Alberto Pelizzari continúa en la senda. Insistiendo como referente en estos pagos. Un músico que “olfateó” sensaciones siendo un pibe durante las muchas tertulias amenizadas por el fuelle de su tío Domingo. Los años se sucedieron y ese niño que correteaba las veredas del barrio Pacífico mutó en eso que tanto soñaba con ser. Cuando adolescente integró la emblemática orquesta «Spléndid», y luego se sucedieron «Los Diamantes», «Trío Tango» y “Cuarteto Moderno de Tango”. Fue en ese momento cuando los maestros Erberto Benuzzi y Salvador Santángelo se constituyeron en grandes aportantes de enseñanza a la causa del aún joven Pelizzari.
«Comencé a estudiar violín con Bismark Ruiz y cuando tenía 15 años me sumé a la Splendid. Después de un transitar por varias formaciones, me independicé musicalmente a los 27 años. Fue cuando decidí formar mi propia orquesta», cuenta Pellizari. Recorrió durante 25 años, y de forma ininterrumpida, diferentes escenarios del país, con la impronta vocal de dos fenómenos como Oscar “Cancha” Arp y Juan Carlos Corso. Ambos fueron ganadores en distintas ediciones del Festival de Cosquín. «La trágica muerte del «Cancha» me produjo un bajón anímico importante, dejé de trabajar durante seis meses, no tenía ganas de subirme a un escenario. Al poco tiempo formé la Orquesta de Cámara «Ciudad de General Pico».
Con ella repasa obras clásicas, populares y, obviamente, el tango también se incluye en ese repertorio ofrecido «ad honorem». No es un dato menor en tiempos donde el dinero se ha instalado, casi, como único movilizador. «Lamentablemente no quedan orquestas de tango constituídas en la provincia. La ausencia de trabajo motivó esta realidad. El último trabajo que hicimos fue acompañar a dos grandes intérpretes como Jerónimo y Daniel Altamirano. En mi Conservatorio brindo clases de violín, viola, violoncelo y contrabajo a más de cuarenta personas de todas las edades. La música es para mí una manera de vivir. Y de ayudar a quienes me acompañan en esta tarea. Ellos me toleran mucho».
1) ¿Qué le hubiese gustado ser?
Lo que soy: un simple violinista.
2) ¿Quisiera cambiar de trabajo?
No, para nada. La música es el mejor trabajo.
3) ¿Un lugar para vivir en el mundo?
Mi ciudad. No olvidemos que mi bisabuelo Serafín fue uno de los fundadores.
4) ¿Qué desea para su vejez?
La estoy transitando a mis 70 almanaques. Poder disfrutar unos «añitos» más de mi familia.
5) ¿Qué mejoraría de su cuerpo?
Sin duda el mal de todos los violinistas: la cervical.
6) ¿En qué tarea no se siente inteligente?
En cualquier tarea soy muy inoperante. Ni hablar de todo lo relacionado a la mecánica. No sé cambiar una cubierta del auto.
7) ¿Cuál fue el momento más feliz de su vida?
Los nacimientos de mis dos hijas, mis cuatro nietos y un bisnieto.
8) ¿Su primer trabajo?
Fui radioperador y telegrafista durante 24 años en la Dirección de Comunicaciones de la Policía. Me retiré cuando tenía 43.
9) ¿Cuál es el buen cine?
No entiendo nada de cine. Igualmente ví algunas películas que me agradaron.
10) ¿El último libro que leyó?
«El maravilloso mundo de la música», de Kurt Pahlen. Algo así como un diccionario musical.
11) ¿El mejor libro que leyó?
Cuando trabajaba, aunque fuera un ratito, todos los días leía el Código Procesal Penal. Me encantaba.
12) ¿Un programa de T.V?
Musicales y documentales.
13) ¿Qué instrumento musical le gustaría tocar?
Los que sé muy poquito: violín y contrabajo.
14) ¿Qué hito de la historia mundial le hubiese gustado vivir personalmente?
Admiro a José de San Martín. Me hubiese gustado tener el honor de alistarme en su ejército para el cruce de los Andes.
15) ¿Cuál fue la vez que más lloró?
No sé llorar, o creía que no sabía. Eso sucedió hasta hace unos meses cuando ví por la TV a un niño de este país totalmente desnutrido, pidiendo comida. El llanto me ahogó y me levanté para que no me viera mi señora. ¿Qué tonto, no?.
16) ¿El mejor político en la historia del país?
La política es algo que nunca me interesó.
17) ¿La mejor persona que haya conocido?
Mi madre.
18) ¿Usted cree en la justicia de este país?
