«Este es un momento muy especial para todos. Hoy no pienso en “soy cantante, me debo cuidar”: pienso en este aislamiento como algo que todos debemos hacer para cuidarnos y también, para cuidar a los demás. Es mandataria la solidaridad, el apoyo constante, la contención diaria. No es fácil ni, muchas veces, saludable el encierro. Es por eso que cada uno aporta algo desde lo suyo para lograr un bien común: el médico nos atiende, el docente nos prepara clases virtuales, el artista hace más llevadera la reclusión de todos brindándonos su arte de todas las formas posibles que, gracias a la tecnología, hoy son muchas y variadas. Creo que el arte es en esencia solidario, ya que lo hacemos para y por los demás porque el artista no es nada si no tiene a quien dirigir su música, su canto, su danza: sin “el otro”, lo que hacemos carece de sentido. Es por eso que buscamos formarnos, crecer y superarnos. Elegimos seguir estudiando, día a día porque, en mi caso en particular como cantante, el cuerpo cambia, madura y lo mismo sucede con nuestra voz. Mi voz no es la misma de hace algunos años atrás ni será igual en los próximos. Es por eso que debo seguir cambiando y ajustando el repertorio, los ejercicios, los tiempos. Los cantantes nunca nos cerramos en nosotros mismos: el verdadero artista no está completo si no comparte lo que sabe hacer, esa fuerza innata que nos llena y nos desborda. Nuestra vida implica muchos viajes, ensayos, cambios de elencos, de orquestas, de directores, de teatros. Eso implica conocer mucha gente, hablar varios idiomas y sociabilizar mucho más. Es necesario para nosotros el cambio, el movimiento, forma parte de nuestras vidas como cantantes líricos, es de lo más enriquecedor. Hoy enfrentamos una situación sanitaria de extrema gravedad que nos obliga a privarnos de esa expresión. Esta cuarentena tan acertadamente impuesta, nos obliga también a buscar otra forma de expresarnos (muchísimos cantantes profesionales y amateurs han salido a sus balcones en todo el mundo a brindar pequeños recitales, de manera de acompañar a sus vecinos en el aislamiento), porque más allá de realizar con esto un acto solidario de acompañamiento a los demás, pareciera que si no lo hiciéramos, toda esa fuerza que llevamos en el alma explotaría. En mi caso particular, tres óperas programadas en Buenos Aires y dos conciertos, han sido suspendidos. Lo mismo les ha sucedido a todos los artistas en todo el mundo, ya que las actividades culturales fueron lo primero en suspenderse con el avance del COVID-19. Se hace duro, pero tenemos un objetivo en común: librar una batalla que no es fácil, pero que se hace más llevadera entre todos. Con respecto a lo económico, mi padre solía decir: “la plata va y viene, pero tenerte conmigo es mi mayor tesoro!”. Creo que de eso se trata: de re encontrarnos en esta cuarentena, de “compartirnos”, de volver a disfrutar de la mutua compañía, crear proyectos, dibujar sueños, y salir al mundo a buscarlos cuando todo esto se termine».
Cecynés Peralta
Egresada del Conservatorio N. S. Gennero como Profesora Superior de Piano, Profesora Superior de Música y Directora de Coro. Se inició en el estudio del Canto Lírico en Córdoba, para continuar después con docentes del Instituto Superior de Arte del Teatro Colón de Buenos Aires. Estudió en la Accademia Nazionale di Santa Cecilia, en Roma, con la reconocida soprano Renata Scotto. Fue seleccionada para la Academie Internationale d’Opera de Niza, bajo la dirección de la Mtra. Lorraine Nubar, docente del Conservatorio de Artes Musicales Juilliard de Nueva York, con quien preparó la ópera La Sonnambula de Bellini, que luego interpretaría bajo la dirección del Mtro. Roberto Luvini, con la Orquesta Sinfónica de Avellaneda. Debutó en Chile con el rol protagónico de la ópera La fille du regiment de Donizetti en 2014, junto a la Orquesta Filarmónica de Temuco, bajo la dirección del Mtro. David Ayma. Un año más tarde, protagonizó allí Il Signor Bruschino de Rossini, ambas con excelentes críticas de los medios especializados. Ganó por audición la beca para el curso de Alto Perfeccionamiento en Canto Lírico en la Universität Mozarteum, en Salzburg, Austria. Allí resultó finalista del Concurso Internacional de Ópera 2013, certamen que el Mozarteum realiza todos los años. Ha ofrecido recitales en distintas ciudades de Europa invitada por el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Presidencia de la Nación. Con la Orquesta Sinfónica de Neuquén dirigida por el Mtro. Andrés Tolcachir protagonizó la ópera Il Trovatore de Verdi, la cantata Carmina Burana de Carl Orff y conciertos temáticos. Es una de las solistas permanentes de los tradicionales Conciertos de Navidad que Asociación Cultural Pampa presenta año a año desde 2007 a la fecha, bajo la batuta de distintos directores invitados. En BsAs protagonizó las óperas Los cuentos de Hoffman, Roberto Devereux, El conde Ory y Thaïs junto a la Orquesta Sinfónica dirigida por el Mtro. César Tello, todas ellas con excelentes críticas. Fundó en 2003 Asociación Cultural Pampa y en 2009 Ópera de La Pampa. Con ellas lleva adelante el programa “Transformación social a través de la música”, que cuenta con el apoyo del Fondo Nacional de las Artes, con el cual ha acercado a cientos de niños de Santa Rosa y del interior provincial a la música clásica. Debido a su labor profesional como cantante lírica, ha sido nombrada en 2019 Miembro de Honor del International Art Council (Consejo Internacional de las Artes) – United Nations of All Arts – UNESCO. Como solista ha protagonizado las siguientes óperas: La traviata, La bohème, L’elisir d’amore, Il Barbiere di Siviglia, Don Pasquale, Rigoletto, Il Signor Bruschino, Carmen, Lucía di Lammermoor, La sonámbula, La fille du regiment, Los cuentos de Hoffman, Roberto Devereux, Il comte Ory, Thaïs, además de la zarzuela Luisa Fernanda y los oratorios Messiah de Haendel, Gloria de Vivaldi, Misa de réquiem de Mozart, Stabat Mater de Pergoless, y la cantata Carmina Burana de Carl Orff.