Un cuarteto de guitarras que hechiza, homenajeando al maestro

El eximio guitarrista español Paco de Lucía dejó este mundo hace poco más de siete años. A través de su virtuosismo se encargó de modernizar el flamenco, y darle ese carácter internacional que logró adquirir. Desde el año 2013, el marplatense Julio Azcano integra el Eos Guitar Quartet, citado por muchos como «uno de los mejores cuartetos de guitarras del mundo». Y Paco de Lucía fue, al igual que McLaughlin, Mike Stern, Ralph Towner o Roland Dyens, uno de los compositores que dedicó obras al Eos.

La reconocida formación nacida en Zurich hace 30 años es una marca registrada y por estos días se muestra con su noveno disco, llamado El alma de Paco. Editado en coproducción con la radio suiza SRF2, saldrá a la venta el próximo 24 de septiembre. Se trata de un homenaje al nacido en Algeciras, y contiene obras escritas por Leo Brouwer, José Antonio Rodríguez y John McLaughlin, con la cantaora Carmen Linares y el percusionista Ricardo Espinoza como invitados especiales. También aparecen composiciones originales de Marcel Ege y David Sautter, junto a tres danzas de Manuel de Falla.

Azcano vive en Lucerna, ciudad suiza que lo cobija desde 2004, y a lo largo de todo este tiempo viene exponiendo su sensibilidad y su destreza con la guitarra clásica en cuanto escenario se ha presentado, buscando a su vez experimentar y entablar comuniones con otros instrumentistas. En Zurich realizó el Diploma de Jazz e Improvisación de la Zürcher Hochschule der Künste, profundizando su trabajo con la guía de Kurt Rosenwinkel. Algunos de sus discos editados como solista, como Ayres (en 2009, con el turco Arikan), Nadear (2010 junto a Wehinger y Spieler) o Distancia, recibieron excelentes críticas de exponentes y periodistas especializados de la música académica y jazz europea, como también sucedió con New Tango Songbook, con la cantante Marcela Arroyo. Esa misma impronta que suma a sus incursiones por todo el mundo con el Eos, como a los trabajos en estudio de los que viene siendo parte desde que arribó a la reconocida formación, luego del alejamiento a fines de 2012 de Martin Pirktl.

«Todo se produjo cuando Marcel Ege, uno de los integrantes -los restantes son David Sautter y Michael Winkler-, estuvo en nuestro país, y un día compra un disco de Guitarras del Mundo de 2001. En ese disco estoy tocando My Funny Valentine, y al tipo le gustó. Pasaron los años, estaba en un proyecto de Towner, en Zurich, me reencuentro con un amigo brasileño, Alieksey Vianna, un guitarrista impresionante, y me presenta ahí a Ege. Empezamos a conversar, me cuenta que había escuchado el disco y yo pensaba que era un coleccionista fanático de discos donde hay guitarras. Le pregunto a qué se dedicaba y me dice “yo toco en un cuarteto”. Cuando me tira el nombre no lo podía creer. A partir de ese momento nació una amistad, me invitaron a tocar en el In Guitar Festival Winterthur, que es un festival internacional de guitarra que tiene lugar anualmente en salas de concierto de Winterthur, lo hice como solista, y tras la partida de Pirktl, hicieron audiciones. Al final quedamos dos personas, conmigo estaba un amigo de ellos, del mismo barrio diríamos, y sin embargo me dieron la oportunidad», recordó Azcano en una de las charlas que mantuvo con El Lobo Estepario.

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Autor

Raúl Bertone