No es fácil hablar de justicia. Mucho más cuando no sabemos y criticamos. Yo conocí a varios jueces de esta provincia y los admiraba.
19) ¿Qué profesión u oficio nunca ejercería?
Constructor. Un oficio digno, pero muy sacrificado.
20) ¿Un personaje nefasto en nuestra historia?
Basta recordar lo que vivimos los argentinos. Está todo dicho.
21) ¿Le preocupa la muerte?
No me preocupa, pero no hay apuro. Ahora quiero ver crecer a mis nietos y a mi bisnieto.
22) ¿El arte salva?
Ayuda muchísimo. Te sentís útil.
23) ¿Qué opina del aborto?
Como cristiano no estoy de acuerdo. Pero mejor sería la opinión de gente capacitada. Hay que estar en el lugar de las madres por muchísimas situaciones y los más capacitados serían los médicos y los abogados.
24) ¿Qué le gustaría saber del futuro?
Siempre me preguntó si será cierto que el hombre llegó a la Luna.
25) ¿A quién no dejaría entrar a su casa?
Criminales y violadores.
26) ¿Donaría sus órganos?
Sí. Soy donante.
27) ¿Recuerda su primera maestra?
Quiero recordar a tres maestras a quienes quería mucho: Gloria de Serralta, Olga Miranda y Carmen Ferrari.
28) ¿Qué opina de la religión?
Respeto a todas las religiones. En mi orquesta somos 40 personas y convivimos respetuosamente con diferentes creencias.
29) ¿Una película?
Me conmovió «Titanic».
30) ¿Cuál es la persona que más le gustaría ver en estos momentos?
A mi madre.
31) ¿Le molesta que fumen al lado suyo?
Me molesta el humo. Nunca fumé.
32) ¿Qué sabe o recuerda de la dictadura militar?
Sé lo que sabemos casi todos los argentinos.
33) ¿Y de los gobiernos menemistas?
Pudo haber hecho cosas buenas, pero los últimos años dejaron una pésima imagen.
34) Se encuentra con Cristina en un ascensor, ¿qué le dice?
¡Buenos días, señora! ¡Qué sorpresa!. Y si me contesta le diría ¡Hasta luego, señora!.
35) ¿A quién le gustaría parecerse físicamente?
A Muhammad Alí.
36) ¿A quién le gustaría parecerse intelectualmente?
No tengo mucha preparación. Disfruto viendo y escuchando al periodista Alfredo Leuco. Como antes me pasaba con Mariano Grondona.
37) ¿Le niega o le negó el saludo a alguien?
Existe un dicho, ese que dice «el saludo no se le niega a nadie».
38) ¿Qué le gustaría saber ante todo?
Qué será de nuestro país en 20 años. Y qué será de la juventud, esa que no encuentra un futuro y no va bien encarrilada.
39) ¿General Pico está bien gobernada?
No sé si estamos bien gobernados. Me parece que siempre estamos protestando y no es fácil para ningún intendente dejar a todos conformes. Hay que estar en ese lugar.
40) ¿Su peor defecto?
Tengo tantos que entrarían en un libro.
41) ¿Qué le gusta regalar?
Libros.
42) ¿Qué piensa del periodismo en general?
Gracias que existe. Existe una camada nueva que trabaja con seriedad. Admiré la tarea de Pepe Prado, José Matilla, Héctor González Herrero. Es una muy linda profesión, después del músico.
43) ¿Justificaría en algún caso la tortura y aún la muerte?
No lo justifico. Pero si me pongo en la piel de un padre a quien violaron o mataron a un hijo, no sé si no cambiaría de opinión.
44) Se incendia su casa, sólo puede llevarse una cosa, ¿cuál?
Dos cosas me llevaría: los violines. El mío y el de mi esposa, que es el mejor.
45) ¿Una canción?
La obra clásica «Adagio» de Albinoni y el tango «La ví llegar» de Francini.
46) ¿Cuál lugar de la casa es el mejor para leer?
En un sillón y en lo posible, bien cerca de una buena luz.
47) ¿Si fuese presidente, qué es lo primero que haría?
Lo primero que haría sería nombrar a otro en un minuto y regresaría a mis cosas para vivir tranquilamente.
48) ¿Si fuese Dios, qué es lo primero que haría?
No sé qué responder.
49) ¿Cuál fue la persona que más lo ayudó?
El maestro Erberto Benuzzi. Una vez me dijo que tenía un oído absoluto, pero que había que estudiar toda la vida. Tocábamos juntos entre cuatro y cinco horas diarias.
50) ¿Se arrepiente de algo?
No haber estudiado más música.