Un espacio musical ofrece alegría

Un espacio musical ofrece alegría para expresarse libremente. Platón y Aristóteles codificaron las virtudes terapeúticas de la música, que consideraban una higiene mental. Todo lo artístico transmite un sentido, desarrolla la sensibilidad y en un contexto donde la música es el agente activo de esa exploración, se genera una experiencia emocional.

En el transcurso de los últimos meses se llevó a cabo en las instalaciones de la Biblioteca Popular José Manuel Estrada de nuestra ciudad un taller que posibilitó a niños de dos a cinco años ser libres, creadores y solidarios. Denominado Viva la diferencia, días atrás se expuso en una jornada el aprendizaje del sentido y el lenguaje de la diversidad, donde la música contribuye a liberar el potencial que llevan consigo.

«La comisión de la Biblioteca aprobó un proyecto que presenté a comienzos de año, haciendo enfoque específicamente en niños y niñas, con y sin discapacidad. Lo armé buscando que desde la primera infancia tengan un vínculo con la música, que los lleve a tener momentos de juego y en ese contexto recibir aprendizajes motrices, de percepción auditiva, de nociones espaciales de creatividad, de expresión o de emociones. Usamos la música como elemento fundamental para desarrollar todas las actividades», contó la musicoterapeuta Fabiana Silva, quien bosquejó y llevó adelante el taller.

En la muestra realizada intervinieron la artista plástica Dora Rossi y la escritora Nidia Tineo, quien narró con títere la poesía La araña Jacinta. Rossi plasmó en una obra todas las sensaciones que se percibieron, y la misma será donada a la Biblioteca. «Le dije que me gustaría se llame La niñez. En estos tiempos tan acelerados uno inconscientemente lleva a los niños a madurar demasiado rápido, y la niñez necesita su tiempo, sus espacios, su exploración. El nombre que le puse al taller se debió a que el mundo sería muy aburrido si todo fuera de un mismo color, con un mismo pensamiento o una misma idea y lenguaje. Creo que es en la diversidad donde se ven las personas que tienen esas condiciones especiales para ser quienes somos, seres únicos e irreemplazables. Estuvimos trabajando sobre eso durante todo el año», agregó la docente en ocasión de la charla con El Lobo Estepario.

En síntesis, la música como recurso y fin en si que promociona aspectos positivos. En ese sentido Silva, que a través de su tarea en distintos ámbitos viene exponiendo diferentes inquietudes, señaló que «se recorrieron diferentes géneros, músicas de otros lugares, jugando con elementos intermediarios como telas, diarios, bolsas, maderas, elementos cotidianos con los que se puede desarrollar la creatividad, el juego percutivo y con el otro, el vínculo, la interacción, y fortalecer la autonomía de cada uno, como la amistad. Fue una experiencia muy linda, tuve el acompañamiento de varias madres que se quedaban a participar y el apoyo total de la comisión de la Estrada. En el taller se respetaron los tiempos de cada uno, sin la tecnología de por medio, haciendo escucha consciente de audios, de cuentos, con momentos de relax y de movimiento, dedicándonos ese tiempo exclusivamente para nosotros. Mirarnos a los ojos para poder disfrutar de un gesto, de una mirada o de un sonido».

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Autor

Raúl Bertone