Un libro: «Cuentos completos», de Edgar Allan Poe.
«Siempre fui un lector apasionado, pero con Poe descubrí la literatura “gótica”, todo ese ambiente oscuro, enfermizo y misterioso que concentran la mayoría de sus cuentos cortos. En este libro se encuentran tres de mis preferidos como «Berenice», «El entierro prematuro» y «La máscara de la Muerte Roja»».
Fragmento: «En una asamblea de fantasmas como la que acabo de describir es de imaginar que una aparición ordinaria no hubiera provocado semejante conmoción. El desenfreno de aquella mascarada no tenía límites, pero la figura en cuestión la ultrapasaba e iba, incluso, más allá de lo que el liberal criterio del príncipe toleraba. En el corazón de los más temerarios hay cuerdas que no pueden tocarse sin emoción. Aun el más relajado de los seres, para quien la vida y la muerte son igualmente un juego, sabe que hay cosas con las cuales no se puede jugar. Los concurrentes parecían sentir en lo más hondo que el traje y la apariencia del desconocido no revelaban ni ingenio ni decoro.» De «La máscara de la Muerte Roja».
Una canción: «Pigs (Three different Ones)», de Pink Floyd.
«Hay mucha música en mi cabeza y es difícil elegir una única canción, pero elijo este tema de Pink Floyd, se encuentra en el disco Animals (1977) y lo elijo por la perfecta combinación entre la música (las melodías, los climas y el solo de Gilmour son de otro planeta) y la letra (trata sobre la representación de los funcionarios y poderosos como cerdos en una sociedad de animales, basándose en la fábula “Animal Farm” de Orwell). Cuando una canción mezcla de manera tan perfecta música, concepto y letra, se logra esa perfección.
Un disco: «Somewhere in time», de Iron Maiden

«Lo descubrí cuando tenía trece años y me cambió la cabeza. Me hice adicto de este estilo musical y de la banda, con este disco que tiene un concepto musical y letrístico inspirado en el film «Blade Runner» en versión de perfecto heavy metal (que por momentos roza el rock progresivo). Una banda única en su mejor momento, de otro planeta. Además, el dibujo de la portada es increíble en el diseño y el nivel de detalle que tiene».
Una película: «Trilogía de El Padrino», de Francis Ford Cóppola.
«Tuve la suerte de leer el libro antes de ver la película. El libro me apasionó y la película me voló la cabeza. La he visto más de quince veces. La representación de la familia italiana, la manera en que van progresando sus personajes principales, los actores (están, quizás, los mejores), la ambientación de época, la fotografía…Todo hace la trilogía perfecta. Films inolvidables e irrepetibles».
