«Siento que es un momento para mirarnos con sana autocrítica y replantearnos muchas cosas»

«En este tiempo tan particular para todos, personalmente he hecho un gran proceso conmigo misma y siempre resonó en mí una palabra hermosa y profunda: «resignificar”. Pienso que es necesario cortar con el patrón automático que de alguna manera todos utilizamos y que nos hace calificar las cosas como buenas o malas, sabiendo que hay otra opción que es la de resignificar; darle un valor, sentido o funcionalidad nueva a aquello que se nos presenta, en este caso, como “malo”. Soy un ser nómade y muy ermitaño, generalmente hago mucha introspección, no me gusta exponerme para “mostrar” nada aunque a veces parezca contradictorio con mi ser “cantante, artista, música” y me siento cómoda con eso, por eso para mí este tiempo ha sido bastante seductor. Sinceramente siento que es un momento para mirarnos con sana autocrítica y replantearnos muchas cosas, desde lo más superficial, como hábitos de higiene personal para cuidarnos entre todos, hasta lo más profundo, como qué energía manejo y dejo entrar a mi vida, qué es lo que mi ser interior necesita manifestar, cómo me comunico con los demás desde este contacto interno y qué puedo hacer para mejorar mi realidad en este contexto. Me propongo siempre evolucionar en todos los aspectos y creo que el caos o cualquier situación que podamos catalogar como caótica o problemática nos da muchísimo orden y respuestas diferentes a las que tenemos, estar atentos para poder decodificar qué acciones no nos están ayudando y replantearnos nuevos modos de ser, hacer y actuar. Para mí es un tiempo que nos propone un desafío con nosotros mismos, sabiendo que nuestro granito de arena aporta a una causa que tiene que ver con un bien mayor del cual todos podemos salir beneficiados, como es responsabilizarse de los propios actos y generar una realidad social con mejoría en todas las áreas. Creo que uno mismo crea su realidad, somos hacedores incansables de nuestra propia historia, por eso lo maravilloso de ser únicos e irrepetibles y por eso también siento que debemos comenzar justamente “por casa”. Las excusas nos condenan y la queja constante nos estanca. Estamos muy habituados a tener que estar de un lado o del otro, y poco comprendemos de que la integridad de nuestro ser y el poder pensar por nosotros mismos es la llave para todos los males. Lamentablemente nos enseñaron mal, venimos consumiendo discursos infundados, individualismos adoctrinados y politizados, noticias amarillistas, odio, violencia, críticas, creemos en cosas “que nos dicen” y poco hacemos por desarrollar un criterio personal. Creo que es un gran momento para comenzar a utilizar el prefijo re; replantear, resignificar, repensar, reeducar, rever, recomenzar, redescubrir y todas las que se les vengan a la mente. Desde mi profesión siempre digo que soy una persona muy afortunada; puedo vivir de lo que amo y de lo que elegí en conexión directa con mi sentir. Para mí la música, la expresión a través del canto y la maravilla de la voz humana, representan mi forma más fiel de vivir, sentir y ser. Trasciende todo fin comercial o de exposición con lo cual nunca estuve conectada. Muy posterior a elegir mi carrera como música descubrí el mundo de la docencia en el área vocal y, al mismo tiempo, una vocación escondida en mi que es la de ser comunicadora, investigadora incesante y educadora en ese ámbito, sentí la necesidad inminente de poder contarle a todos lo importante que es establecer una conexión real con nuestra voz. Desde este lugar, la situación actual me abrió una puerta a un nuevo camino de aprendizaje y adaptación continuando mi labor de modo virtual. En este sentido también creo que es una prueba de fuego para desarrollar nuestras capacidades y habilidades personales y para saber donde estamos parados, qué herramientas tenemos y cuales debemos seguir desarrollando y perfeccionando. También fue un momento que aproveché para seguir formándome profesionalmente. El hecho de estar en casa me ayudó a optimizar mis tiempos y poder dedicarle a una parte que me fascina, que es la investigación y la formación permanente en el área vocal y todo lo que a ello respecta. Creo que uno de los beneficios de esta situación es que se han abierto nuevas posibilidades para poder acceder a formación en lugares distantes que antes solo proponían modalidades presenciales, y que a veces por la lejanía, tiempos y recursos económicos para viajar, eran sueños que particularmente tenía en mi lista y que hoy puedo realizar. Creo que para el ambiente artístico, si conectamos con nuestro ser músico, artista, podemos descubrir que tenemos herramientas de auto superación y modos de continuar en actividad; un desafío creativo sin dudas, y más sincero desde lo que elegimos dar. Obviamente que el arte sin contacto es algo casi imposible porque en cada acto hay una reciprocidad muy necesaria y nutrida, somos actores del dar y recibir constante. Creo que en ese aspecto, y como consumidora también de distintas expresiones artísticas, es difícil tener que pasar estos meses sin poder hacerlo o compartirlo en cuerpo presente, sin poder ir al teatro o a cualquier lugar donde podamos disfrutar de un concierto, una obra. También es cierto que la realidad de todos es diferente y que hay gente que no la está pasando bien económicamente pero, como he dicho antes, creo que a veces tenemos que conectarnos desde otro lado y redescubrir nuestro potencial, lo que somos capaces de hacer, porque eso existe en todos. Esto puede acercarnos a la necesidad de plantearnos lo que somos verdaderamente, creo que nos muestra en qué realidad vivimos y nos da un tiempo de introspección donde podemos redefinirnos; en el sentido de qué estamos diciendo cuan decimos; soy músico, soy artista, desde qué lugar nos vinculamos con ese “Yo soy” que nos define. Creo que es necesario ver desde qué lugar a veces se reclaman espacios o lugares, porque todo empieza también por un real compromiso con nuestra profesión, respetarnos entre colegas, acompañarnos, dejar un poco los egos de lado y entender que si todos nos sinceramos artísticamente podemos lograr que el medio donde vivimos mejore; hacer todos los días algo que nos aporte a nuestro ser artista y si vamos a “enseñar”, proponernos realmente aportar al desarrollo y crecimiento de otros músicos, darnos por completo desde un lugar de real conexión y misión. Creo que es necesario que esto de alguna manera pueda establecerse para que el escenario a futuro pueda ser otro».

