivo después de desarmar la Orquesta de tango, decisión que me costó mucho tomar pero no tenía ganas de continuar. Tocaba solo el violín todas las mañanas en mi casa y lo que se me ocurrió en un primer momento fue enseñar, puse un aviso en el diario y en un mes tuve 14 alumnos. Ahí empezó todo. A la enseñanza del violín le sumé contrabajo y violoncello, instrumentos que también dominaba. Fue entonces que a los dos años de trabajar y sacar piezas, convoqué a una pianista para sumarla a todas las cuerdas que ya tenía, y así nació la Orquesta de Cámara”, rememoró Alberto, durante la charla con El Lobo Estepario.
Con ella repasa actualmente obras clásicas, populares y, obviamente, el tango también se incluye en ese repertorio ofrecido ad honorem. No es un dato menor en tiempos donde el dinero se ha instalado, casi, como único agente movilizador. La Orquesta Ciudad de General Pico es la única en La Pampa donde se concentran tantos integrantes, algunos de ellos de dilatada trayectoria, con otros muy jóvenes que están comenzando a transitar sus primeros pasos en este tipo de agrupaciones. La primera formación contó con la presencia de Juan Carlos Sarán (contrabajo), Juana Alomar, Silvana Mango, José Buchner, Ernesto Racque, Natalia Oliva, Ramiro Cuello, Manuel Rivera, Nazareno Barraza y Pellizari (violines), Mabel Cecotti de Rizzi (piano), Fernando Moiraghi y Analía Pellizari (violoncello), Darío Echeverría (flauta traversa).
“En total han pasado más de 100 músicos, la mayoría formados conmigo, muchos de fueron de la ciudad a estudiar y van a estar presentes para esta celebración. La vez que actuamos con mayor cantidad de integrantes fue en el Viejo Galpón, donde en un primer momento íbamos a ser 70 y terminamos tocando con 66 músicos. Todos no entrábamos en el escenario, puse los chelos y los contrabajos arriba, y abajo puse toda la línea de violines y el piano. En cuanto al repertorio, continúa siendo de música clásica en más de un 50 por ciento, esa es la orientación, por ejemplo Strauss está presente siempre, y obviamente el tango. Entre lo nuevo estamos ensayando Invierno de Vivaldi, ahora en el concierto vamos a estrenar Cuan grande es él, canción que hizo famosa Elvis Presley, y una obra que me acompaña desde el vamos es Pampeana, un estilo que pertenece a Armando Forteza y Benuzzi, a quien yo considero el mayor músico en nuestra provincia. Seguramente me ganará la emoción, pensaba que iba a ser la última actuación, por eso elegí el Ave María para el cierre, pero será difícil que vaya a dar un paso al costado ahora. No sé hacer otra cosa que música. Pero habrá que ir pensando de a poco a quien dejaré todo esto para que no se pierda”, concluyó Pellizari.

La noche del 31 de mayo del 98. La primera vez de la Orquesta de Cámara.

La noche del 31 de mayo del 98. La primera vez de la Orquesta de Cámara.

El programa

La velada de esta noche en Nuestra Señora de la Merced denominada 20° Aniversario incluirá en el programa música neoclásica, como también piezas de tango y del repertorio melódico interpretadas por Miguel Heritier y Alejandro Avalos. A su vez se contará con la presencia del profesor de guitarra Eduardo Valentini, quien se sumará para intervenir en la ejecución de Aparcero (Tirao) y Milonga triste (Piana-Manzi), incluyendo ambas arreglos especiales.
El espectáculo abordará obras instrumentales como Sueño de amor (Franz Liszt), Vals del Emperador (Johann Strauss), Canon (Antonio Caldara), Pampeana (Benuzzi-Forteza), Olas del Danubio (Ion Ivanovici), Canción popular (Mozart), Himno a la alegría (Ludwig van Beethoven), Minuet (Bach) y Desde el alma (Melo-Manzi-Piuma Vélez); Avalos interpretará el vals Pequeña (Maderna) y El día que me quieras (Gardel-Le Pera), Heritier intervendrá con su voz en ‘O sole mío (Capurro-Di Capua) y La Traviata (Verdi), luego el dúo Avalos-Heritier en Cuan grande es él (Carl Boberg) y La Bohemia (Plante-Aznavour), para un cierre a toda orquesta con el Ave María de Schubert.
La Orquesta de Cámara está integrada por Horacio Paesani (piano), Alberto Pellizari, José Buchner, Virginia Pellizari, Ramiro Cuello, Susana Cossio, Maitena Corgniatti, Mónica Garelli, Elena Acosta, Lourdes Martínez, Isabel Albín, Evangelina Bottero, Valeria Burge, Kiro Pereyra, Víctor Abraham, Agostina Villegas, Ludmila Lovan, Marta Pierini, Ester Luna y Avril Ambrogetti (violines); Rosana Di Giambatista, Mirian Benito y Belén Jarque (violas); Horacio Di Giambatista, Micaela Cejas, Fabiana Silva, Luisina Baigorria Pellizari, Génesis Andrada y Noelia Luna (cellos); Luciano Pierini y Gustavo Adam (contrabajos). La locución estará a cargo de Juan Carlos Castro.

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Autor

Raúl Bertone