Una poesía de Paola Cervio

«En las avenidas oficiales de la literatura pampeana a los folcloristas se los llama escritores», anoté en un librito alguna vez. Y en idéntica cantidad de veces que reproduje la idea llegaron los cruces y las enemistades. Que así sea. También es proporcional mi cansancio a esperar con temor una y otra vez los himnos a los inmigrantes y las bondades del trigo y de los nietos. Sólo me renueva y también a modo de refutación, la poesía nueva de nuestra provincia, sobre todo cuando está hecha con la materia invisible que nos anima.

Día de viento.
Cuando era chica
salía con mi papá a recorrer
las calles de tierra.
Buscaba las cosas que
otros perdían y quedaban
sepultadas en los
granos de arena.
Siempre le tuve miedo a esa
fuerza invisible.
Por eso los días de viento
me suspendo en el aire.
Prefiero ser arrastrada
a descubrir
lo que esconde la
tierra firme
bajo mis pies.

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Autor

Eduardo Senac