María Sussini

Nació en Trelew (Chubut) el 14 de enero de 1986, y vive actualmente en Santa Rosa. Comenzó a cantar a los cinco años y a lo largo de su niñez se ha presentado en certámenes, concursos, actos, radios, eventos, etc, teniendo también en ese periodo su primer experiencia en grabación de estudio. Durante su adolescencia se capacitó con docentes de canto y expresión corporal, lo que le permitió también tener experiencias laborales a temprana edad. En el año 2004, luego de terminar la secundaria, se radicó en Córdoba para formarse profesionalmente, recibiéndose años más tarde de Técnica Superior de Arte en Música con Orientación en Canto (Jazz y música popular). También, en este tiempo, ha nutrido su formación con especializaciones, congresos, certificaciones y cursos realizados en Buenos Aires, con profesionales de aquí y del extranjero. Actualmente continúa en actualización y capacitación permanente. Desde 2007 conforma su propio proyecto, primero bajo el nombre de Puzzle Jazz y luego como María Sussini, en géneros vinculados al jazz (clásico y contemporáneo), bossa nova, como también otros estilos pertenecientes a la música de Brasil (MPB) y diversos géneros populares. Su vinculación con la música argentina también le permite seguir abordando este género desde el cual nació su vocación. Además dicta clases y cursos de Canto, Técnica Vocal, Educación Funcional de la Voz, entrenamiento expresivo–corporal para cantantes, interpretación y recursos estilísticos dentro de la Música Popular. Trabaja de manera particular y grupal en su propio estudio (Maria Sussini Estudio) y en otras instituciones santarroseñas; es preparadora vocal del Coro Estable de la Provincia y profesora Técnica Vocal de la Dirección de Educación y Cultura de General Pico.

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Autor

Raúl Bertone