«La poesía puede ser la alternativa radical frente a la pérdida de horizontes»

«La sensación de que algo bueno debe surgir tras la calamidad de la pandemia global ha sido creciente en esta primavera irrepetible y extraña. En el tiempo recuperado de la nueva cotidianidad en casa muchas personas habrán podido sentir la gran contradicción de un sistema económico depredador y destructivo que también puede sufrir fisuras incontenibles. Y ahí debemos estar quienes desde la creatividad hemos apostado por revivir el derecho a las utopías. Hemos tenido un tiempo distinto, interior y de puertas adentro, de vida compartida en la intimidad que no estaba en el calendario oficial y las redes han ofrecido un mosaico de posibilidades de comunicación social abierta que antes no habíamos tenido ante nuestros ojos con tanta transparencia. La poesía puede ser la alternativa radical frente a la pérdida de horizontes, volver a tomar la palabra frente al colapso, sin duda la literatura será uno de los lugares de resistencia para el hallazgo de nuevas posibilidades de humanidad. Realmente la gravedad de la pandemia en esta coyuntura es únicamente una punta del iceberg que evidencia la fragilidad absoluta de un proceso civilizatorio con rumbo hacia la catástrofe planetaria. Quiero pensar en las posibilidades inéditas de existencia, no perder el sentido y la conciencia, la solidaridad es el puente imprescindible para reconstruir las identidades y las narrativas de una ciudadanía perpleja que no está exenta de padecer los influjos del poder y la restricción de las libertades. Hay que volver a convocar el espíritu más imaginativo de las revoluciones del pasado y rehacer nuevos mapas de los espacios públicos, de los territorios habitables, es la hora de soñar un mundo mejor con los ojos abiertos. Nos va la vida en ello».

Samir Delgado

Nació en Islas Canarias, en 1978. Poeta y crítico de arte. Este año ha recibido el Prix International de Littérature Antonio Machado 2020 de Collioure (Francia) por el libro La carta de Cambridge. Licenciado en Filosofía por la Universidad de La Laguna y Maestría en Bellas Artes por la Universidad de Castilla-La Mancha. Actualmente ejerce de profesor en el Instituto de Artes Modernas de Durango (México). Participa en festivales internacionales en América Latina, Europa y Estados Unidos. Director del Festival 3 Orillas de literatura en sus diez ediciones. Es miembro del proyecto Leyendo el turismo junto a Acerina Cruz y David Guijosa y fundador del Tren de los Poetas. Es autor de libros como Banana Split (XXIV Premio Emeterio Gutiérrez Albelo), “Galaxia Westerdahl” (XV Premio Internacional de Poesía Luis Feria), Las geografías circundantes. Tributo a Manuel Millares editado por el Gobierno de Canarias. Recientemente publicó los libros Los poemas perdidos de Luis Cernuda (Literatelia, 2019) y Jardín seco (Bala perdida, 2019) dedicado a la pintura de Fernando Zóbel y recibe el XXV Premio Internacional de Poesía Tomás Morales por el poemario Pintura número 100. César Manrique in memoriam. Dirige el blog de autor Purpuraria.

Ceremonias

UN solajero pegajoso colándose por la habitación del ático
donde el tiempo lento campanillea un atrapasueños indio.
Suena el cacareo napoleónico de un gallo en la madrugada
anticipando la estridencia de los coches en la autopista insular.
Ante el espejo. El agua fría huele a los ramos de siemprevivas.
Hoy toca lluvia de panfletos en las escalinatas de la universidad.

De Banana Split (2010).

Por amor al arte

SÁBADO por la tarde en el gimnasio de moda.
La música techno afternoon ensordece al personal.
Justo enfrente comen pipas dos estudiantes lesbianas.
La señora obesa del ático pasea felizmente a su perro.
El cortejo nupcial de la semana fue suspendido por lluvias.
Tristán Tzara no ha muerto
.

De Banana Split (2010).

LAS sombras del mediodía

son la verdadera imagen

del absoluto de Colliure

ellas solas permanecen

a los soles anteriores a esta luz

el silencio va sostenido por un clavicordio

que también persigue sus propias sombras

la inercia pactada para el encuentro

de una resolución clarividente

de otros cuerpos del mundo

allá penetran las ascuas de luz

en su pregunta interrumpida

para la concesión de una mañana más

cuando los recovecos del silencio

también orientan hacia el último viaje

del azul del cielo con estrellas

De La carta de Cambridge.

Assemblage

LA QUILLA cabeza de avestruz de la

máquina de la mar aspira todo el salitre

de la amura de estribor


Y ensueña la varenga y el codaste con

perfumes de sirena y alga roja lejos del

hálito remoto del trancanil y el pie de

roda


Los otros mares de la anatomía de este

barco en cubierta escarchan su tajamar

con la sinfonola del austro libre de

anclas y cañones olvidados por la isla


Bajo el silencio del calado y la crujía esta

noche de aleta de babor está lista para

zarpar con las jarcias y su palo desnudo

a la vista del junco chino y el drakkar

vikingo y la carabela española que nada

saben de estas nuevas aguas y de esta

nueva luz


El bucentauro con botadura de clíper sin

astillero o de nautilus en llamas dentro

de un volcán de otra isla que se soñó

goleta o fragata o aparejo de los sueños

varados en tierra de nadie  

De Pintura número 100. César Manrique in memoriam.

ESTE vaso de agua

rememora ineludible

los días de Massachusetts

la supervivencia de eras remotas

con todo su tiempo propio en el agua

con la mirada perseguir a través del cristal

algún infinito con retorno a la casa ajena

aquellas luces de interior

de los paisajes íntimos a la memoria futura

con paso acelerado doblar la esquina

y pedir cada día a glass of water

este oasis para una comunión distinta

De Los poemas perdidos de Luis Cernuda.

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Autor

Raúl Bertone