Una propuesta teatral que crece “Desde el alma”

El grupo tiene el nombre del famoso vals criollo de Rosita Melo y Homero Manzi que sigue emocionando con sus acordes y haciendo bailar a los argentinos desde hace muchas décadas. Al momento de su creación, sin embargo, no fue inspiración directa para quienes, hace seis años, se juntaron por su amor al teatro y decidieron emprender el camino de la actuación en Quemú Quemú, un pueblo con varios hitos recordados en el mismo quehacer en su historia centenaria. La identificación vino por otro lado. Con esas tres palabras se quiso sintetizar la actitud característica de los protagonistas del grupo. Ante las carencias iniciales y las inciertas posibilidades de continuidad, se buscó una consigna que diera fuerza y optimismo. La entrega sería así “desde el alma”, con la única base segura que se poseía para avanzar e integrarse a la actividad teatral pampeana.
Hace pocos días, en coincidencia con la celebración del 110° aniversario de la fundación de Quemú Quemú, el grupo teatral Desde el alma sorprendió por la madurez y crecimiento logrado con su último trabajo. Dos funciones con localidades agotadas ratificaron el camino elegido en sus orígenes, en este caso con una creación colectiva titulada La mala cura con la dirección de Julio Gre. La Escuela Nº 193, espacio cobija a los teatreros quemuenses para los ensayos y actividades generales del grupo, recibió al público con una propuesta que creció en ese mismo lugar a partir de consignas precisas del director. La idea fue desencadenar un proceso de creación con temática actual y propio, que atrajera al público con los ingredientes indispensables de comicidad, drama y reflexión que demanda toda obra teatral.
El trabajo avanzó el año pasado con las improvisaciones de cada integrante que fueron madurando y rescatándose para dar paso a un trabajo de adaptación, que desembocó en el guión definitivo. La fuente principal acordada fueron los célebres siete pecados capitales que resumen, desde tiempos inmemoriales y con la óptica religiosa, los comportamientos extraviados del ser humano y sus complejidades anexas. La historia fue creciendo con el cruce de las distintas ideas y concluyó en un producto final para el lucimiento de todos los personajes.
En esta etapa hubo una intervención fundamental que recuperó los aportes individuales y plasmó el texto definitivo. Graciela Chela Garayo, actriz también del grupo Desde el alma, fue la responsable de esta tarea que se conoce como dramaturgia, distribuyendo cada uno entre los diferentes intérpretes, alrededor de un psicólogo muy especial que nucleara los conflictos sin dejar de sumar los propios en su diaria tarea profesional de receptor y calmante de los ajenos.

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Chela ya había abordado la misma tarea, pero para obras infantiles, una faceta que se ofrece también anualmente desde Quemú Quemú. Con esta nueva iniciativa teatral ha dado un paso importante hacia el público adulto. Para ello tuvo el aliento del autor Carlos Dittler, nacido en esa población por el paso de sus padres como docentes de las escuelas locales, y que ha alcanzado, con su aporte actoral, la dirección y la autoría, un relevante lugar en la dramaturgia provincial y regional. Algunas de sus obras fueron motivo de presentaciones anteriores del conjunto quemuense.
Los ensayos apuntaban a la presentación de La mala cura a fines del año pasado. Dificultades inesperadas la impidieron. La espera posibilitó ajustar e intensificar la propuesta y alcanzar mayor seguridad para el aplauso de un público fiel a las presentaciones realizadas a fines del pasado mes de julio. Desde el alma está integrado por Carlos García, Nelly Rodríguez, María Arguello, Norma Naser, Martín Guarido, Sandra González, Graciela Garayo, Lucía Mayer y Ana Villar. Todos han sido los artífices de este nuevo y exitoso paso que apunta a un objetivo: que el teatro no se pierda en Quemú Quemú ni en otro lugar donde exista alguna vocación similar, para seguir aportando al crecimiento de su gente.
El grupo hizo público su agradecimiento al pueblo y autoridades de Quemú Quemú por el apoyo brindado, traducido en la concurrencia plena a las funciones, y expresó su satisfacción por el trabajo logrado. “El crecimiento que hemos tenido es inmenso y la gente lo advierte y lo ha hecho saber”, señalaron sus integrantes. Ahora ya viene otro desafío. El próximo domingo 12 de agosto se producirá el estreno de una nueva obra infantil. Se trata de El fantasma de Quemuville, con inspiración en el más conocido y británico de Canterville pero con los mismos estremecimientos e interrogantes: ¿Será verdad que hay un secreto que ronda una vieja casona de campo en las cercanías del pueblo? El estreno será ese día a partir de las 14 en el gimnasio municipal de Quemú Quemú.

Colaboración: Miguel Machesich.

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Autor

Raúl Bertone