«Una satisfacción grande poder llevar mi obra a otros lugares»

La inspiración latiendo. Invitando siempre. Piotr Ilich Chaikovski señaló cierta vez que «el componer pierde el carácter de trabajo solamente, se convierte en beatitud pura». Viviana Dal Santo enciende su luz y de forma artesanal escribe, compone. Hay siempre una completa dedicación. Melodía, armonía, ritmo. A través de la música se transporta a lugares donde todo es más simple y puro. Desde hace algunos años la pianista y compositora santarroseña viene organizando un ciclo de conciertos en los que se abordan y se estrenan obras de su autoría, con excelentes músicos de la provincia que le dan vida poniéndolas en sonido. El año pasado presentó su primer disco, llamado Eco de mi voz, con un repertorio completo que le pertenece.
Pero sus composiciones vienen ganando también otros espacios en el interior del país. En marzo de este año Chacarera en el alma fue estrenada en el Centro Cultural de Cipolletti por Camilo Sánchez (clarinete) y la Orquesta Filarmónica de Río Negro que dirige Martín Fraile. Y en los últimos días, al igual que sucedió en otras ocasiones, cuando sus composiciones fueron interpretadas en Mendoza, Bahía Blanca, Buenos Aires o España, una obra suya se dejó escuchar en otra provincia que no es la nuestra. Aires de La Pampa fue interpretada por Jesús Torres (flauta) y Sara Rodrigo (piano), en ocasión del concierto Música desde las raíces, celebrado en el Auditorio Juan Victoria de la ciudad de San Juan.
«Chacarera en el alma fue encargada por Camilo (Sánchez), una mañana se presentó en mi casa y estuvimos conversando sobre lo que él pretendía tocar como solista y con la orquesta. Hablamos de determinadas sonoridades, formas, de algunas texturas, de muchas cosas que atraviesan a la obra, e incluso tenían que ver también con lo sentimental, con un proceso que estaba pasando a nivel familiar. Entonces, la obra tenía que estar inspirada y a su vez atravesada por estas cuestiones musicales y no tanto. No sabíamos muy bien si se iba a tocar, aunque Camilo intuía que sí. Y bueno, la presentó en ante el director de la Filarmónica de Río Negro, que él integra como músico, enseguida le dijeron que sí, les gustó mucho a todos, y en marzo se estrenó. Tuve la dicha de estar presente ese día en Cipolletti, al público que colmó el Centro Cultural le gustó mucho, y para mí fue muy gratificante que tanta gente haya podido escuchar mi obra. Es la primera de mi autoría que se estrena con una orquesta, ya tenía otra escrita que nunca se tocó, por lo que también está eso, que haya llegado a sonar y que yo haya podido estar para escucharla cuando sucedió. Felicidad plena», contó Dal Santo, entrevistada por El Lobo Estepario.

Camilo Sánchez ejecutando su clarinete en la Filarmónica de Río Negro.

Camilo Sánchez ejecutando su clarinete en la Filarmónica de Río Negro.

Viviana es Profesora de Artes en Música (CREAr), Técnica en Arreglos Musicales (UNL) y Licenciada en Teoría y Crítica de la Música (UNL). Estudió piano con José Luis Juri y Diana Lopszyc, composición con Eva Lopszyc, y tomó clases e hizo el curso de Orquestación para Cuerdas con Gabriel Senanes. Con su piano se ha presentado en Santa Rosa, General Pico, Victorica, Buenos Aires, Córdoba, La Plata, Bragado, Colonia del Sacramento (Uruguay), etc, y fue seleccionada para dar conciertos en La Scala de San Telmo y en el Fondo Nacional de las Artes (Ciclo Pertenencia). En 2009 recibió mención en el Concurso de Haykus Musicales organizado por el Era Musical Ensamble. Sus obras y arreglos han sido editados en partitura en Dando notas (Dirección de Políticas Socioeducativas de la Nación), Cancionero de los Ríos (Cámara de Diputados de La Pampa) y Método de iniciación a la flauta traversa (Universidad de San Juan). Fue referente en el Encuentro de Compositores Pampeanos en 2016.
Dal Santo destacó además que «hubo algo que me quedó dando vueltas, que me llenó de satisfacción, y fue cuando un día Camilo me mandó un mensaje desde Río Negro diciéndome que los músicos de la orquesta andaban tarareando la melodía de Chacarera en el alma, eso fue fascinante porque pudiendo tararear cualquier otra chacarera o cualquier otra obra académica, popular o lo que fuere, se quedaban tarareando eso. Muy gratificante en lo personal. Se trata de una obra para clarinete solista y orquesta, siempre pensando en que la orquesta tenga cierto protagonismo, que no sea solo acompañante. Traté de pensar en que todos los instrumentos´, todos los timbres, pudieran intervenir en algún momento de una forma más sobresaliente, y que pudieran a su vez interactuar entre ellos e interactuar con el solista, dialogando, contraponiéndose, encimándose a su sonido. Pretende tener la forma de la chacarera pero ampliada. Hice en todo momento las estrofas por dos, y por otro lado tiene en el medio una especie de cadencia al estilo de las cadencias de los conciertos, aunque más breve y sencilla para el clarinete solista, y tiene también una primera parte mucho más profunda en lo sonoro y en lo expresivo, y una segunda parte final más activa e impetuosa. Otra satisfacción grande personal es poder llevar mi obra a otros lugares del país, que músicos como Camilo sigan confiando en mí, de que puedo componer y les guste, que la puedan tocar cómodamente en su instrumento y sigan pidiéndome obras. Eso es algo que voy a agradecerles siempre, porque sin los músicos, sin ellos, lo que haría sería escribir obras y guardarlas en un cajón. Me ha pasado y eso es frustrante».

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Autor

Raúl Bertone