“Mi próximo disco reflejará más lo visceral”

La guitarra lo acompaña como una extensión más de su cuerpo. Así emprende su viaje. Un joven músico que refresca el discurso y la escena del folclore con la canción como primer elemento de unión. Concibe a la canción como un medio de expresión para causas sociales. Desde su irrupción apenas algunos años atrás ya le sucedieron situaciones movilizantes. Una de ellas fue Vuelos, su primer material solista. Entendiendo que un disco sirve para cerrar una etapa y dar surgimiento a otra, el santarroseño León Gamba procuró cobijar en él canciones que fueron parte de sus mejores sensaciones en este último tiempo.
Vuelos es un disco que muestra de alguna forma el repertorio que tocamos con la banda que me acompañó durante todo 2015 y 2016, lo plasmamos en un trabajo que tiene muchas canciones para bailar, donde hay chacareras, gatos, zambas, también tiene un par de canciones como Viento del sur en la que intervino Martín Casado, el baterista de Lisandro Aristimuño, y está cantada a dúo con Javier Caminos, uno de los invitados junto a Federico Pecchia, Federico Toledo, y Sebastián Cayre. Considero que se trata de un disco que por ahí no es habitual entre lo que se puede encontrar en La Pampa, de ahí lo lindo de plantear una propuesta nueva y buscar defenderla todo el tiempo, tratando de brindar otra alternativa tanto sonora como conceptual, donde cada canción tiene un mensaje propio. De ahí el nombre elegido”, contó Gamba sobre su primer “hijo” musical, parido en los estudios del santarroseño Darío Zorzi y del rosarino Alejandro Renzulli, y presentado en los últimos días de junio en la sala A.T.T.P, junto a su banda integrada por Julián Gerez (bajo eléctrico), Agustín Cornejo (flauta traversa), Renzo Fredes (guitarras y coros), y Franco Schall (batería).
El aire de su niñez estuvo invadido constantemente de música. Su abuelo Kiko Cerda fue un guitarrero y cantor oriundo de la localidad de 25 de Mayo, y ese legado fue amasando su vocación, comenzó a tejer sus ilusiones concentradas en poder pisar algún día un escenario cualquiera, donde la música fuera el lazo, el conducto emotivo. “Toco la guitarra desde muy chico. Mi abuelo materno escribía sus canciones, y si bien no llegué a conocerlo, mi mamá me hablaba siempre de él, y me hacía escuchar los cassettes que grababa con sus temas. A través de mi viejo me vinculé al rock nacional, mucho Serú Girán, León Gieco, y por el lado del folclore, Raúl Carnota o la em>Negra Sosa. Esa era la música que se escuchaba en mi casa y con la que crecí, es la que me empujó a que empezara a tocar la guitarra. Hoy podría mencionar a Aristimuño, Drexler, Aznar, Raly Barrionuevo o Bruno Arias como referencias también. Cuando tenía nueve años comencé a estudiar después de que me regalaran una guitarra para el Día del Niño. Y al poco tiempo ya escribía mis canciones, cantaba en los actos de la escuela y en alguna que otra peña”.
A los 16 años Gamba formó una banda de rock alternativo, llamada Secuencia. Con ella fueron finalistas del concurso Maravillosa Música, en 2012, quedando entre las 15 mejores de un total de 600 aproximadamente. Una vez disuelta, empezó a intensificar su impronta como sesionista, tocando el bajo en Somos Trío. “Fue en ese momento donde empecé a descubrir otra vez el folclore. En el 2013 edité un demo que se llamó Crisol, contenía cinco temas, y con la guitarra, una carpa y 300 pesos me fui a probar suerte a Cosquín. Desde ese momento no paré mas, comencé tocar más seguido, y a producir eventos en Santa Rosa, hasta llegar a hoy”, contó en otro momento de la charla con Lobo Estepario.

Vuelos es una realidad, ahora será momento de exponer en sociedad, en el recorrido que se avecina, toda esa construcción…
– Llegamos a su presentación oficial después de tocar mucho afuera, tanto en 2016 como en los inicios de este año. En marzo hice la peña junto a Javi Caminos, es algo que venimos tratando de instalar desde el año pasado, siempre buscando generar espacios culturales. Con el disco en la mano me gustaría realizar antes de finalizar el año otra edición de la peña. Hay un camino por transitar con Vuelos, presentarlo por todos lados como se debe porque es un trabajo que nos costó mucho. Fueron dos años y medio de inversión de tiempo, dinero y energía. Después será el momento de empezar a trabajar en la pre-producción del próximo disco, donde seguramente me encontrará en una faceta más de compositor y un poco más desenchufado también. Vuelos es eléctrico, y mi próximo disco reflejará más lo visceral, lo que uno tiene adentro, que sea despojado de tantas capas de sonido. Hacerlo con una guitarra y una instrumentación simple, más acústico. Que la canción simple sea la que me permita expresar lo que tengo ganas de decir.

– Estás recorriendo asiduamente la provincia y el interior del país ¿cómo ves la escena para los músicos independientes?
– Las puertas no están del todo abiertas, uno tiene que generar sus espacios, y mucho más cuando se transita un folclore fusionado, que no es el que se consume de forma masiva, pero que tiene muy buena aceptación en las peñas por parte de los bailarines, o de los ballets que organizan los eventos. Nos cuesta mucho ingresar en ciertos circuitos donde predomina tal vez un folclore más comercial, pero bueno, yo voy por el lado de la canción propia, que tenga un mensaje. Soy partidario de la canción solidaria, esa que intenta despertar una conciencia, y siempre respetando mucho nuestra música popular más allá de la fusión que podemos encontrar con otros géneros. Los espacios están, pero reitero que hay que generar los propios. Yo no reniego de eso, me aboco a construirlos desde la camaradería, buscando compartir con compañeros de la provincia y del interior del país, buscando un circuito que nos albergue a todos.

– Insistís en el mensaje que se puede ofrecer desde un escenario, de la posibilidad de levantar una bandera por una causa justa…
– Así es. Recalcar el compromiso. Me gusta colaborar siempre en cuanta causa me toque de cerca, y en el disco hay una chacarera que me pertenece y que se llama Sueños de revolución, que habla de mi forma de ver la sociedad, de sentirla, de sentir las injusticias y lo que vivimos diariamente. Poder tender una mano a quien lo necesita y estar atento. El artista es un canal siempre, uno puede estar arriba de un escenario, haciendo lo que sabe, pero siempre tiene que tener para decir por toda la gente que no puede estar ahí arriba.

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Autor

Raúl Bertone