Poder percibir el mundo desde otro lugar

El arte núbico, a decir de su creadora Mireya Baglietto, trabaja sobre campos de estimulación sensorial. Espacios creados para la experiencia sensible, buscando meditar sobre el movimiento y explorar nuevas miradas de la realidad. Sitios que cuestionan algunos de los conceptos sobre los que se sostiene nuestro conocimiento del mundo, del universo y de la materia, sólo valiéndose de telas, trozos de sogas, redes, colores, texturas, sonidos y espejos. Y en esa búsqueda constante que debe ser para un niño/a poder interactuar con el medio, aprendiendo que el mundo puede ser diverso, alimentando y explorando un sentido creativo, alumnos que asisten al CAI (Centro de Actividades Infantiles) de la Escuela 84 de nuestra ciudad expusieron sus vivencias recogidas durante el año a través de una instalación artística sensorial inspirada en Baglietto. La misma estuvo conformada por trabajos realizados por quienes concurrieron cada sábado a los Talleres coordinados por los profesores Fabiana Silva, Alicia Malerba, Anghy Hecker y Miguel Muñoz, con el acompañamiento de la maestra comunitaria Silvina Cora.
“La idea de la instalación artística nació en marzo o abril cuando nos reincorporamos a la actividad del CAI en la 84, y la planificamos como para poder hacer un cierre del ciclo lectivo. Mientras tanto, durante todo el año se trabajó en la parte artística con los chicos que asistieron los sábados y fuimos desplegando un poco esta propuesta, hablando de lo que es el arte núbico y cómo cambian las miradas a través de un espejo. Mostrar o ampliar la creatividad en los chicos. Fue entonces que estuvimos viendo diferentes texturas, imágenes, colores, todo en el transcurso del año y así fuimos acumulando materiales para hacer la exposición, que no fue netamente con telas como lo hace habitualmente Mireya (Baglietto) sino que también se le anexó los trabajos de los chicos. Para ellos resultó una experiencia personal desde lo sensorial, de la posibilidad de observación para sentir, oler, tocar y experimentar los sonidos. Un proyecto tendiente a llevar este tipo de arte a los barrios que abarcamos con el CAE como son el Roca, Malvinas, Empleados de Comercio y Dr.Campi“, contó Silva, consultada por El Lobo Estepario.
El proyecto Repensar el mundo está inspirado en el arte núbico y el espacio expositivo estuvo cubierto por diversos objetos como telas intervenidas con pintura, papeles dibujados y pintados, materiales reciclados recreando lugares que remiten a la naturaleza y objetos sonoros y lumínicos. Cada espacio invitó a ser transitado y experimentado por el espectador, quien espejo en mano se dispuso a descubrir perspectivas insospechadas. Con el objeto de modificar y enriquecer la experiencia visual y táctil, se incorporó la música como elemento integral con la intervención en vivo del maestro Germán Alzogaray con la interpretación del primer movimiento del concierto para violín en La menor de Antonio Vivaldi; Czardas de Victorio Monti, cerrando su actuación con una obra de su autoría titulada Eclipse. Así, la galería de la Escuela 84 se convirtió en un espacio de ensueño, lúdico y etéreo. Desafiando a trastocar la percepción y animando a jugar. Cuando la organización que uno tiene en la cabeza no le responde, y entonces asoma lo mágico.

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Autor

Raúl Bertone