“Traté de buscar una forma de explicación concreta”

La música hace que una existencia tenga sentido y valga la pena transitar hasta el final. Es una de las expresiones más fabulosas del ser humano. Aquellos que se vuelcan decididos a aprender la ejecución de algún instrumento, encuentran en los libros ese potencial necesario que aporta al desarrollo. Ayudando a iniciar carreras como educadores, sirviendo como inspiración para crear. En guitarra uno de los primeros trabajos didácticos creados fue el método completo de Carcassi, material de estudio obligatorio. O las escalas de Andrés Segovia, otro material de permanente consulta.
Diego Sola es un músico piquense que obviamente desde pequeño ha utilizado textos para amasar todos sus conocimientos de la guitarra. Y en los últimos tiempos, además de seguir cultivando el deseo de hacer música y ocuparse del rol docente, viene exponiendo en varios libros parte de lo aprendido a lo largo de estos años. Porque nunca dejó de aprender, leyendo mucha teoría y practicando, siempre practicando. En un lenguaje entendible y práctico expone recursos y demás facetas vinculadas con la guitarra, que ha pasado a ser como una compañera inseparable.
“Mi último libro se llama Recursos armónicos para guitarra, salió a principios de este año editado por Melos. Como toda cuestión pedagógica o didáctica primero es la práctica, y después la teoría. A través de dar clases y trabajar estos temas uno va viendo de qué manera se puede encarar para que los chicos lo entiendan de una manera más rápida y eficaz, y así poder llevarlo a la práctica. Lo que traté de hacer, tanto en este libro como en los dos anteriores, fue buscar algún método o alguna forma de explicación que resultara concreta, sin dar demasiadas vueltas. Empecé a escribirlo a principios del año pasado y me llevó unos seis meses. Luego, en el transcurso de un curso que dicté en mi casa, lo terminé de pulir, pude cerrar algunas cosas que no estaban del todo definidas. El libro contiene unos audios que permiten escuchar los ejemplos que se plantean en el texto, a veces uno puede leer todo pero si no se escucha no se entiende bien o queda en el aire. Considero que los audios son imprescindibles en este tipo de publicaciones”, señaló Sola durante la entrevista con El Lobo Estepario.

Diego Sola y su guitarra.

Diego Sola y su guitarra.

Nacido en General Pico un 8 de mayo de 1982, cuando tenía 11 años empezó a estudiar guitarra con Daniel Sosa, y al tiempo pasó a tomar clases con Daniel Mollani, previo a su partida hacia Córdoba. Fue el propio Mollani quien preparó su ingreso en la Universidad Nacional, donde Sola cursó y terminó las carreras Composición Musical y Profesorado en Composición. De regreso a nuestra ciudad, en el 2009 ingresó como docente en el Instituto de Bellas Artes, para trabajar posteriormente en el Instituto de Formación Docente de Villa Mercedes. Actualmente dicta clases en la Universidad Nacional de San Luis (Profesorado de Música Popular Latinoamericana y Tecnicatura en Producción Musical), y en dos colegios secundarios.
Sola es autor de otros dos textos (Solo Rasguidos, y Arpegios y el juego de sus variantes), mientras otros dos libros aguardan el momento de ser publicados. “Mi última publicación trata el sistema CAGED, un método muy utilizado en guitarra que trata sobre las cinco zonas de los acordes mayores que se van trasladando en todo el mástil, que brinda un montón de opciones tímbricas y sonoras, una ampliación del abanico sonoro. El libro cuenta también con partes sobre conceptos de armonía a nivel general que pueden servirle a cualquier músico, por ejemplo, cómo reemplazar acordes, ampliar una sucesión armónica y ponerle otras notitas, todo dentro de un sistema que se llama tonalidad. En el final se trabaja sobre dos canciones, una es Vasos vacíos, y la otra es la zamba Piedra y camino, donde se aplican todos los conceptos que se trabajan en el texto de una manera bien práctica. Elegí como ejemplos dos músicas de estilos distintos”, agregó Sola.
En su derrotero, el músico piquense estuvo presentándose con su guitarra clásica interpretando un repertorio de música argentina (tangos, milongas), para luego salir al ruedo con temas propios, mostrándose en MEdANo y en la sala del Maracó de nuestra ciudad, en ocasión del Ciclo Cuerdas y Vientos, integrando también la grilla en el festival Guitarras del Mundo. En San Luis formó un trío (cello, flauta traversa y guitarra), que se llamó Tango 3, y cuando marchó el cellista, e ingresó un cantante, pasando a ser menos instrumental, se denominó Tango 2,3. Una vez disuelto el trío, Sola retomó su camino solista, haciendo versiones de Los Beatles, con arreglos de otros músicos y empleando una técnica que se llama fingerstyle, que permite tocar en solitario tanto acompañamiento como melodía al mismo tiempo. Además compuso música para algunas obras de teatro en Córdoba y musicalizó dos temporadas del documental En el aire…San Luis visto desde el cielo, filmado con drones.

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Autor

Raúl Bertone