El teatro como acto único

El acto puede transformar todo lo que se le ocurra, el odio en amor, la tristeza en alegría, la incredulidad en esperanza, la desesperación en calma, el final en principio, la muerte en vida. Una frase de Arthur Miller permite resumirlo: El teatro es tan infinitamente fascinante, porque es muy accidental, tanto como la vida. En el teatro reside una magia que a casi ningún arte se le confía: la espontaneidad, la imposibilidad de que dos obras representadas sean iguales, cosa que no ocurre con una película o con una obra de literatura; que por mil veces que las veas o leas nunca cambian. El teatro siempre ha sido un acto único, irrepetible y casi indescriptible. El desarrollo, caótico en apariencia, de las imágenes del sueño en el cerebro, y esto por un encadenamiento eficaz, por un verdadero esclarecimiento de la atención, como escribió Artaud.
Las obras Potestad, Matar cansa y Splatter, rojo sangre, abordadas por el Grupo Municipal de Teatro Comodín, continuarán sus presentaciones durante los próximos días. Hoy viernes, a las 21:30 horas, se pondrá en escena en El Viejo Galpón Matar cansa, de Santiago Loza, con la actuación unipersonal de Leandro Ghiglione y la dirección de Gabriel Peralta. Ghiglione encarna, en un espacio sumamente despojado, a un admirador de un asesino. Narra la historia de otro hombre: un delincuente, un asesino que fue sumando víctimas con una tranquilidad inconcebible. Quien cuenta la historia está fascinado con este último. El tan desvalido, opaco, parece sólo apasionarse cuando describe algunos actos del otro y lo hace hasta en sus detalles más sórdidos.
La agenda continuará el domingo 29 en el Auditorio de MEdANo, y desde las 20:30 horas, con Splatter, rojo sangre, una comedia nacional de Daniel Dalmaroni que transita el encuentro de un grupo de autoayuda con marcado humor negro, otorgando verdad a la situación disparatada que viven los personajes. Lo que para el espectador es gracioso, para los personajes es una tragedia. Actuarán Susana Deballi, María Inés Pasqualotto, Karen Giles, Lucía Bauzá, Emiliano Paierpaj y Leandro Ghiglione, con dirección de Gabriel Peralta.
Finalmente, el sábado 4 de noviembre, también en MEdANO pero a partir de las 21:30 horas, será el turno de Potestad, escrita por Eduardo Tato Pavlovsky en 1987, un autor de piezas memorables de la escena nacional, como así también pionero en el psicodrama en Latinoamérica. La obra encarna uno de los temas que nos legó la dictadura militar: la problemática del raptor de niños a través de un plan organizado por las Fuerzas Armadas.
Aborda la represión, la tortura y la desaparición de personas, desde la óptica de un exrepresor, un fenómeno complejo que nos muestra esta pieza teatral, no sólo como la gran creación dramática que es, sino también como una metáfora sobre los males que sufre nuestra sociedad, como lo son la hipocresía, la falta de solidaridad y el egoísmo de los seres humanos. Protagonizada por José Manuel Miranda, cuenta también con la dirección de Peralta. La entrada para cualquiera de las tres funciones tiene un valor de 70 pesos, o pueden conseguirse dos por 100 pesos.

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Autor

Raúl Bertone