Libros, tangos y Puig…

La Biblioteca Pública Municipal y Popular “Domingo Faustino Sarmiento, de la ciudad de General Villegas, cumplió 79 años el pasado lunes 25, por lo que esta semana que está a punto de concluir ha sido especial para la institución creada en 1935. En ese sentido, organizó una serie de actividades que permiten el difrute de chicos y grandes, con el cierre programado para el sábado 30, cuando se presente el espectáculo “Tango en concierto”, a cargo de la Orquesta de Cámara “Ciudad de General Pico”, dirigida por el maestro Alberto Pelizzari.

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La velada tendrá lugar en la sala del Teatro Español, se iniciará a las 20.00 horas, y comprenderá un repertorio de temas clásicos de la música ciudadana, interpretados por Alejandro Avalos –villeguense de nacimiento y hoy radicado en General Pico-, actual solista de Pelizzari, acompañado por las guitarras de Eduardo Valentini y Roy Gamalero. Además, el programa incluye la participación de los alumnos que asisten al taller de violín que se dicta en la Casa de la Cultura “Manuel Puig”, coordinado por el propio músico piquense. La entrada será libre y gratuita. El mismo espectáculo será anticipado el viernes, también desde las 20:00 horas, en las instalaciones de la Escuela 263, situada en calle 104 entre 111 y 113. Forma parte de un proyecto educativo de dicho establecimiento de nuestra ciudad.
La Biblioteca villeguense funciona desde noviembre de 2010 en su nuevo espacio, ubicado en Belgrano 229. La semana comprendió la proyección del film “Amigos para siempre”, una visita de los chicos que concurren a la Escuela de boxeo, la presentación del libro de Raúl Comba “20/20: 4 décadas en la historia de Banderaló, 1880-1920), como también hubo narraciones para adultos y chicos, y una charla sobre los inicios y los momentos destacados de la Biblioteca.

Boquitas cumplió los 45

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Este agosto que concluye también ofrece una efémeride destacada en el calendario cultural villeguense. Hace 45 años, en 1969, la editorial Sudamericana publicaba Boquitas pintadas, la segunda novela de Manuel Puig, escrita durante el año anterior en un departamento de Belgrano, en la ciudad de Buenos Aires.
La novela transcurre entre las décadas del treinta y cuarenta en el pueblo de Coronel Vallejos. En ese escenario, y en los lugares que diariamente transitan los personajes, es fácil reconocer sitios y paisajes que aún hoy rodean a los villeguenses. El autor de Pubis angelical, La traición de Rita Hayworth, Maldición eterna a quien lea estas páginas, El beso de la mujer araña y Recuerdos de Tijuana, entre otras obras, cuenta en su novela la historia del donjuán Juan Carlos Etchepare, vinculado, fundamentalmente, con tres mujeres: Nené, una humilde joven que está enamorada de él; Mabel, una chica bien que es tan infiel como lo es Etchepare; y la viuda Di Carlo, mal vista por los rumores de que no respeta su viudez.
Al mismo tiempo, se entrelazan las historias de la hermana de Juan Carlos, Celina (una soltera empedernida) y Pancho y la Rabadilla, entre otros. Cuando Etchepare debe internarse en Córdoba porque ha contraído tuberculosis, comienza una formidable exposición de las relaciones humanas y el valor de los lazos afectivos contra la impunidad de los vínculos establecidos por el deseo. Toda la novela está contada a través de diálogos directos, cartas, diarios íntimos, expedientes y publicaciones, habiendo un mínimo de narración convencional.

Fragmento de “Boquitas pintadas”
“….el me miraba siempre cuando yo pasaba por el bar, a casa de vuelta de hacer los mandados…Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito sea el fruto de tu vientre Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte, amén…Porque llueva y no se seque el pasto, porque mi abuela se cure, porque no vuelvan las langostas que se comen todo, porque no haya más plaga de tucura ¡a los trece años, Santa María Madre de Dios, qué sabía yo lo que eran los hombres! y desde entonces todos los días pedí que se muriese, y pido perdón de todo corazón que estoy arrepentida de haberle deseado la muerte a ese pobre muchacho que se murió ayer, que tanto lo odiaba ¡hace tantos años! El 14 de setiembre de 1937, ya hizo nueve años, mamá, y hay una cosa que nunca te conté, pero prométeme que vas a ser buena conmigo después que te lo diga ¡nunca se lo pude contar a nadie! el me miraba siempre si yo pasaba por el bar, y hoy ante todo pido salud para mi familia, que a los frutales les caiga lluvia, que broten las semillas, que la cosecha no dé este año un poco más que el año pasado, después de hacer los mandados, sabés mamá, al pasar por el bar si él no se daba cuenta yo lo miraba pero un día no estaba más y pasaron no sé cuántos meses y la de al lado lo vio bajar del expreso ¡tostado del sol! ¿adónde estuvo tanto tiempo?…a las cinco es de noche en invierno, en una calle oscura a una cuadra del bar ¿será que me está siguiendo? “vos sos de la chacra que está detrás de la vía ¿verdad? ya sos una señorita” y me empezó a hablar…que había estado en una estancia paseando, vos sabés mamá, él había llegado el día antes en el expreso y estaba muy amargado me dijo, porque había tenido una gran desilusión…en la esquina de casa, todas las cuadras ya por el descampado me contaba del baile de la Primavera, y él estaba seguro de que yo iba a salir Reina de la Primavera cuando tuviera quince años, estaba muy amargado esa noche, se había peleado con la Nené ¿vos te acordás de ella, mamá? era una empaquetadora de “Al Barato Argentino”, hace muchos años que ya no vive más acá. “Qué amargura tengo” me decía ese muchacho, y no me acuerdo de más nada ¿prendida fuego? ¿borracha? ¿dormida? tenía cara de bueno, mamá ¿vos no te acordás? Yo tenía trece años, cuando entré te enojaste porque había tardado tanto, yo te pelé las papas lo más rápido que pude, y piqué la cebolla y pelé el ajo, lo corté en pedacitos, vos me mirabas, mamá ¿no te acordás que yo entré a casa temblando? Porque corrí un poco que era tarde, fue la mentira que le dije a mi mamá ¿y si mi mamá se pone muy triste cuando yo le cuente todo? ese muchacho que se murió ayer se aprovechó de mí ¿entendés, mamá? me hizo lo peor que le puede hacer un muchacho a una chica, me sacó la honra para siempre ¿no me lo vas a creer? al cielo le pido ante todo salud para toda la familia, y si me puedo aguantar sin decirle nada a mamá sería mucho mejor ¿a las cinco de la tarde volví a pasar al otro día? para preguntarle muchas cosas…si ya él estaba enojado del todo con la Nené…pero no me saludó, no me siguió nunca más me volvió a hablar, mamá ¡una sola vez caminó al lado mío! porque se había sacado las ganas el desgraciado ¡y que se muera!…Ave María purísima, yo le deseé la muerte ¿y alguien me habrá oído?…quiero quitarme el pecado, el no tuvo la culpa, fui yo que me dejé tentar ¡que no haya sido por mí que se murió ese muchacho! Mamá, yo no te voy a contar nada ¿para qué? Te vas a amargar como yo, si Dios me ayuda me voy a quedar callada. ¿Qué le pasaba aquel día a ese muchacho? “qué amargura tengo” me decía caminando al lado mío, pero después de ese día nunca más me volvió a hablar…”

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