Pensar, sentir, escribir

El cine tiene la capacidad de producir emociones. Despertar sensaciones. Uno puede encontrar en él una fuente de reflexión sobre los vínculos humanos, sobre las sociedades. Desde aquella lejana proyección de los hermanos Lumière, ha venido activando todos nuestros sentidos. Y en ese recorrido por mundos imaginarios, y también reales, se abre un mar de experiencias sensoriales ante nosotros cada vez que nos colocamos ante una pantalla.

En Las cosas: Una historia de los años sesenta, Georges Perec escribe: «Estaba, sobre todo, el cine. Y era sin duda el único campo en el que su sensibilidad lo había aprendido todo».  La piquense Lu Serra encontró en el cine una puerta para derrotar de alguna manera al contagio del conformismo que nos invade. Desde niña buscó desentrañar a través de las películas los vericuetos que pueden entorpecer la búsqueda de los sueños. Estudió Licenciatura en cine y en TV en la Universidad Nacional de Córdoba, y ahora se muestra decidida a compartir todo lo acumulado en este tiempo.

Serra brindará un Taller de Escritura y Guión Cinematográfico en La Vecinal San Etelvino, espacio reinaugurado recientemente en ese barrio piquense, situado en la calle 17 Oeste N° 762. Serán ocho encuentros semanales y cada uno tendrá una duración de dos horas. Se dictarán los días viernes, en el horario de 14:30 a 16:30, y el costo es de 500 pesos por mes. Los cupos son limitados y las personas interesadas pueden comunicarse con el número telefónico 2302-595079. «La idea es amplia, y si bien vamos a abordar las bases de la escritura creativa, es intención llevarlo al formato de guión cinematográfico. Que en ese lugar tengan la posibilidad de volcar en una obra, un relato, todo lo que imaginan, lo que sienten o lo que vivenciaron. Es un modo de expresión», contó Serra, consultada por El Lobo Estepario.

En el transcurso de cada jornada se proyectarán fragmentos de películas y no es requisito tener conocimientos o estudio sobre el tema. El inicio de la escritura será a través de la inspiración, basándose en métodos y ejercicios que se sugieren a la hora de generar un relato. «Desde chiquita, cada vez que salía de una sala de cine, lo hacía enfrascada en mucha emoción y euforia. Algo que me sucede también hoy. Como si el arte me dejara hechizada. Cuando arranqué la carrera, los roles variaron y no lograba sentirme como todas esas veces que salía del cine. Lo que pasaba era que esta vez no lo miraba,  sino que lo estaba haciendo. A punto de concluir me planteé el desafío de hacer un guión basado en un hecho real y fue en ese momento que volví a sentir esa emoción de la que hablaba», contó Serra.

Ante las interminables opciones que otorga este medio de expresión artística, destacó que «lo que me cautivó siempre fue esa idea de generar un nuevo mundo,  de poder transmitir tantas cosas con una historia, de emitir un mensaje en cada diálogo, de hacer sentir por un momento a las personas en un mundo que contemplan desde afuera, pero se sienten parte de él y así aprender. Ponerse un poco en el lugar del otro. A través del cine podés generar belleza para las personas. Es por esto que recomiendo que escriban, que armen su historia bajo su mirada, que vuelquen todos los sentimientos que tienen. Ahí nace un buen relato, poder escribir desde lo que uno conoce y transmitirlo. Creo que además de ser un método artístico, es también un método de reflexión y liberación».

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Autor

Raúl Bertone